ToteKing denuncia, elogia y vacila con la misma facilidad y sinceridad. Sus letras hacen que tengamos que escuchar sus discos incontables veces en busca de esas pequeñas joyas que esconde con toda la intención. Así lo comprobamos en “Lebron” (Sony, 18), disco que confirma su excepcional talento como letrista y que demuestra que, lejos de conformarse, lo suyo es reinventarse y buscar nuevas fuentes para su inagotable inspiración.

Presentas el que ya es tu noveno disco. Cuéntanos cómo estás. ¿En qué momento de la vida llega este disco para Manuel González?
Pues la verdad es que he estado realmente mal estos últimos años, porque me han pasado cosas chungas, como que perdí a mi padre, que fue horrible porque era mi colega. Y eso afectó a mi música, me hizo escribir en otra dirección; tenía letras escritas antes de eso pero todo el proceso del final de mi padre se nota en el disco. Esto me ha dado un empujón para abrirme, para ser honesto y valiente. Creo que el disco es alegre pero también tiene momentos reflexivos, tal como ha sido mi vida estos últimos tres años. Pero por lo demás me encuentro en un buen momento, creo que he sido libre en este disco.

¿Qué sensación se te quedó cuando terminaste de grabar “Lebron”?
Estoy muy orgulloso, porque como suele pasar tanto tiempo desde que se graba un disco hasta que sale siempre hay temas que me chirrían después porque me parece que se me caducan. Con este no he tenido esa sensación. Además en este me he implicado más en la grabación y las instrumentales, y eso me hace sentir que es un disco muy mío.

“En Lebron he conseguido corregir esas pequeñas cosas que no me convencían de ’78′”

En cuanto al sonido, tu anterior disco “78” rompió musicalmente con “El lado oscuro de Gandhi”, pero en este no se aprecia esa brecha respecto a su predecesor. ¿Tienes la sensación de que “Lebron” es un disco continuista de “78” o en qué se diferencia?
No, no lo veo así. En primer lugar creo que es el disco que mejor suena de mi carrera, por fin hemos logrado el sonido que queríamos. Y para ello me he tenido que meter yo en la pelea de la mezcla y la producción para encontrar lo que buscaba. Además en “78” era muy barroco, con muchas instrumentales muy cargadas de arreglos, y en este he conseguido equilibrar eso. He conseguido corregir esas pequeñas cosas que no me convencían de “78”.

Dices que te has involucrado más en la producción de los beats. ¿Veremos entonces algún día a Tote de productor?
No, ya tuve mi época hace algunos años pero es demasiado trabajo compaginarlo con escribir. Prefiero centrarme en las letras que para mí es lo más importante y la base de mi rap.

Hablando de instrumentales, hagamos un ejercicio de imaginación. ¿Qué base (de rap español) te hubiese gustado rapear, que fuese una canción tuya?
Sin duda alguna la de “Viaje Astral” de Elphomega, tiene un contrabajo increíble que me encanta, obra de Narko (Doc Diamond, Hablando en Plata). Además siempre se lo digo envidioso a él cuando le veo (risas).

Comencemos a destripar “Lebron”. La primera canción es “Woh parte 2”, pero personalmente no veo ninguna conexión con la “Woh” de “Un tipo cualquiera”. ¿Puedes explicárnoslo?
¡A qué no! (risas). No sé por que motivo lo he hecho, estoy majara (risas). Yo también pienso que no tienen nada que ver, pero nunca había hecho una “parte 2” de un tema y me apetecía. Pero me da coraje, porque mucha gente esperará algo de este tema que luego no es . Y encima luego la corto y empiezo con la canción de “Serranito” que no tiene nada que ver. Soy un cabrón (risas).

Si seguimos avanzando nos encontramos un corte más serio, “Ellas”, en el que atacas al machismo. ¿Crees que existe una solución a corto plazo para esto?
Va a ser complicado, porque aunque esté creciendo la conciencia y muchos tíos nos hayamos dado cuenta de lo machistas que éramos sin darnos cuenta, queda mucho por hacer para lograr una sociedad igualitaria.

¿Y qué podemos hacer que esté en nuestras manos?
Pues para empezar que personajes como Donald Trump no vuelvan a hablar en twitter. Hay muchos personajes como él y otros que toman decisiones y no deberían hacerlo. Mientras existan políticos con mentes tan retrógradas será difícil avanzar.

