Les vi la primera vez en directo en la final de las Fiestas Demoscópicas de Mondo Sonoro y, aunque les faltaba aún experiencia, ya florecían tímidas intenciones de algo serio. Su EP “Fuck You Pareto” y los conciertos del Ambar Z Music confirmaron las buenas vibraciones. Pero debo reconocer que, aún así, no me esperaba un primer disco como “La Ideal”: maduro, robusto y repleto de excelentes canciones de rock pantanoso, que sabe arrimarse sabiamente tanto a Nick Cave como Arctic Monkeys, pero sin caer en un refrito. “Nos alegramos de haber sabido plasmar bien esa evolución. En los dos últimos años hemos pasado por muchas salas, muchos concursos… Pero, sobre todo, por muchas reflexiones y muchos ensayos. Hay ideas que hemos ido desechando. Nuestra carrera musical ha ido evolucionando conforme hemos evolucionado nosotros: no fue un giro de timón premeditado y orquestado a priori”.

Los miembros del quinteto zaragozano apenas acaban de cumplir los 20 años, pero ya poseen una visión de los clásicos bien asimilada y una sorprendente pasión por el blues añejo y al soul. “No buscamos un purismo evidente, queremos algo diferente, al estilo de Nick Cave & The Bad Seeds, Gallon Drunk o Johnny Cash. En todos esos referentes encontramos el lugar común de la importancia emocional en nuestra música. El blues no es la primera, la cuarta, la quinta y el diábolus in música: el blues es puro sentimiento y cada uno lo plasma como su expresión artística le permite. “La Ideal” es nuestra manera de hacerlo”.

Lo mejor de todo es que su primer disco suena como un buen punto de partida, como el primer eslabón de algo que puede llegar a ser mucho más grande. “La complicidad artística es una meta muy presente en nuestra formación, y difícil de alcanzar. Cuando uno de nosotros consigue componer una línea musical para otro componente del grupo, y éste siente la idea como suya, es impagable. La única manera de conseguir esto es seguir: compondremos, tocaremos y grabaremos tanto como nos sea posible”.

La presentación de “La Ideal” fue el pasado mes de marzo y constató el excelente estado en el que se encuentra la banda. Además, engrandecen sus nuevas composiciones.“Antes de entrar a grabar en el Séptimo Cielo, Chechu vino a vernos a un concierto que dimos en la antigua Lata de Bombillas. En ese momento, él vio algo que a nosotros se nos había pasado por alto: nuestra gracia reside en el directo. La experiencia fue maravillosa: la catarsis que sentimos todos dentro del estudio, tocando en la penumbra y compartiendo miradas es el motivo por el cual este disco suena tal y como somos. Es difícil saber hacia dónde nos queremos encaminar. Existen tantas posibles rutas a seguir que tenemos que seguir probando, desechando, rehaciendo y construyendo hasta que volvamos a dar un salto evolutivo como el que hemos dado recientemente. Lo que sí prevemos es que le vamos a seguir añadiendo capas de complejidad a nuestro trabajo y acariciando un poco más el alma de nuestros oyentes cada día”.

Foto en exclusiva para la portada de mayo de Mondo Sonoro Aragón por Jal Lux