El adiós de Nudozurdo tuvo en Lugo su única parada en toda la geografía gallega. Un concierto que tenía previsto inaugurar un nuevo espacio en la ciudad, situado en una de las naves de la estación de tren, buscando así descentralizar la oferta cultural y acercarla a los barrios periféricos. Tras la negativa por parte de Adif el evento pasó a celebrarse en el club Clavicembalo, en donde el ambiente jazzístico transluce en cada una de las fotos y recuerdos que cuelgan de sus paredes.

No se palpaba la sensación de estar ante una despedida. Leo Mateos y los suyos se ahorraron sentimentalismos innecesarios presentándose con un escueto “buenas, ¿cómo estáis?”, para acto seguido arrancar con Bondage belcanto, tema que da forma a su último trabajo, Voyeur Amateur (Mushroom Pillow, 2017). Este disco fue que el más presencia tuvo en el concierto, cuyo repertorio completo funcionó bastante bien como repaso a toda su carrera.

Puliendo defectos y afilando virtudes, Nudozurdo atacaron todos los prismas de su sonido, con momentos de oscuridad y tensión contenidos en canciones como la homónima Voyeur Amateur, con una línea de bajo cortante como un cuchillo, Dentro de élPrometo hacerte daño, en donde la voz de Leo Mateos se erigió más poderosa que nunca.También hubo momentos de calma y reposo. Canciones como Úrsula hay nieve en casa con ese riff ensoñador o Contigo sin ti ejercieron de perfecto contrapunto para rebajar la intensidad. Si bien al público, en su mayoría treintañero, le costaba respetar los impases de intimidad que proponía la banda, en los momentos en los que se conseguía la comunión entre ambos era total, no exenta de algún que otro baile en las primeras filas.

Por supuesto, tampoco faltaron algunos de sus grandes hits. Mil espejos, con una intro más lisérgica que en el disco, Ha sido divertido o El hijo de Dios, fueron probablemente los temas más coreados de la noche. Como último vals, La ruta de los Balcanes propuso una larga letanía con un final de alto voltaje,   dejando constancia de que Nudozurdo afrontan el final de su carrera en un gran estado de forma.