Th’ Booty Hunters continúan derrochando energía a raudales. Su reciente “Wild & Drunk” (Stash!, 15) es la mejor prueba de que estamos en lo cierto. Y que así sea durante mucho tiempo.

Desbordando energía en cada show, a pesar del tiempo pasado y de la inmerecida repercusión limitada, se convierten ahora gracias a “Wild & Drunk” en la primera referencia de la recién creada Stash! Records. Un título que parece una descripción de su música y que como Xavi Ollé, su cantante nos asegura: “es como nuestro día a día. Somos gente a veces disfuncional e imprevisible. Amigos de nuestros amigos y enemigos de todos”. Leo en las primeras críticas al disco que su música se ha “tranquilizado” y no puedo evitar interpelar sobre eso a Ollé. “Bueno, cada uno tiene su opinión y todas valen. En realidad hay temas lentos que están llenos de mala ostia, pero también hay otros más rápidos que rebosan dulzura, eso es como se quiera ver el lado del cristal. Es como preguntarle a una puta si últimamente está demasiado cariñosa…”.

En todo caso, lo suyo sigue teniendo claras las referencias. “Salvando las distancias, es obvio que se nos meta en el mismo saco que a Hank III o Bob Wayne. Aparte del genero musical, hay mucho vínculo con algunos de los músicos de estas dos bandas, ya que han colaborado en nuestros discos, pero no es esa nuestra idea. Preferimos que se nos comparé con un gitano con su cabra subida en una escalera mientras el teclado lanza maravillosas melodías”. Quizá por eso se ocuparon ellos mismos de etiquetarse: garrulograss. Una descripción que, tiempo después, les sigue pareciendo igual de acertada. “Creemos que esa etiqueta es la más justa para nosotros. Y para que me encasillen en una cubeta donde no me siento identificado, al menos le pongo yo el nombre. No queremos pertenecer a ninguna tribu, solo hacer lo que nos haga felices y pintado con el color que nos plazca”.