Grabado en Nashville a finales de 2024 y junto a un equipo técnico poco habitual en la escena estatal, “Pregúntale a Sarah Connor” certifica una madurez artística que la madrileña llevaba tiempo construyendo. Canciones más directas, un sonido ambicioso y una decisión clave como cantar en castellano, son sus elementos diferenciales. De todo eso, hablamos con ella.
(Puedes consultar las fechas de su gira al final de esta entrevista)
Este nuevo disco supone un salto claro en tu carrera. ¿En qué punto sentiste que tenía que ser distinto a los anteriores?
Sabía que tenía y que podía ser un disco importante porque había pasado por un bache muy grande en mi carrera. Después de sacar “Felina” (21) en plena pandemia, y sentirme totalmente abandonada por el equipo de gente que trabajaba conmigo, la presentación de ese disco fue un gran batacazo y toda la gira que tenía programada fue inexistente. Tuve que recomponerme yo sola, gracias a mis seguidores que me ayudaron a grabar un disco a través del crowfunding, y con la colaboración de artistas invitadas (Anni B Sweet, Vega, Aurora Beltrán, Cherie Currie...), para resarcirme del disco anterior lo llamé “Felinas” y regrabé algunos temas del disco anterior con una producción diferente. Así que lo saqué de manera totalmente independiente, vendiéndolo sólo en los conciertos. La justicia poética vino cuando este disco fue un éxito rotundo. Eso fue lo que me dio fuerzas para salir de la tristeza absoluta ante la incertidumbre y componer nuevos temas.
Has grabado el álbum en Nashville. ¿Qué te dio esa ciudad que no habías encontrado antes en otros estudios?
Realmente el equipo con el que trabajé, aunque eso fue gracias a Alex Muñoz, el productor de este disco, que me puso a unos músicos que ni en mis mejores sueños. Cuando me dijo que iban a grabar en mi disco Fred Eltringham (Sheryl Crow), Joe Pisapia (Alison Rusell), Jamie Dick (Rianon Giddens, Gaby Moreno), Jaquire King (Bruce Springsteen, Norah Jones, Kings of Leon) y el propio Alex (Margo Price, Mike Campbell, Nikki Lane, Emmylou Harris)... no me lo podía creer. Todas las anécdotas que pasaron, como por ejemplo que el guitarrista de The Black Crowes y Sheryl Crow, Audley Freed entrara en el estudio escuchara “Alain Delon” y dijera “Wow, eso sí que es autentico rock and roll”….
"Nunca me he planteado o he pensado de manera muy premeditada o profunda donde quiero estar como artista"
Nashville es casi un mito del sonido americano, pero muy determinado. ¿Pesó más la inspiración o la presión al grabar allí?
Al principio me preocupaba justo eso. Yo quería huir del sonido country y eso fue algo que hablé previamente con Alex. Él me dijo que no me preocupara, que los músicos de allí estaban acostumbrados a grabar mucho más que americana porque tocan con todo tipo de bandas, que Nashville es la cuna de la industria musical en Estados Unidos y es mucho más que música country, aunque sea lo que predomine y por eso, aunque algunas canciones tengan ciertos arreglos que puedan ser muy de la música de raíces, también hay un enfoque muy alternativo y rockero en el disco porque se dirigió hacia ahí, por elección de ambos. Al final lo interesante es esa mezcla que ha quedado íbero americana, que al fin y al cabo son mis dos influencias principales, lo de aquí y lo de allí.
Álex Muñoz produce el disco. Conozco a Álex de su trabajo con Nikki Lane o Quique González. ¿Qué entendió de ti desde el primer momento?
Álex es de mí misma generación y además es de Madrid como yo, es más, los dos tenemos en común que hemos vivido fuera de nuestra ciudad muchos años, él la mitad de su vida la ha vivido en Estados Unidos y yo en parte casi la mitad de mi vida la he vivido en diferentes puntos de España y en el extranjero. Por lo que tenemos visiones muy parecidas de las cosas y de la vida. Cuando escuchó las canciones se emocionó porque se sintió muy identificado con lo que estaba contando y además tenía ganas de producir a una artista de su país y que no hiciera country. Quería salir de su zona de confort. Imagínate para mí lo que fue que alguien como él que ha producido el disco más importante de una de las artistas más relevantes de la actualidad en la escena rootsy, “Midwest Farmer’s Daughter” de Margo Price, un disco que ya ha pasado a la historia. Que estuviera tan motivado de grabar mi nuevo álbum y poner toda la carne en el asador ha sido importantísimo.
