Que nadie busque en este trío bilbaíno el sonido de las guitarras, pese a las apariencias, la alineación únicamente está compuesta por bajo, batería y voz. Esa es la singularidad formal con la que sorprenden Meridian, un llamativo aspecto que todavía se torna mayor al comprobar los réditos que logran de tan minimalista esencia.

Constituidos alrededor de las influencias que les sustentan, con bandas como Royal Blood o Queens of the Stone Age a modo de guía y toda una gama de géneros que abarcan desde el rock al punk pasando por el stoner o el metal, su concreción no impide que se manifiesten sólidos y profundamente épicos, a lo que ayudan unos textos de íntimo lirismo. Es precisamente Raul De Paz, el autor de lograr que las cuatro cuerdas adopten una fuerza solista y directriz, quien nos detalla la naturaleza y retos de este recién nacido proyecto que se inaugura con un disco homónimo.

Por comenzar por el principio… Tras ser compañeros tú y Borja en la banda Bide Bat ponéis en marcha ahora Meridian. ¿existió un detonante específico o una idea concreta que os incitara a volver a reuniros?
Ya estábamos colaborando en otro par de proyectos que no consiguieron ver la luz. Volvimos a quedarnos solos otra vez. Alain había trabajado con nosotros en un mini proyecto anterior y la verdad es que nos sorprendió mucho lo bien que encajamos a nivel personal y musical. Fue en ese momento, casualidades de la vida, cuando vimos juntos unos videos de Royal Blood y nos planteamos montar una formación que nunca hubiésemos pensado que fuese posible antes.

“No existen discusiones, no existen limites, solo dependemos de nuestra capacidad para crear”

Precisamente ese formato, un trío compuesto a base de bajo, voz y batería, sacrificando la guitarra, es vuestro elemento más llamativo ¿qué aportación buscabais alcanzar con ese tipo de formación?
Uno de los factores principales fue el reto que suponía a nivel instrumental. Sabíamos de inicio que si conseguíamos trasladar nuestro concepto musical a este formato, podíamos conseguir un carácter especial en un mercado plagado de bandas con formaciones convencionales.

En ese sonido la representación que alcanza el bajo es muy particular, ¿de qué manera llega a transformarse en un instrumento principal y solista?
Fueron seis meses de duro trabajo técnico hasta conseguir lo que ahora podéis escuchar como algo aparentemente sencillo en nuestros temas. Y no solo eso, una vez alcanzado el objetivo sonoro que buscábamos, el siguiente reto era conseguir fluidez con un instrumento a priori pesado, y crear sensaciones musicales que se moviesen entre los clásicos riffs de guitarra y las líneas de bajo imprescindibles en cualquier banda.

Practicáis un tipo de rock, con tintes de metal, stoner, con influencias de QOTSA, Skizoo o Royal Blood, que tiende a expresarse con un tono envolvente y casi épico. Siendo solo tres, y logrando como lográis alcanzar esas ambientaciones, ¿es necesaria una especial dedicación en sacar todo el jugo posible a cada uno de los instrumentos para llegar a ese resultado?
Así es. En formaciones anteriores, quien más quien menos, tenía opción de pasar a un segundo plano en ciertas partes de las canciones. Aquí no hay opción, o trabajamos todos al cien por cien o el tema muere. Esto hizo que tuviésemos que meternos sesiones de cuatro y cinco días semanales después de la grabación de estudio para que cada miembro mantuviese el nivel de exigencia de las canciones grabadas al máximo.

Y por el hecho de ser un trío, ¿habéis tenido que descartar en algún momento el intentar alcanzar ciertas representaciones musicales que os hubieran gustado pero no eran posibles por el formato de la banda?
He ahí parte del reto que antes comentábamos. Conseguir que una canción con solo tres ingredientes resultase lo suficientemente atractiva sonoramente como para no echar de menos nada más. Esto ha sido sin duda lo más complicado de este proyecto musical. De la misma manera, la aparente sencillez de las canciones, hace que todo se compacte de una manera que no imaginábamos al principio.

