En “From Elvis In Memphis”, Elvis Presley cantaba “only the strong survive”. Un dogma casi tan antiguo como la humanidad, pero que puede aplicarse perfectamente a aquella explosión neo soul que sufrimos hace unos años. De todo el ingente número de propuestas surgidas solo han quedado los fuertes, es decir, los que realmente apostaban por la calidad. Y uno de ellos es Nick Waterhouse. Su nuevo largo, “Nick Waterhouse” (Innovative Leisure/Popstock!, 19), cuarto de su carrera, confirma esa impresión. El californiano es un artista de largo recorrido y no hace sino demostrarlo con cada uno de sus pasos.

En primer lugar, detecto en este álbum una mayor apertura con respecto al estilo. No es solo un álbum de soul. ¿Estás de acuerdo?
Creo que siempre he estado abierto a mis influencias en mis trabajos; si escuchas los tres discos anteriores, es probable que escuches muchos “géneros” allí. Este disco puede ser más avanzado en eso y quizá esa es la razón por la que suena con un idioma propio.

“Los revivals se convierten a menudo en planes de marqueting”

Diría que algunas de tus canciones son esencialmente una mezcla de estilos y es la producción la que las convierte en soul.
¡Por supuesto! Son una mezcla de influencias, pero me gustaría pensar en que el estilo, y la producción es mi música. Te hace pensar que tal vez haya una línea muy fina entre cómo clasificas el soul frente al rock.

Un ejemplo de lo que digo sería “Song For Winners”, que es básicamente una canción rock…
No la llamaría canción rock. De hecho, para mí, todos los elementos que escuchas en mi primer disco, por ejemplo en “Some Place”, están presentes en esa canción. Solo ha cambiado la introducción de las voces de acompañamiento masculino, probablemente provocado por mi gira hace algunos años con una banda más pequeña debido a restricciones presupuestarias.

Has producido varios grupos de rock. ¿Cómo influye ese trabajo en tus álbumes?
Lo que más me importa es el medio por el cual se transmite la sensación y el ritmo que puedes sentir como oyente. Tiene que haber un núcleo real en la música que garantice el movimiento.

Parece que el avivamiento del soul que ocurrió en la primera década del siglo ha disminuido un poco. Me da la impresión de que solo quedan los que tuvieron un discurso claro. ¿Lo ves de esa forma?
Los revivals tienen un lugar en la cultura, pero a menudo se convierten en planes de marketing. Entonces terminas con proyectos creados sin corazón y alienados de la intención real.

¿Cuál era tu mentalidad a la hora de hacer este disco?
Tenía muchas ganas de decir todo lo que pudiera, ese era el objetivo.

¿Cómo elegiste quién estaría en la banda en la grabación?
Llamé a todos aquellos en los que confiaba, pero también a algunos músicos que no conocía y consideré que debían estar ahí.

Te he leído decir que “no tengo ningún interés en convertirme en una estrella”. ¿Qué buscas en la música?
Mis discos son el grabado de mi lápida. Estoy haciendo esto para ver lo que puedo dejar a los demás.