20.- Zeal & Ardor

Stranger Fruit

(MKVA)

(METAL) Música oscura para tiempos oscuros. Esa es la máxima que parece desprenderse de la música del proyecto vanguardista Zeal & Ardor. El músico suizo Manuel Gagneux trasciende de nuevo los límites del extremo, a medio camino entre un black metal de impecable factura y la música espiritual negra. Fernando Acero

 


19.- Christine & The Queens

Chris

(Because/Music As Usual)

(POP) Héloïse Letissier explora la sexualidad y los cánones de la feminidad con su nuevo alter ego, pero sigue manteniendo la esencia que nos lleva de vez en cuando a la nouvelle chanson y la hace crecer sin miedo entrelazando a la perfección sus raíces de pop ochentero con el rnb más brillante de los noventa.  Álex Jerez

 


18.- Yves Tumor

Safe In The Hands Of Love

(Warp/Music As Usual)

(ELECTRÓNICA) Como otras estrellas refulgentes en el panorama de la nueva electrónica –Arca, Sophie…– la música de Yves Tumor busca su inspiración en la sexualidad y en los recovecos más turbios del alma. Las canciones de Sean L. Bowie esconden un latido melódico abrasado por oleadas de feedback, ritmos criminales y electrónica futurista.  Luis J. Menéndez

 


17.- Kacey Musgraves

Golden Hour

(Universal)

(COUNTRY-POP) En estos momentos en los que a artistas como Minogue, Gaga o Cyrus les ha dado por rendir pleitesía al country sin que nadie se lo pidiera, con Kacey Musgraves ha ocurrido diametralmente lo opuesto. La tejana en su tercer álbum ha aunado sus raíces musicales tradicionales con el pop sin fisuras, y el resultado no puede ser más sobresaliente.  Sergio del Amo

 


16.- Tropical Fuck Storm

A Laughing Death In Meatspace

(Joyful Noise / Popstock!)

(ROCK) La continuación natural de The Drones formada por Gareth Liddiard y Fiona Kitschin junto a componentes de High Tension y Harmony combina el rock tormentoso que siempre ha caracterizado a la banda australiana con una inédita vena melódica, en la línea del indie-rock destartalado y particularmente emotivo de formaciones como Built To Spill. Luis J. Menéndez

15.- Janelle Monáe

janelle

Dirty Computer

(Atlantic / Warner)

(R’N’B) Dirty Computer habla de la libertad. La libertad de poder elegir a quien amar, de poder crecer en tu país sin que te ahogue la política, de alzar la voz y gritar sin miedo todo lo que se te pase por la cabeza. Y lo hace a través de temas pop adictivos, redondos y unidos entre sí, pero a su vez repletos de matices. Álex Jerez

 


14.- SOPHIE

sophie

Oil Of Every Pearl’s Un-Insides

(MSMSMSM/[PIAS])

(ELECTRÓNICA) La pequeña gran revolución de SOPHIE llega con un álbum debut que transmite a nivel musical una enorme honestidad creativa, unas inmensas ganas de reivindicar el pop y poner patas arriba la percepción de este genero, y su uso, en la industria actual. No reniega del mainstream, más bien lo que quiere es enriquecerlo. Álex Jerez

 


13.- Courtney Barnett

barnett

Tell Me How You Really Feel

(Rough Trade / Popstock!)

(ROCK) En lo musical su propuesta agreste, juguetona y espontánea, con referencias clásicas y del mejor indie, sigue ahí, aunque con un toque añadido de sofisticación. Pero es en lo lírico donde hay un verdadero paso al frente para Barnett, que tiene la valentía de ser más confesional, introspectiva y directa que en su debut. José Carlos Peña

 


12.- Shame

Songs Of Praise

(Dead Oceans/Popstock!)

(POST-PUNKLa primera cosa buena que decir de Songs Of Praise: el disco y el directo maridan bastante bien. Una de las cosas más difíciles de los grupos de música “de acción” es enfrentarse a un disco y hacer que este sea competente con el directo y que sea escuchable en casa; y creo que Songs Of Praise aprueba ambas premisas. Daniel Treviño

 


11.- Kali Uchis

Isolation

(Virgin/Universal)

(R&B“But why would I be Kim? I could be Kanye”, canta a los cuatro minutos de empezar el disco. Kali Uchis explota por fin y despliega todo su universo estético y musical en un disco brillante que mira al futuro con los pies en el pasado. Pocos álbumes de quince temas mantienen tan bien el nivel durante todo el minutaje. Darío García Coto