La canción recorre unas letras irónicas durante apenas un minuto y medio en el que el mensaje de la banda va directo al grano. Una crítica a la doble moral contemporánea que nos empuja a juzgar a los demás a pesar de nuestras propias contradicciones.
Su discurso es acompañado por un indie rock que encuentra en las guitarras, el pulso directo, y la actitud punk su mejor expresión. Con un estribillo inmediato y una estructura contundente, la canción, producida por Igor Paskual y Andrey Fomchenko, se presenta como una crítica a las apariencias y al juicio constante, abordando con sarcasmo una dinámica muy extendida. El videoclip, traslada estos temas aun lenguaje visual directo y confrontativo de aire noventero.
El lanzamiento coincide con un momento de cambio interno para la banda, que pasa a consolidarse como quinteto con la incorporación de Verónica Gutiérrez García (coros y teclados), y se prepara a lanzar su primer álbum, que están desarrollando como una construcción por fases en la que cada single funciona de manera autónoma.

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.