Otro año más de Oscars. Esta vez, por una parte, era una de las galas más predecibles en tiempo (dudo que se pagaran muy bien la victorias de Dicaprio, "Spotlight" y "Mad Max" en las casas de apuestas), y por otra, era una donde por fin se iba a dejar de ignorar el gran elefante que había en sala: el racismo. Poca sorpresa es la falta de diversidad -tanto en género como en raza- cuando, según los Los Angeles Times, el 94% de los votantes son blancos, el 77% son hombres y la media de edad entre ellos es de 62 años.
Pero si algo toca comentar en estas páginas es la parte musical de los Oscars, que este año brillaba más de lo especial, aunque también pesaba sobre ellos una sombra. Nos referimos al "curioso" hecho de que Antony Hegarty (ANOHNI en su nuevo proyecto), quien estaba nominado a mejor canción por "Manta Ray", no fuera programado para actuar al igual que los demás nominados. La excusa era la falta de tiempo, pero resultaba "curioso", y así lo entendía la propia Hegarty, que sea la primer artista transexual de la historia de los Oscars la apartada de la escena, razón por la que decidía no acudir a la gala.
Sí era llamado a actuar Dave Grohl, que... ni estaba nominado ni iba a tocar nada relacionado con el cine. Cosas del espectáculo. El líder de Foo Fighters homenajeaba a los fallecidos este último año, Bowie incluido, con una versión acústica del "Blackbird" de los Beatles, y hay que decir a su favor que manifestaba su apoyo a Hegarty en Twitter durante la gala.
Como decíamos, los Oscars brillaban más que otros años, y si era así era por las actuaciones de algunos de los nominados. The Weeknd sorprendía con la puesta en escena -que sentaba como un guante a la banda sonora de "50 sombras de Grey por la que estaba nominado- para interpretar "Earned It", acompañado por una sección de cuerdas, un tema que ya le había valido un Grammy recientemente.
Por su parte Lady Gaga impactaba con "Til It Happens to You", a voz y piano, aún más cuando varias personas que habían sufrido abusos sexuales -de ello habla la canción- subían al escenario durante la actuación, precedida también de un discurso acerca del abuso sexual a cargo de Joe Biden.
#Oscars: Watch @LadyGaga perform 'Til It Happens to You', up for Best Original Song tonight https://t.co/cv45ZqaBaE https://t.co/dXWQvkAOvC
— Hollywood Reporter (@THR) 29 de febrero de 2016
Completaba el plantel un Sam Smith al que se le veía un tanto descolocado en su interpretación de "Writing's on the wall". Tampoco ayudaba que no fuera la canción de James Bond más aplaudida de los últimos años (incluso el "Earned It" de The Weeknd parecía más acorde), de ahí que provocara algunos tirones de pelo autoinflingidos cuando se alzaba con el Oscar a mejor canción original.
Finalmente, tan previsible como merecida era la victoria de Ennio Morricone. Esta vez se llevaba la estatuilla por "The Hateful Eight", pero es innegable que el peso de su trayectoria anterior en la decisión de este premio, tras cinco nominaciones y un galardón honorífico en 2007. Estaban también nominados -mejor banda sonora, claro- John Williams (Star Wars: The Force Awakens), Carter Burwell (Carol), Jóhann Jóhannsson (Sicario) y Thomas Newman (Bridge of Spies). Por último, también había acento musical en la categoría a mejor largometraje documental gracias a "Amy", de Asif Kapadia, que vencía a "What Happened Miss Simone?", "Cartel Land", "The Look of Silence" y "Winter on Fire: Ukraine's Fight for Freedom".
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