Mientras Juancho todavía no había cantado para más de cien personas y probablemente aún no hubiera grabado su primera canción, Frank T llenaba salas y estaba en la cresta de una industria que, cómo todo en la vida, se regenera y es injustamente fugaz. Hoy no sin embargo Juancho mueve más gente… ¿Cómo se vive este cambio Frank?

(Frank) Es difícil, pero lo bueno que he tenido es que ha sido progresivo. Había hecho noventa kilos, digamos que fue como el Zenit, iba donde fuera y llenaba las salas…

(Juancho) ¡Yo lo tenía pirata! Alguien me lo dio, no sé quien…

(Frank) Año 2001-2002, presentaciones llenando salas, participaba en los festivales más importantes, proyectos paralelos…

(Juancho) Una pregunta con respecto a eso de los proyectos paralelos porque es lo que estoy sintiendo yo ahora… ¿No te ocurre que el crecer te invita a trabajar en otras cosas que al final te quitan tiempo de lo creativo, lo artístico y lo productivo, hasta el punto de alejarte mentalmente de la movida?

(Frank) Te acaba alejando un poco pero yo conseguía el equilibrio. No obstante, los artistas corremos mucho más que el público. La gente quiere que sigas con esa línea que llevas más tiempo y que vuelvas a sacar un disco similar y sin embargo yo no. Esto te pasará, Juancho. Te aburrirás de lo que estás haciendo y acabarás haciendo otra cosa consiguiendo que el público se sienta traicionado y eso me pasó en 2006 cuando saqué “Sonrían por favor”.

(Juancho) Al final las ideas cambian más rápido que las instituciones, ¿sabes? Piensa un ejemplo de la sociedad actual: la mentalidad de la gente en cuanto a la evolución de la Iglesia. Ahora no les vas a escuchar decir cosas fuertes sobre la orientación sexual de las personas, cosa que hace treinta años estaban aceptadas. La institución se sigue manteniendo cuando la mentalidad de la gente ha cambiado. Pues pasa un poco eso, al final el artista se aburre de hacer lo mismo.

(Frank) Cierto. Yo necesitaba que el bombo fuera de otra manera, que las cajas fueran de otra manera, que las muestras estuvieran puestas también de otra manera y, por ende, rapear de otra manera mientras seguía siendo yo. Pues salió ese disco y el público se llevó el batacazo, no le gustó tanto a la gente. Se le hizo buena promoción, empezaron los conciertos y las salas ya no estaban llenas. A parte de eso, entre “90 Kilos” y “Sonrían por favor” pasan cinco años y ocurren muchas cosas. Había grupos que pasaban de ser mis teloneros a ser cabezas de cartel: SFDK, Hablando En Plata, Toteking… Incluso en festivales no te ponen en cabeza de cartel y te ponen en el escenario underground, como en el “Zaragoza ciudad 2007”. Eso denotó que la cosa no estaba funcionando igual. Pero dentro de lo difícil que fue aquello, lo que me mantuvo a flote fue que a otro publico que yo no tenia, de repente, le gustara ese disco. A gente que le gustaba el hip hop más experimental le empezó a gustar Frank T y empecé a tener contacto con ese tipo de público. ¿Qué es lo que pasa? Que ese público es menor. Pero eso a mí me reconfortó, que gente muy exigente a nivel musical elogiara mi trabajo desde esa perspectiva y dices… “¿Con qué me quedo? ¿Con la calidad de los que saben ser exigentes y les gusta el caviar, o el de la masa, a quienes les pones una hamburguesa y se quedan con el sabor de la hamburguesa?” Lo que hice fue quedarme con uno que me decía “¡Cómo me gusta la manera en que has cuantizado las bases, la manera en que has filtrado los bombos, como has cortado las muestras…!”.

Juancho: “A nivel creativo intentas evolucionar, pero al final sientes que la gente no lo valora nada”

(Juancho) ¿Sabes qué pasa? Y eso lo llevo pensando mucho tiempo… Al final sólo lo aprecia quien lo hace, la masa no lo aprecia. A nivel creativo intentas evolucionar, pero al final sientes, o al menos yo lo siento, que la gente no lo valora nada. Les suda la polla que salgas a cantar en un concierto sobre un mp3, o que saques un videoclip grabado con un móvil. Y no sólo en España, sino a nivel internacional. Y no sólo en el rap, sino en cualquier otro tipo de música. Ves ese resultado final y te preguntas “¿Cómo es posible que este hijo de puta con lo bueno que es tenga este volumen de reproducciones en Youtube y esta otra gente tenga éste?”. ¿Al final qué hago? ¿Me dejo llevar por la masa? Pues no, tampoco puedes hacer eso.