Siguiendo con la línea más reflexiva del disco, en “Bartleby & Co” te expresas de una manera muy sincera y autocrítica. ¿Te ha servido de autoayuda grabar este disco?
Sí, nunca me había abierto tanto y me ha venido muy bien. Todo vino a raíz lo de mi padre, una semana después grabé esta canción como una necesidad bestial de sacar fuera estas cosas. Era la primera vez que tenía esa necesidad de contar algo, y a raíz de sacar eso me di cuenta de que podía ser más sincero y profundo con las letras. Y de ahí han salido varios temas de este disco en los que me abro más que nunca.

Seguimos escuchando y llegamos a la canción de “Gente tóxica” con Rozalén. Y nos surge la duda: ¿después de la experiencia de lo de Antonio Orozco, no te dio miedo hacer otra canción con un grupo de pop/rock?
No, ya no. Me la suda ya eso. Ya me comí la lluvia de hostias con lo de Antonio Orozco y encima después de eso ha habido muchos que se han tirado a la piscina y han hecho canciones como artistas de otros estilos. Además Rozalen hizo un estribillo guapísimo que me encanta como quedó, y a estas alturas ya no me preocupa lo que puedan pensar algunos.

Y poco después nos encontramos con “Peligroso”, canción donde escuchamos ritmos de afrotrap.
Sí, no lo iba buscando pero al final ha quedado muy parecido al afrotrap. Al principio me sonaba más como a Skepta de Londres o a grime, con un ritmo roto. Por ahí lo enfoqué, pero me fue quedando más parecido a afrotrap y me gustó, es un estilo que está creciendo mucho y va a pegar, y le da color el disco.

Nos hemos saltado la canción “Libera el estrés”, uno de los singles de presentación del disco. ¿Qué hace ToteKing para liberar el estrés en su vida cotidiana?
Pues hacía Muay Thai y me gustaba mucho, pero lo dejé. Me arrepiento de haberlo dejado, pero era un deporte muy duro, te pegas fuerte y luego llegaba a los conciertos hecho una mierda. Una vez me rompieron la nariz, otra me fisuraron una costilla, y luego lo pasaba mal en los conciertos, así que tuve que dejarlo. Y ahora estoy leyendo más que nunca ya que me hace liberarme mucho. Siempre me ha gustado la literatura, pero ahora estoy devorando libros y de hecho me ayudó mucho a superar lo de mi padre.

“Lo que no se puede hacer cuando vienen realidades nuevas en forma de músicas, es pensar ‘esto es una mierda, lo de antes molaba más…’, ponerte en plan cascarrabias pureta”

Has llamado al disco “Lebron”, tomándolo como ejemplo de un veterano que sigue dando guerra y no se rinde nunca. ¿No se te pasaron por la cabeza otros nombres como Federer, Rossi, Cristiano Ronaldo…?
(Risas) Pues la verdad, hubiese molado ponerle Federer, además me compré una camiseta de él hace poco (risas). Pero CR7 no, no hubiese llamado jamás así al disco, ese es otro de los que no debería hablar nunca, de los que podría desarrollar su profesión sin hablar. No me cambiaría por él todo el oro del mundo (risas). La idea era esa de la veteranía, de tener que currar cada vez más, porque yo supe que no nací con esto, que hay que trabajarlo y no quedarse estancado. Porque lo que no se puede hacer es que cuando vienen realidades nuevas en forma de músicas, es pensar “esto es una mierda, lo de antes molaba más…”, ponerte en plan cascarrabias pureta. A mí me gusta estudiar estos nuevos sonidos y músicas y coger cosas que me gusten, estén de moda o no, y ver si pueden aportar algo a mi rap.

Y es que con treinta y nueve años ya estás a las puertas de ser un cuarentón. De hecho este va a ser el último disco que publiques como treintañero.
Hostia, es verdad, no había pensado eso (risas). ¡Pero aún estoy a tiempo de grabar otro si me pongo ya! (risas). No pienso mucho en la edad, sino en cómo me siento. Si un día no me gusta lo que grabo te aseguro que no lo sacaré. Estudio muy bien lo que hago y seguiré currando mientras tenga algo que ofrecer. Además hace poco vimos en Spotify que el rango de gente que me escucha tiene de veinticinco a treinta y cinco años, así que a aún les quedan años de rap, por lo que a mí también. Por otro lado hay chavales de esta nueva generación del rap que me han llamado para colaborar, y yo estoy contentísimo de que me sigan viendo ahí hoy día, al pié del cañón.

