Un concierto a tres en uno de las noches de celebración del aniversario de la Sala Siroco. Y cualquier fiesta con rock siempre luce más. Comenzaron la noche los que, a priori, eran el grupo menor. Bajo el cinéfilo nombre de Oneplusone (batería, bajo, guitarra y violinista/arreglista), los madrileños abarrotaron la sala para dar toda una lección de música arriesgada y emocionante. Cada vez más contundentes en directo, estos chicos cogen el prefijo post para pegárselo a casi todo. Empezaron sonando a Explosions In The Sky, rozaron de perfil a Yo La Tengo y acabaron siendo unos Hood eléctricos y retorcidos. ¿Las cifras de su concierto? Dos pasos por encima de la media y una única tregua en cuarenta y cinco minutos. Tras ellos, los catalanes Nueva Vulcano salieron dispuestos a borrar toda trascendencia posible, para emocionar a través de la crudeza. La mezcla entre una batería original, un bajo que crea melodías en paralelo a la sucia guitarra de Artur, junto la poesía de unas letras que no se agotan, no puede dejar indiferente. Y no lo hicieron. Fue un concierto corto pero intenso, y ya se sabe, lo bueno si breve… Eso sí, hubo unos minutos para adelantarnos un par de estupendos temas de su próximo trabajo. Para terminar la noche, Idioterne, recuperando su formación original tras la lesión que tuvo Juan, el batería, dieron un concierto de rock con mayúsculas. Son virtuosos tocando y la voz de Vick se mueve con soltura en los parámetros que marcaron Nirvana a principios de los noventa. Quizás un tanto repetitivos, pero eso sí: una de nuestras mejores bandas en directo. Y qué mejor que terminar una jornada así que escuchando canciones de Fugazi o de Arcade Fire de la mano de unos DJ’s de excepción: dos de los miembros de Standstill.