Pasan los años y The Twilight Sad continúan fieles a sus bases estilísticas, reconfirmándose a cada nueva entrega como una formación sólida y sin fisuras, aunque también algo reiterativa y obcecada. En cualquier caso, “It's The Long Goodbye” convence con (más o menos) soltura tras imponerse como otro certero golpe en la mesa de los de Lanarkshire, mientras las sombras de The Cure, Joy Division, Bauhaus, Killing Joke o los Echo & the Bunnymen más tenebrosos continúan manifestándose sin reparos.
Un álbum guiado de nuevo por el imponente torrente vocal propiedad de James Graham y secundado, a su vez, por la densa instrumentación tejida por el combo, capaz de soportar ese considerable peso lírico latente en un total de diez canciones. Un decálogo que no deja de sacar músculo a lo largo de sus cincuenta minutos, definido a través de escenas en blanco y negro, musicadas con la consabida mezcla de post-punk e indie-rock arropada por ese envoltorio épico marca de la casa.
“It's The Long Goodbye” es un disco de densidad manifiesta, por momentos incluso asfixiante y algo aprensivo, en unas cualidades que, si bien ya no resultan sorpresivas (por habituales) en manos de The Twilight Sad, a cambio continúan manteniendo su más pura esencia. También una fuerza latente que en momentos como “Designed To Lose”, “Attempt A Crash Landing - Theme” o “Dead Flowers” acierta a resultar torrencial y supone la mejor noticia derivada del sexto álbum de estudio en el casillero de los escoceses.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.