“No es fácil ser hombre” se publica el 14 de octubre

La discográfica Astro publicará el nuevo disco de Ricardo Nistal, “No es fácil ser hombre”, que verá la luz el próximo 14 de octubre.
Ahora bien, MondoSonoro y el artista te permiten escuchar hoy mismo el disco completo en exclusiva. Para redondear la experiencia, el propio Nistal nos comenta todas las canciones de “No es fácil ser hombre”.

En este nuevo trabajo, producido por Héctor Tuya (ex Babylon Chat), colaboran Israel Nebeker (de los norteamericanos Blind Pilot), Rubén Pozo (Pereza) y los portugueses Plastica.


 
Corazón Cicatriz

Una buena forma de empezar un álbum: con un mensaje más esperanzador que en anteriores trabajos. En esta canción grabamos tres ex Babylon Chat que nunca habíamos trabajado juntos: Héctor Tuya al piano y al bajo, mientras que Gabriel Cuesta y yo le dimos a la batería y a las guitarras respectivamente. Recuerdo que cuando la escribí me volvieron las ganas de publicar un disco y de hacer más canciones. Es el single elegido para el videoclip.

No os piréis

Es muy especial para mí porque cuenta con la colaboración de un viejo amigo: Israel Nebeker, vocalista de Blind Pilot. Nos conocimos antes de fundar él su grupo, nos enseñábamos canciones y nos dábamos consejos. Siempre ha habido mútua admiración. Tras años sin vernos él volvió de gira por Europa teloneando a Calexico y me ofreció dar unos conciertos a domicilio con Blind Pilot. En la furgo toqué esta canción y le encantó por lo que se ofreció a colaborar. Grabó voces, las guitarras eléctricas y un órgano Hammond.

No es fácil ser hombre

¿Quién no se ha sentido desgraciado en el supermercado tras una ruptura sentimental? Es algo que los tíos no solemos contar pero es cierto. Hablando con otros hombres me alegré de no ser el único. La inspiración me llegó en la cola del súper tras una ruptura, cosa que me pareció bastante tragicómica. Ocurren cosas dentro de esta canción y en general en el disco. Muy para escuchar con auriculares, como me dijo Joaquín Pizarro durante el mastering.

¿Dónde están las flores que nos prometieron?

La primera canción que escribo con, digámoslo así, tintes políticos. Siento que escribir canciones también exije un compromiso en nuestros días. Además no quiero que el día de mañana mis hijos piensen que durante la crisis yo sólo escribía sobre chicas y desamor. Esta canción es como viaje en un vagón de tercera al que te subes de polizón.

Subidown

Esta canción instrumental es un interludio para separar caras como se hacía en los vinilos. Un día de doblete volviendo para casa pasé por una tienda de instrumentos y por impulso adquirí un banjo. Al llegar a casa la escribí.
Es una mezcla sonora de dos regiones verdes que amo profundamente: Oregón y Asturias. Tan separadas pero muy similares. Alfredo Luna grabó el steel guitar.

¿Qué andarás haciendo?

Es la primera canción que escribí para este disco tras un desengaño. Recuerdo que llovía ahí fuera y yo empecé a tocar los acordes más tristes que pude. Imaginaba que estaba al borde de un acantilado frente al mar Cantábrico.
Cuando Rubén Pozo aceptó colaborar en mi disco se fijó en ella antes que en ninguna otra. Es una canción muy delicada y supo darle lo que le hacía falta.

Mi sobrino

Escribí la música en una playa de Alicante. Meses despué me encontraba en La Coruña jugando con mi sobrino de tres años y le toqué la canción con el ukelele. El guaje empezó a bailar, a sonreir y terminé la letra. En el estudio Alberto Malalengua puso un entrañable envoltorio infantil con sus juguetes y cachivaches. La producción de Héctor Tuya, como en el resto del disco, fue determinante aportando percusiones caseras, acordeón, bajo y guitarra.

Soy el motor

Una canción para cerrar el círculo con el mismo espíritu esperanzador con el que abro el disco. Es una vieja melodía que grabé con una guitarra de 12 cuerdas en 2005 en Portland. La encontré este año en una cinta de cassette y por fin sentí que había vivido lo necesario para terminarla. Conocí a Plastica en 2005 en Discos Liliput y me encantó el ambiente del disco “The Red Light Underground”. Colaboraron con un sitar, coros y unas voces de Miguel Fonseca muy lisérgicas.