Lideraron el movimiento del rock bailable con acento funk con “Dance To The Underground”, lo llevaron a su mejor momento en “Gotham!” y alcanzaron una desequilibrada madurez con “Stealing Of A Nation”. Ya no sorprenden, no forman parte de ninguna moda y los grupos neoyorquinos parecen haber cedido parte de su espacio ante el empuje de las nuevas bandas británicas. Con “Enemies Like This” (EMI/Virgin), su cuarto álbum, Radio 4 demuestran que todavía merecen la pena.

En un tiempo en el que todo va demasiado deprisa, Franz Ferdinand, Maxïmo Park y Bloc Party parecen haber pasado por la derecha a Radio 4 (que este verano estarán en el Sonorama 06), LCD Soundsystem y !!!. Un duelo ficticio que los primeros de Brooklyn, que dieron la cara, prosiguen con “Enemies Like This”, un cuarto álbum que los demás todavía ven de lejos (en el mejor de los casos van por el segundo). Al otro lado del Atlántico y de la línea telefónica, Anthony Roman (voz y bajo) niega la confrontación. “No creo que haya ninguna competencia, al menos yo no lo percibo así. Puede que los medios tengan ganas de una nueva batalla Beatles-Stones, pero no es el caso”. Con su nuevo disco recién salido de fábrica, lo primero que se puede decir es que es más equilibrado que “Stealing Of A Nation”, un trabajo con un buen puñado de singles potenciales y también alguna canción de relleno, víctima después de unas cuantas escuchas de una sobreproducción de la que ahora se han querido alejar buscando un sonido más directo.

“No hay cambios bruscos porque no creo que los necesitemos”

“Ése era el objetivo con que nos enfrentamos a la grabación: respetar lo más fielmente posible el sonido de nuestros directos. Teníamos dieciséis canciones y las dimos unas cuantas vueltas hasta elegir las diez mejores. Luego grabamos una por día, la mayoría en la primera o segunda toma. Esta vez no teníamos ningún planteamiento a priori, sino conseguir los temas para hacer el mejor álbum posible”. Cuando Roman habla de la falta de planteamientos previos lo hace porque, en buena medida, éste es un álbum despolitizado, o al menos con una carga no tan intensa como en anteriores ocasiones (con la excepción de “Too Much To Ask For”, inspirada directamente por el desastre provocado por el huracán Katrina y la deficiente respuesta gubernamental). “Seguimos teniendo muy claras nuestras ideas, pero las canciones son más personales. Creo que una canción política también puede ser de amor. De todas formas, los temas de ´Stealing Of A Nation´, que quizá es nuestro álbum más político, se escribieron en un contexto concreto, tras el 11-M y en medio de la guerra de Irak. Ahora hemos buscado algo distinto, algo así como la escritura espontánea, con influencia de alguna manera de la generación beat”. Musicalmente, el disco se abre con un tema del mismo nombre que les devuelve al primer plano del rock bailable con acento funk; las coordenadas siguen siendo las mismas para estos prematuros veteranos de la escena, aunque esta vez el resultado presenta mayor homogeneidad. Se mantienen la inspiración reggae (“Ascension Street”), los teclados adictivos de Gerard Garone, la robustez (“Everything´s In Question”) y la capacidad para engarzar melodías con cierto aire ochentero (“Grass Is Greener”), de modo que las señas de identidad son las que eran, y no tiene pinta de que vayan a cambiar: un crossover que resulta efectivo a pesar de ciertos deslices (“All In Control”). “No teníamos ninguna idea preconcebida de lo que queríamos hacer. No hay cambios bruscos porque no creo que los necesitemos, simplemente ´Enemies Like This´ es un álbum que suena a Radio 4. Tenemos un sonido que nos identifica; siempre estarán nuestras referencias, pero cada vez es algo más personal”. Talking Heads, The Clash y Echo And The Bunnymen, los nombres clásicos, a los que cabe añadir los de David Bowie y los primeros U2, haciendo un recorrido por dos décadas (los años setenta y ochenta), pasando de puntillas por los noventa y desembarcando en el revival del post-punk de principios del siglo XXI. En este camino hacia la depuración, han contado con la ayuda de Jagz Kooner (fundador de Sabres Of Paradise y que ha trabajado con Primal Scream, Kasabian o Soulwax). “El trabajo de Jagz ha sido muy importante, porque esta vez los elementos electrónicos se han integrado en el conjunto, y no como en otras ocasiones, que iban un poco por libre; en algunas canciones funcionaba, pero en otras no demasiado”. La segunda gran novedad es la marcha del guitarrista Tommy Williams, quien ha sido sustituido por Dave Milone. “Su entrada al grupo ha sido muy buena para todos, y sus ideas han sido definitivas para algunos temas. De hecho, el primero que escribimos pensando en el nuevo álbum fue también el primero tras su incorporación y el que acabó dando título al disco, ´Enemies Like This´. Para algunos de nuestros amigos es incluso lo mejor que hemos hecho como Radio 4”.