Gracias al patrocinio de SON Estrella Galicia, la extensa gira de una formación mítica como Nada Surf contaba con parada en la Sala Porta Caeli de Valladolid. Una cita de lujo, ante la que el público pucelano respondió tanto en número (unas 250 personas) como en entusiasmo constante. Resulta que, a lo largo de un cuarto de siglo, los neoyorquinos se han hecho con un repertorio espectacular, y por eso no es difícil que sus conciertos terminen convertidos en total celebración.

Poco importa que la pasada noche el sonido no fuese estrictamente impoluto, porque en esta apuesta hay cosas más importantes que el virtuosismo puro. Máxime cuando el objetivo de la banda no era otro que recrear esos ambientes tan propios del grupo en los noventa, evolucionado luego su sonido sin perder la esencia a lo largo de los años. Sobre las tablas, el cuarteto extiende con contundencia su mezcla de indie-rock elegante y power-pop, con una instrumentación sólida, pedales y distorsiones, cambios de ritmo y colonizando el espacio en base a canciones tan inapelables como “Whose Authority” las preciosas “Inside Of Love” y “Blizzard of ’77”, “See These Bones”, “Do It Again”, “The Way You Wear Your Head” o una “Amateur” dedicada a la ojiplática niña de las primeras filas. En la consecución del éxito tuvo mucho que ver la presencia distinguida y centrada del vocalista Matthew Caws, llevando siempre el peso de la actuación y ejerciendo como frontman ampliamente carismático.

Ya con una audiencia convencida y tras una numerosa selección de canciones extraídas de su obra magna, “Let Go” (Heavelny, 02), el cuarteto soltó la esperada “Popular” al inicio de los bises, antes de rematar la jugada con “Always Love” y una “Blankest Year” convertida en baño de masas algo pachanguero. En total, hora y cuarto de actuación que cundió exponencialmente dada la intensidad de la propia ejecución y esa mencionada selección impecable y adecentada tras estilismo noventero. Y es que poco cabe objetar ante los encantos de unos Nada Surf que no necesitaron más para satisfacer las expectativas.