Lagartija Nick, el azar es caprichoso
Conciertos / Lagartija Nick

Lagartija Nick, el azar es caprichoso

7 / 10
Don Disturbios — hace 7 años
Sala — Apolo Sala [2], Barcelona
Fotógrafo — Gustaff Choos

El azar es caprichoso y es más que posible que las casualidades no existan, pero no deja de ser curioso que una semana después de que Jesus & Mary Chain tocaran con el freno de mano puesto en el Primavera Sound y Los Planetas recrearan uno de sus discos fetiche en el mismo evento, Lagartija Nick desembarcaran en la sala pequeña del Apolo para dejar su impronta. En concreto los granainos salieron con las baterías puestas y el sonido tan saturado como afilado para desempolvar ”Hipnosis”. Un primer trabajo con más de veinte primaveras a las espaldas, pero con el ruido bien engrasado, tanto que no hubo lugar para la nostalgia. Canciones como “Tan Raro, tan extraño, tan difícil”, “Sabes”, “No lo puedes ver” o “Policía detrás” sonaron tan crudas y amenazadoras como hace dos décadas, y es de agradecer. Pocas bandas hay en la actualidad más allá de El Columpio Asesino y La Débil, que se pongan el riff “made in” Steve Jones y la actitud Johnny Thunders por montera para hacer un ejercicio de rock rotundo, de los que ahuyenta a los oídos más delicados y los intestinos más sueltos. La batería de Eric atronando a rabiar, la guitarra de Juan Codorniu en constante distorsión, y la letanía de Antonio Arias recuperando unas letras que más tarde, ya en el camerino, me confesaba que le quedaban un poco lejos, que había cosas con las que era difícil identificarse. Es lo que tiene hacerse mayor, aunque el concierto fuera en realidad un agradable viaje en el tiempo que nos proporcionó un lifting roquero durante el que todos fuimos un poco más jóvenes, y bastante más peligrosos. Y no, no voy a entrar a valorar si la herencia de los Lagartija merecía más poder de convocatoria. Los que asistimos lo pasamos en grande y es lo que cuenta. Vale que pocos bajaban de la treintena y que su propuesta, anclada en otra época, no haya conectado con los más jóvenes, pero el tiempo nos dará la razón y su trilogía inicial hasta el “Omega” son tres puñetazos sonoros en pleno jeto. ¿Lo que vino después? Bueno, esa ya es otra historia.

 

3 comentarios
  1. Buena crítica. Yo estuve allí, y lo cierto es que fue pura emoción. Y la batería de Eric…eso no tiene nombre.

  2. Otro que estuvo allí. Fue un concierto brutal. Reviviendo la energía de Hipnosis/Inercia/Su. Inolvidable.

  3. Algún motivo por el que RIPPERS (quienes abrieron la noche de forma increíble) no sean nombrados en ésta crítica?

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.