(Frank) Yo hice un equilibrio con eso y posiblemente no te queda más remedio que hacer eso. Pero sí que es cierto que hay una parte de tu orgullo que se siente rota , pero que al mismo tiempo se fortalece. Con ese fortalecimiento saqué un segundo disco más desmelenado aún: “Soy una tostadora”. Preferí la crítica constructiva de quien supo apreciarlo a la de la masa y acepté el rol de no estar en el top. Te acostumbras.

(Juancho) Es algo por lo que pasa todo el mundo. Sé que a mi me va a pasar, es natural. Sé que el ciclo del rap es el que es y me planteo mi vida desde hace ya años, incluso antes de estar en el punto más alto, antes de crecer más ya lo pensaba. Te escucho hablar, Frank, y en verdad lo pienso para mí mismo. Al final aunque la música sea distinta el proceso es el mismo.

El hip hop en teoría fomenta la union, “brothers and sisters have peace”… Lejos de la utopia romántica, estamos viviendo una era de guerra abierta, en la que cada cual lucha por su cacho del pastel y hace pandilla con dos o tres artistas más para acaparar lo máximo posible y establecer oligopolio, llegando a hacer públicas y virales supuestas tensiones y agresiones de un artista a otro con el mero fin de la polémica. Pues para bien o para mal lo que importa es estar en boca de todos…

(Juancho) A la gente en España le encanta la carnaza. Les gusta más el morbo, la movida es que aunque eso mueva más que otras cosas, yo siempre he querido que a mí se me juzgue por lo musical y siempre he tratado de salirme de ese circuito. Cuando me han tocado la polla -y a todo el mundo se la tocan alguna vez…- yo me he mantenido al margen y no por falta de ganas. Tu orgullo te dice lo contrario, pero al final si entro en ese circuito se va a hablar de mí por otras cosas  diferentes que por mi música.

(Frank) La principal diferencia entre el antes y ahora en los beef es que hoy todo está en la red. Ya me gustaría saber qué hubiese pasado si hubiéramos tenido Twitter, Facebook y todo eso en el 94. No tendríamos la misma visión que tenemos ahora. Antes todo estaba más en la calle. El hip hop no era como ahora, tan grande, con tanta gente, tantos grupos, tantas cosas y demás. Los enfrentamientos eran mas directos.

No con el fin de la polémica…

(Frank) Eso es cierto, esa es la diferencia. Pero voy a ser aquí un poco frívolo, ¿de acuerdo? Todos los beef con los que yo he crecido dentro de la música rap, los americanos me refiero, el beef entre Roxane Chante y Real Roxanne, el beef entre MC Shan y Krs One, el beef entre Kool Moe Dee, LL Cool J y Ice T, el beef entre Common y Ice Cube; todos esos beef han generado una de seguidores y una de pasta que muchos no sabemos si en realidad ha sido un negocio, marketing, o qué, ¿vale? Pero los beneficiados en esos beef han sido los artistas, ¿de acuerdo? ¿Es una postura ventajosa y poco moral? Mira… ¡si estamos en la industria de la música, vamos a ser claros y sinceros! Yo me quiero hacer famoso, quiero que la gente me vea la cara, quiero vender mis discos, si no, no estés en el juego. Vas a usar todos los mecanismos que puedas para darte a conocer más, y un beef, está ahí. ¿Que puede ser ruin? Lo que quiero decir es que si tenemos que jugar sucio, juguemos todos, entonces, si se meten… Te tocan la polla como has dicho antes, que tal y cual, utilízalo porqué al final te vas a poder dar a conocer más, vas a tener más seguidores y encima lo mismo, hasta te haces una canción chula. Dicho esto, también hay que decir que los beef son una alternativa a la violencia, cosa que olvidaron Tupac y Notorious Big, por lo tanto no miréis tan mal el tema de los beef.

(Juancho) También te digo que la linea entre tirar un beef y darte de hostias está muy cercana a día de hoy. Al final, muchas veces coincides en los bolos y esa posición virtual en Twitter si eres real y no ha sido pactada, tienes que respaldarla.