NUEVA JUVENTUD
Entrevistas / Experience

NUEVA JUVENTUD

Pablo Vinuesa — 20-06-2001
Fotógrafo — Archivo

ANTES DE ENFRENTARSE AL NUEVO PROYECTO DE MICHEL CLOUP HAY QUE ACLARAR MUCHO LAS IDEAS. POR EJEMPLO, QUE DIABOLOGUM FUERON UN GRUPO CLAVE EN LA INDEPENDENCIA ROCK EUROPEA DE LOS NOVENTA. Y “#3”, UNO DE LOS DISCOS MÁS IMPORTANTES DE LA DÉCADA. DESPUÉS, QUE AL ROMPERSE TANTO EL GRUPO COMO LA AMISTAD, EXPERIENCE Y ESTE FANTÁSTICO DEBUT “AUJOURD´HUI MAINTENANT” (LITHIUM/GREEN UFOS, 01) (“HOY, AHORA” EN LA LENGUA DE BORIS VIAN), TIENE QUE COMPETIR CON LA DESTRUCCIÓN PROPUESTA POR PROGRAMME, EL OSCURÍSIMO PROYECTO DE ARNAUD MICHNIAK, EL OTRO YO EN DIABOLOGUM. DIFÍCIL.

Pero vayamos por partes… Primero, si el nombre del grupo se debe pronunciar en francés o en inglés, y si esa “experiencia” se considera como momento del que aprender o como acumulación de los actos del pasado. “En francés, pero puedes decirlo como quieras. En cuanto al término, las dos cosas. Quizás, en este disco se puede tomar un poco como la experiencia pasada, un poco la idea de que, en cada momento de tu vida, puede pasar cualquier cosa… Aprendes cosas, tomas cosas, aunque sea saliendo a la calle, discutiendo. Cada momento es importante. ¡Peace and love!”. Y, ante la jovialidad inesperada de un Cloup amigable (“Yo te conozco de antes, ¿no?”), preguntamos si la frase de ´Aujourd´hui, Maintenant´ -la canción- “Estamos vivos, y me da la impresión de que eso basta”, podría servir como resumen de un disco, sí, optimista. “Sí, creo que ese puede ser un buen resumen de lo que pienso ahora, en relación con Diabologum, al pasado. He cambiado. Creo que es más interesante cambiar, evolucionar, que quedarse plantado en una postura. Con Diabologum pasó eso, quería contar cosas distintas, y contarlas de otra manera, fuese una canción de amor o ´Pour Ceux Qui Aiment Le Jazz´ -monolítica y adictiva celebración de noise rock, convenientemente situada al final del disco-.

“El público español, es mucho más receptivo, más abierto que el francés”

Un repaso a las letras del disco nos descubre que, pese a la aceptación del hecho, y del optimismo, Cloup sigue combatiendo. ¿Un disco de lucha? “Sí, quizás más de construcción o de reconstrucción que de lucha, con respecto a Diabologum, que era un proyecto con la idea de demoler todo. Ahora es algo como construir a partir de los escombros. No me parecen posturas contradictorias, además. Creo que es más bien normal. Incluso sano”. Aprovechando la coyuntura, le cuento mi teoría de que Diabologum reflejaban la decepción, Programme le añadían más mierda y Experience, dentro de la certeza del horror, miran hacia adelante. ¿De acuerdo? “Es eso. ¿Quieres hacer la entrevista por mí? ¡Lo haces mejor que yo!”. Este espléndido álbum (incluso con sus pequeños bajones de nivel), está dividido en dos facetas: pequeños trozos que compuso solo frente a su sampler y el rock más “usual” junto al resto del grupo (Francisco Esteves, Widy Marché y Patrice Cartier). “Empecé a fabricar pequeños trocitos, algunos de los cuales hemos guardado, como ´La Piéce du Frigo´… Quería romper con la tragedia de Diabologum, pero me seguían saliendo cosas sombrías. Me aburría, la verdad. Las grababa, pero no podía tocarlas. Quería compartir las cosas y además estaba muy decepcionado por el final de Diabologum, por ver cómo puedes investigar con gente durante años y romperlo todo, por decirlo de alguna manera, en plan adolescente. Cuando empecé a tocar con Francisco, volví a recuperar el gusto por el rock, por poner los amplis fuertes, por hacer algo menos descarnado. Cuando comenzamos a tocar los cuatro juntos, fue como volver a una segunda juventud, cogerle el gusto de nuevo”. Y tanto vale la cara como la cruz, el rock anímico de “Aujourd´hui, Maintenant” o la inmensa poesía de la mínima “Les Ouvriers Coréens”. Por otra parte, es considerable la relación (desde los tiempos de Diabologum) de Cloup con todo lo multimedia y el internet (experiencenet.net, la pista de CD-ROM que el disco incluye, alguna referencia en las canciones). “Para los apasionados significa una gran mejora, pero para el gran público se convertirá en un gran supermercado. A nivel personal es fantástico, por la accesibilidad, pero me da la impresión de que la mayoría de los que se conectan lo hacen sobre una página de AOL o Warner, etcétera”. Y dentro de la actitud crítica de Michel no se escabullen píldoras ni alabanzas. “Me gusta mucho el público español, es mucho más receptivo, más abierto que el francés. Aquí la gente responde de una manera más física, en Francia se fijan demasiado en los textos, los discuten… Además, el público francés, y sobre todo el parisino, está muy mimado, son muy perros. Aquí hay más reacción, son más espontáneos. Cuando tocamos con Diabologum en Benicàssim fue increíble”. Por último, preguntamos a Michel qué sacó de positivo al frente de las mezclas del excepcional “Quelque Part” de sus compatriotas Mendelson. “La mezcla fue fantástica. Además, creo que se aprende con eso, incluso como músico, ya que me he dado cuenta de que es importante contar con una opinión exterior, porque te das cuenta de las cosas más rápido. Cuando estás solo, puedes obsesionarte con tonterías”. Pues, qué quieren que les diga, si lo dice él…

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