Hay proyectos que se explican mejor bailándolos que leyéndolos. Rootsound es uno de ellos. Veinte años después de empezar a trazar puentes entre escenas, territorios y formas de entender la música de raíz, la agencia granadina celebra su aniversario como mejor sabe: con un cartel que funciona como mapa y declaración de intenciones al mismo tiempo.
La cita será el 25 de abril en el Teatro CajaGranada, y sobre el escenario se desplegará un cruce de coordenadas que va de América a África pasando por Europa. En ese eje se sitúa Natalia Doco, que presentará por primera vez en Andalucía su nuevo trabajo Hacha, confirmando un idilio con el sur que ya dejó huella en su anterior paso por Sonraíz. A su lado, el neoyorquino Nickodemus, siempre en ese punto exacto entre club y raíz, y el debut andaluz de Mr. ID, una de las figuras clave en la hibridación entre electrónica y sonidos del Magreb.
El pulso más físico lo pondrán Throes + The Shine, habituales de escenarios que no entienden de medias tintas, y que regresan a Granada con ese directo que convierte cualquier recinto en un pequeño terremoto. Completan la alineación nombres como Pahua o Cosmic Wacho, junto a una representación local que no es anecdótica sino estructural, Los 300, Vinila Von Bismark en formato DJ set, Tony Moreno (voz de Eskorzo) y Nestior DJ, con Jihan como hilo conductor de la noche.
Pero reducirlo a un cartel sería quedarse corto. Rootsound ha construido durante dos décadas una forma de trabajar donde la música convive con el territorio, la gastronomía y cierta idea de comunidad. De ahí que el aniversario se expanda también fuera del escenario. El patio elíptico acogerá la Taberna Amonite, conectada con el universo de Sonraíz, mientras que dentro de la sala aparecerá Maracuyeah! aportando ese punto tropical que ya es marca de la casa.
Hay además un gesto que atraviesa todo el evento: un euro de cada entrada se destinará a Acción por Maro y su Agricultura, recordando que, para Rootsound, lo global nunca ha estado reñido con lo cercano.
Si algo define a la promotora es precisamente esa doble dirección. Por un lado, traer a Andalucía nombres clave de la música de raíz contemporánea; por otro, empujar hacia fuera a proyectos locales que han terminado sonando en medio mundo. En ese tránsito han convivido artistas internacionales y nombres de aquí que hoy forman parte natural de esa conversación global.
Este 20 aniversario funciona así como una fotografía bastante nítida de una escena sin compartimentos estancos, donde folklore, electrónica, ritmos afro-latinos o flamenco mutante no compiten, sino que se mezclan. Y, sobre todo, una invitación bastante clara: bajar el ruido de fondo y subir el volumen de los beats compartidos.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.