Y ese resultado estilístico que obtiene la banda… ¿es el nexo común que hay entre los tres miembros o el resultado precisamente de juntar tres perfiles diferentes?
Este es uno de los factores más importantes de la banda. Cada uno hace lo que mejor sabe hacer, sin la necesidad que normalmente existe en formaciones con más músicos. No existen discusiones, no existen limites, solo dependemos de nuestra capacidad para crear

Las composiciones que forman este primer disco, ¿las tenías ya compuestas y trabajadas desde hace tiempo o por el contrario están pensadas específicamente para este álbum?
No había nada de nada. Todo ha sido un camino de piedras al principio. Desde el trabajo técnico a nivel de instrumentación, pasando por una filosofía de composición hasta entonces desconocida y terminando con una batalla personal por conseguir lo que solo parecía ser realidad en nuestros sueños más profundos.

Otro elemento muy importante me ha resultado el juego melódico vocal, ¿es otro punto que cuidáis y trabajáis especialmente?
Aquí Borja campa a sus anchas. A todos nos ha sorprendido su capacidad de adaptación. Teniendo en cuenta que la mayoría de nuestros temas nacen con un riff de bajo, cabía la posibilidad de que este punto fuese crítico y que incluso pudiese frenar la composición de los mismos. Pero nada más lejos de la realidad. Se desenvuelve con una soltura propia de un cantante acompañado por bases más habituales. Esto hace que los temas crezcan de manera exponencial.

En “No solo es gracias” añadís una sección de metales que aporta empaque al tema, ¿se trata de un “experimento” o un posible camino de cara al futuro?
Nos apetecía la idea de unir esos dos mundos tan diferentes a priori, pero que después resultaron llevarse a las mil maravillas. No descartamos en el futuro volver a plantearnos un tema en el que los metales jueguen un papel principal en la composición del mismo.

En general, en vuestras letras predomina un toque intimista y poético que parece orientado a mostrar, a través de diversos episodios, las dificultades surgidas por el conflicto entre ser uno mismo y lograr cierta adaptación. ¿Son la representación de otro pilar de la personalidad del grupo?
Son simplemente experiencias personales. Ha habido momentos duros a nivel personal que han coincidido en el proceso de composición de los temas. Seria negar la realidad decir que no han afectado en la elaboración de las letras. Pero es cierto que ese carácter delicado de las mismas, mezclado con la intensidad instrumental característica de la banda, han creado un precedente en nuestras composiciones.

Decidís participar vosotros mismos en el proceso de producción, ¿un proyecto tan personal debía de estar manejado por vuestras propias manos?
Este álbum se ha grabado en los Estudios Koba de Bilbao. La implicación por nuestra parte en la producción del sonido era algo inevitable dado el carácter especial del proyecto. Pero de la misma manera diríamos que la aportación profesional y musical a nivel de producción realizada por Xanpe ha superado nuestras expectativas. A nuestra manera de ver las cosas, ha demostrado una implicación personal tan alta, que realmente resulto ser decisivo en muchos de los momentos de dificultad que vivimos el proceso de grabación. Un diez para él.

Vais a dar el salto a festivales junto a nombres de bandas realmente populares, ¿cómo afrontáis esa situación siendo un tipo de grupo que a priori quizás no sea ese su entorno habitual…?
Nuestro primer concierto como banda fue en un concurso de bandas indie. El Al Tran Tran Demo Festival 2017 de Castejón el pasado mes de Noviembre. Finalmente resultamos ganadores del mismo y estaremos en su festival el día 5 de Mayo con Amatria y Niños Mutantes. También estaremos el próximo día 30 Marzo en el San San Festival de Benicasim. A nosotros no nos gusta encasillar ni ser encasillados. Veremos el tiempo donde nos sitúa…

Próximas actuaciones en directo:

– 5 de mayo, Al Tran Tran Festival (Castejón) + Niños Mutantes + Amatria +…

– 18 de mayo, Semifinales Amurriock (Buribio KE, Amurrio)

– 27 de mayo, ZAWP (Zorrozaure, Bilbao)

– 9 de junio, Groove (Portugalete) + Huts + Atlantida