Otra de imaginar: si tú eres Lebron, ¿quién es el Curry del rap español? ¿El heredero?
Uf, jodida pregunta… la verdad es que a mí el que me está gustando mucho es Bejo. Todo lo que hace suena fresco y original.

Seguimos con basket, porque sabemos que llegaste a jugar en 2ª Nacional con el Ahorre Mairena. ¿Qué pasó para que lo dejases?
Pues que no jugaba casi en esa liga. Fue más testimonial que otra cosa. Recuerdo un buen partido contra Unicaja en el que estaba Fran Vázquez y sí aporté cosas, pero en el resto no jugaba demasiado. Si en esos niveles quieres llegar arriba tienes que dedicarte exclusivamente a ello, y yo ya comenzaba a tontear con la música y se me abrió un mundo que me gustaba más.

Dejando ya el baloncesto, el año pasado estuviste cantando en Nueva York. Para un verdadero creyente del rap como tú, ¿qué supuso esa experiencia?
Fue la polla, me encantó. Además el tipo que nos contrató nos trató de lujo, nos dejó un apartamento en Harlem y estuvimos allí diez días visitando todo y nos flipó. El concierto fue pequeño, había unas ciento cincuenta personas, pero ya me parecen muchas para lo poco que llega el rap de España allí. Además estuvo Chyno Nyno, que tenía la colaboración con nosotros en “78” y salió a cantarse su canción y quedó muy guapo.

Volviendo a cambiar de tema, en tu nota de prensa se te describes como un cantante con tendencias políticas de izquierdas. ¿Te imaginas a un MC cantando proclamas políticas de derechas?
Cantando cosas así no, pero te sorprendería la cantidad de raperos de derechas que hay. Al fin y al cabo el motivo imperante de la derecha siempre ha sido el ganar dinero, y como en eso son listos, el rapero de derechas sabe lo que tiene que decir para ganar dinero, y una de esas cosas es no reconocer lo que es. Sí, hay raperos con algunos pensamientos que encajan mucho en la derecha.

¿Sobre esta idea creaste la canción “Nada es seguro”?
No la pensé así exactamente, pero sí encaja. Esta canción habla de la obsesión con el dinero, que se ha convertido en algo exagerado. Es lo que hablábamos antes, en mi época no había deportistas diciendo en la tele “yo soy rico y me coméis los huevos”. No se le daba tanta importancia al dinero, antes la gente vivía para otras cosas también. Es triste esta obsesión.

En cuanto a las letras, decías que es uno de tus puntos fuertes. ¿Qué otros buenos letristas de rap español te gustan?
Buf, hay muchos, y seguro que me dejo a algunos, pero Defhormer está a un nivelazo ahora. Y la gente del colectivo Ziontifik me gusta mucho, sobre todo Kuma. Y también me flipa lo que está sacando Hard GZ, además hemos grabado un tema juntos que saldrá dentro de poco. Hay muchos más, porque la verdad es que hay letristas con muy buen nivel y muchos estilos diferentes en España.

Por cierto, ¿nos ha parecido escuchar un poco de autotune al final de la canción “Sube sube”?
(risas) Sí, es una copia a Jay-Z y su canción “Death To Autotune”. Es una canción muy guapa y quería hacerle un pequeño homenaje, además siempre me gusta esconder pequeñas cosillas como esas en los discos a ver quien las encuentra, sobre todo en las outros de los temas como solía hacer Madlib.

Sí, también escuchamos un rapeo de Juaninacka en otra outro. Para despedirnos: ¿Hay futuro para el regreso de la Alta Escuela?
Este año hemos estado muy conectados y hemos hablado mucho, salí en su último disco en un tema que además produjo Juanma (aka Cirujano). Y hace un par de años sacamos el tema de “Ready For War”, pero es difícil compaginar el tiempo aunque seguimos teniendo muy buena relación. Ahora lo que me toca es darle caña a “Lebron” y poderlo disfrutar con la gente por todos los rincones posibles.