Jaquire King se encarga de la mezcla y antes ha trabajado con Kings of león, Norah Jones o incluso Bruce Springsteen. ¿En qué notas su mano cuando escuchas el disco terminado?
Recuerdo que la primera mezcla que nos mandó me dejó impresionada. No pude encontrar nada que bajo mi opinión tuviera que retocar de la mezcla. De repente, cobró una fuerza y todos los instrumentos estaban ahí, pero nada era protagonista. Lo perfecto de trabajar con alguien como Jaquire es que ha trabajado con muchos de los artistas que han inspirado mis canciones y es justo como quiero que suenen.
El disco suena orgánico. Muy vivo. ¿Fue una decisión consciente huir del artificio desde el inicio?
Sí, siempre tuve en mente que este disco tenía que ser totalmente orgánico. Absolutamente todo se ha tocado, incluso los arreglos de cuerdas, sintetizadores, no hay nada programado… Por eso suena así y estoy muy contenta.
Dices que la producción respeta tu ADN rock. ¿Hubo algo que tuvieras claro que no ibas a sacrificar nunca?
Estaba claro que no iba a sacrificar las guitarras eléctricas o las armonías vocales. Este trabajo lo bonito es que tiene un poco de todos mis discos anteriores, exceptuando el tema de la electrónica.
El disco parece moverse entre la ironía y la confrontación. ¿Es un reflejo del momento personal que atraviesas?
No sé si es por el momento personal o es que en realidad soy así. Me gusta usar la ironía, y a parte me siento parte de una generación que ha tenido que vivir en constante confrontación enfrentándonos a una crisis y a otra, y otra más y al desencanto, la decepción que conlleva... Me hace gracia que me digan si tengo la crisis de los cuarenta. Eso es imposible, porque he vivido en crisis desde que salí de la universidad. Es casi hasta mi zona de confort. Así que lo más inteligente fue dedicarme a la música, que voy a tener incertidumbre igual, pero al menos hago lo que de verdad me gusta. Antes me decían que estaba loca por tomar esa decisión y ahora yo pienso “¿Quién es el loco ahora?”.
El título del álbum remite al personaje de ficción Sarah Connor, protagonista de “Terminator”. ¿Qué representa para ti esa figura hoy?
Para mí es una figura que representa muchas cosas. Lo primero por cómo se transforma de la primera a la última película. Tiene un arco de personaje brutal, de ser una mujer normal, atemorizada, a convertirse en una completa heroína, una guerrera entrenada para el combate.
La gira arranca en Madrid con un concierto concebido como evento único. ¿Qué quieres que viva el público esa noche en el Teatro Eslava?
Suelo tocar una vez al año en Madrid, que es mi ciudad, pero siempre que lo hago, trato de que sea una ocasión especial. Con un repertorio diferente, repertorio largo, con invitados, con músicos invitados también. Lo bueno es que en casa me puedo dar el capricho de llevar más instrumentación y en esta ocasión van a ser músicos de un nivel brutal. Por ejemplo, estará a una de las guitarras Álex Muñoz que es el productor del disco. Seguramente también me lleve saxo y cuerdas y los invitados que han colaborado en el disco. Creo que va a ser una noche de las que no se olvidan.
Mirando el conjunto del disco, ¿sientes que este es el álbum que te coloca en el lugar en el que querías estar como artista?
Creo que es un disco que me define muy bien. Nunca me he planteado o he pensado de manera muy premeditada o profunda donde quiero estar como artista, pero si al menos consigo comunicar las cosas como quería y llegar con mis canciones a la gente, que las hagan parte de su banda sonora y que sean felices con ello, eso es lo que me hace feliz a mí.

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.