CANCIONES PARA NADIE
Noticias

CANCIONES PARA NADIE

Redacción — 04-10-2002
Fotografía — Archivo

MÁS MATERIAL INÉDITO DE JEFF BUCKLEY

La cantidad de bootlegs y material inédito que sale al mercado de un artista desaparecido suele ser un indicador del grado de culto alcanzado por el músico en cuestión. En el caso de Jeff Buckley, con sólo un Lp en toda regla editado en vida, parece que la demanda supera claramente a la oferta. A lo largo de la historia existen casos similares, como el de Jimi Hendrix, un artista que se ha exprimido como un limón y del que se han llegado a editar auténticas barbaridades que sólo pueden considerarse bajo un punto de vista arqueológico. Es desde este prisma desde dónde hay que valorar “Songs To No One 1991-1992”, una serie de cortes que, de no haber muerto Jeff Buckley de forma prematura, jamás habrían visto la luz. Según la magnífica biografía de David Browne “Dream Brother”, Jeff Buckley llegaba a Nueva York a los veinte y pocos con lo puesto y con su talento aún sin explotar. Sus primeros pasos en el mundo de la música fueron palos de ciego, tocó en grupos de diversa índole e incluso fue mercenario para los conciertos que servían para promocionar la película “The Commitments”. Su padre, Tim Buckley –un auténtico hijo de puta, según se desprende del libro- le había abandonado prematuramente, a él y a su madre Mary Guibert, antes de morir. El suyo es el típico caso de chico desheredado y desorientado que sabe que tiene talento pero que no sabe aún qué hacer con él. Curiosamente, su oportunidad llegó cuando le ofrecieron participar en el concierto de tributo a su padre que se celebró en abril de 1991 en la St. Ann´s Church de Brooklyn. Sus interpretaciones de las canciones de su padre “I Never Asked To Be Your Mountain” y “Once I Was” captaron la atención de Gary Lucas, ex guitarrista de Captain Beefheart, que le reclutó para su banda Gods & Monsters. Las canciones que recoge “Songs To No One 1991-1992” son una muestra de este período y de cómo Jeff Buckley buscó su propio sonido, el que acabaría culminando en “Grace”. Buckley acabó dejando a Lucas, pero su imaginativa guitarra se escucha en algunos cortes de “Grace”. Aquí encontramos versiones primerizas de dos temas del disco: “Grace” y “Mojo Pin”. Hay otras canciones que fueron recurrentes en su repertorio como la improvisación de “L´Hymne à l´Amour”, un “How Long It Will Take” que sólo se encontraba en versión de directo, una punkarrada titulada “Malign Fiesta (No Soul)” y quizás el corte más justificable del disco, “Song To No One”. En general, “Songs To No One 1991-1992” no es sino un documento de un artista en búsqueda de su voz y con un talento aún por explotar. Para quién no los tenga, son mucho más recomendables “Sketches (For My Sweetheart the Drunk)” y los directos oficiales “Live At Sin-é”, “Mistery White Boy” y “Live At l´Olympia”.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.