Mishima acaban de publicar “L’amor feliç” (Warner, 12), un disco que están presentando ya por todo el país. Aprovechando la ocasión, sacamos lo peor de nosotros mismos para entrevistar a su vocalista y compositor, David Carabén. Y debemos decir que supera la prueba sobradamente.

Está claro que Cruyff no te enseño a tocar la guitarra o a cantar, así que dinos: ¿qué aprendiste de él?
Que si te dedicas a jugar bien, los títulos van a terminar cayendo; que si lo tienes claro, da igual lo que piensen o digan de ti; que la estrella no brilla si su equipo no gana. Y mil cosas más que voy entendiendo poco a poco.

¿Qué parte del Carabén frontman es holandesa y qué parte catalana?
Lo poco de rubio que me queda es holandés, las cuatro pecas y lo rojizo de la patilla. El resto, catalanea.


Estamos convencidos de que obligar al resto del grupo a tocar sentados para que no haya nadie más alto que tú sobre el escenario…

Es que hasta aquí sí llega vuestra capacidad de análisis (risas).

En alguna ocasión has citado a Nick Hornby para hablar sobre el valor de una canción. ¿No se te ocurría un personaje con peor gusto musical al que citar?

El gusto musical como criterio para juzgar a una persona es una tontería que se quita follando.

En un listón de 0 a 100 % de épica sobre el escenario, ¿a qué nivel llegas cuando, en directo, pillas la guitarra por el mástil y la echas hacia atrás?

Como por mucho que aporree la acústica no suena más fuerte que el resto, ¡mi nivel épico siempre va por detrás del de Vega! Pongamos, pues, ¡un 99%!

Ya has escrito una canción sobre borracheras y resaca, lo cual te equipara a artistas como Obús o Ramoncín. ¿No estamos ya muy mayores para beber sin control?

Siempre han sido dos claros referentes de Mishima. Por otra parte, a mi, la verdad, siempre me ha gustado beber sin condón.


¿En serio tus letras no tienen una segunda lectura?

No entiendo el sentido literal ni el figurado de la pregunta.

Cuándo eras pequeño, ¿nunca tuviste uno de esos profesores que te dijo “no sabes cantar y no sabes tocar la guitarra, mejor deja la música”? Ya sabes, eso que te ha llevado a luchar contra viento y marea para labrarte una carrera.

No. Desgraciadamente nunca apareció nadie con la autoridad suficiente como para cortarle las alas al ruiseñor que llevo dentro.

¿Qué canción te hubiese gustado componer y cuál odiarías haber escrito?

Me hubiera gustado escribir “Everybody’s Talkin’”, de Fred Neil. Odiaría haber escrito “Gloria” de Umberto Tozzi.


Aunque algunas de tus letras tienen algo de crooner canalla o de loser, ¿no crees que Felicidad Blanch (Marc Lloret) ha sido mucho más canalla y mucho más loser que tú?

Sí. Por eso soy yo quien canta. La historia siempre la cuentan los vencedores.

En tu grupo hay ex-hardcoretas, ex-siniestros y ex-grunges, ¿tú qué tipo de ex eres?

Extraordinario


¿Al final Oscar D’Aniello se fue de Mishima porque no le dejabas hacerse en directo unos pasitos de steady running antes de los bises?

Claro, se hubiera visto que es ligeramente más alto que yo.

¿Recuerdas qué decía la peor crítica que se ha escrito nunca sobre un directo de Mishima?

La peor crítica es la que no dice nada porque no aparece. Y es la mayor parte de críticas que recibimos. Es decir, aún no existimos para la mayoría de la gente del mundo.


¿De quién es la sangre y de quién el pañuelo de la portada de vuestro nuevo disco?

Le tendrás que preguntar a Albert Folch y a Marçal Vaquer, diseñador y fotógrafo de la portada.

Tienes que elegir solamente uno de mis tres libros favoritos de Mishima: “Confesiones de una máscara”, “Música” y “El marinero que perdió la gracia del mar”. ¿Con cuál te quedas y por qué?

De los tres solo he leído los dos primeros. Me gustan los dos. Tal vez más “Confesiones de una máscara”. Creo que nos revela más aspectos de su obra y de su visión del mundo. “Música” me parece más un libro menor en su bibliografía, aunque cojonudo.
Intenta echar la vista atrás y ser sincero.

¿Crees que Mishima han publicado alguna vez alguna canción realmente mala? No es necesario que digas el título, aunque a todos nos gustaría saberlo, la verdad.

Creo que definitivamente mala o rematadamente mala no. Malilla sí. Pero claro, el precio ha sido escribir mucha mierda que aún pulula alrededor de mi mesa, siempre amenazando con engañarme al primer despiste…

¿Cuántas canciones del nuevo disco se han grabado bajo los efectos del alcohol?

La escritura de canciones puede pasar por muchas fases. Y los efectos del alcohol también. Alguna la debí empezar un poco tocado. Otra la continué paposo. Y muchas las di por buenas de resaca. Si una canción te sigue funcionando de resaca es que tiene algo

¿Podrías decirnos cuántas veces le has visto ya el culo a Paco Loco?

Incontables. De hecho llevo una foto de su culo en el móvil. Para recordar cómo hay que sonar.

¿Es cierto que todas las críticas positivas que has tenido las han firmado amigos vuestros?

Lo cierto es que solo nos hacemos amigos de quien escribe bien de nosotros. El resto son gilipollas.

¿Le romperíais las piernas a algún crítico musical de este país?

Solo si escribiera con las piernas.