“Siempre he defendido que el rap va mucho más allá del estándar”
Entrevistas / Marco Fonktana

“Siempre he defendido que el rap va mucho más allá del estándar”

Enrique Gijón — 18-06-2021
Fotógrafo — Xavier Torres Baacchetta

En “Crooner” (Kasba, 21), su tercer disco, el rapero y músico Marco Fonktana lleva su propuesta hacia caminos distintos, sin alejarse nunca de la tradición de la black music, el hip hop con mensaje y demás directrices que siempre han orientado su carrera. Sobre ello hablamos con él.

Durante las próximas semanas, Fonktana actuará en Barcelona (2 julio, El Niu), Santa Coloma de Gramanet (3 julio, Ca La Sisqueta) y Tossa de Mar (8 julio, Skatepark)

Primero fueron las ediciones digitales de tus discos y ahora “Crooner”. ¿Has encontrado una nueva motivación para volver a tope después de los casi cinco años en los que te escondiste un poco en las sombras?
Pues seguramente sí… A pesar de no haber parado de hacer cosas en estos cinco años, sí que es cierto que me apetecía disfrutar todo el proceso de la música (tanto en el estudio como en el escenario) desde un plano más discreto. He necesitado oxigenarme y pasar un proceso interno de reordenación de ideas y, de alguna manera, buscar el momento de volver a hacer un disco cuando realmente me apeteciera escribir canciones.

Hoy mismo hablaba con un rapero andaluz, y reconocía haber crecido influido por lo que escuchaba en los noventa, de pequeño. Teniendo en cuenta que tú bebes del funk y de la black music, ¿fue también la música con la que creciste en casa o dónde fuera, o te sumergiste más tarde en todo ello?
La verdad es que en mi casa y en mi entorno no había ningún tipo de conciencia de la música negra (más allá de lo comercial de cada momento)… Por el patio de luces de casa se escuchaban básicamente rumbas, flamenco y heavy metal. Mi relación con la música negra, más allá del rap, empezó a principios de los noventa. Yo iba (y sigo yendo) de vacaciones a un pueblo al lado de Albacete y, juntándome con los raperos de allí, empecé a descubrir, sobre todo a partir del sampleo, todo un mar de músicas, que al principio sobre todo, fue el funk y el rollo blaxxxploitation y de ahí fui ampliando el radar hasta quedar totalmente atrapado.

Moverte en esas sombras de las que antes hablaba, imagino que también te ha permitido hacer lo que te saliera de las narices. Pero ¿resulta más complicado moverte, ganar visibilidad, que la gente descubra tu propuesta, etcétera?
Vivir continuamente en ese limbo llamado underground (yo lo llamo precariedad), efectivamente, te permite hacer lo que quieres cuando quieres y no deber nada a nadie, pero en muchos casos también conlleva que cada peldaño que quieres subir es el puto Everest. Y teniendo en cuenta que, además de ser músico, tienes que ser cuarenta cosas más para llevar la autogestión lo más lejos posible, la pelea contra el mundo es constante. El mayor esfuerzo yo creo que es no desanimarse.

“Además de ser músico, tienes que ser cuarenta cosas más para llevar la autogestión lo más lejos posible, la pelea contra el mundo es constante. El mayor esfuerzo yo creo que es no desanimarse”.

“Yo tengo un don” posiblemente es el tema más vacilón que has grabado en este “Crooner”, además de una de las canciones en las que más cantas en lugar de rapear. ¿Es eso importante para ti? ¿Lo de que una canción te lleve más a cantar que a rapear o a la inversa?
En realidad no mucho. De hecho, la idea inicial de muchos temas en mi cabeza es más rapera, pero luego la inercia me arrastra un poco más hacia la melodía, a pesar de que la estructura en las rimas sigue siendo la misma que si las rapeas “monotonalmente”. Al final lo único que intento es meterme en la sonoridad que pida la instrumental y fundirme con ella lo máximo posible.

¿Y cómo acabas publicando tu nuevo material y recuperando tu discografía con New Beats/Kasba?
Pues un poco por casualidad. Yo estaba haciendo el disco (bueno, estaba haciendo los temas), pero en plena situación de pandemia no tenía muy claro qué hacer con el material. Un día hablando con Joni (Kasba), entre otras cosas, le comenté que estaba grabando el trabajo y me sugirió la posibilidad de editarlo con ell@s y no me lo pensé mucho, la verdad. A partir de ahí, yo ya tenía la idea de intentar ordenar un poco mi discografía anterior, pero nunca encontraba el momento. Teniendo su soporte logístico, yo me descargaba de la parte que menos me apetecía (la administrativa), con lo que me pareció mejor idea poner todo esto en manos de gente que lo sabe hacer mejor que yo.

Creo que siempre que escribimos sobre ti decimos “el rapero”, y aunque sea cierto me da la impresión de que el “fonk” de tu apellido artístico tiene mucho más peso en lo que siempre has querido hacer. ¿Lo ves de un modo parecido?
En realidad es que creo que soy más rapero de lo que parece, lo que pasa es que siempre he defendido que el rap va mucho más allá del estándar que, por las razones que sean, ha imperado históricamente en España. Y desde luego, no voy a renegar nunca de esa etiqueta (o la de b- boy) como una supuesta seña de madurez. Precisamente, una de las cosas de las que más orgulloso estoy de todo el proceso interno que comentaba al principio de la entrevista, es que estoy aprendiendo de nuevo a pensar poco en estas cosas y hacer la música que me pida el cuerpo, independientemente de modas, tendencias o imposiciones de la industria.

A veces da la impresión de que tienes más de Fundación Tony Manero que de Toteking, por citar nombres de nuestro país. ¿Es posible?
No creas. Y además de que ambos ejemplos me parecen unos fieras cada uno en lo suyo, quizás en algunas formas me puedo parecer más a FTM, pero el fondo creo que la inercia y el concepto del que parten casi todas mis composiciones siempre me arrastrará más a un MC como Tote. En cualquier caso, disfruto por igual con ambos sonidos.

¿Crees que te ha costado más hacerte con un lugar concreto en la escena debido a ello o, por contra, estás cómodo en el lugar en el que estás?
Estar, estoy cómodo porque siento que de alguna manera tengo “el respeto de la comunidad”, entre otras cosas porque creo que he picado la suficiente piedra como para tenerlo, aunque es evidente que siempre he tenido una especial habilidad para estar en tierra de nadie (demasiado rapero para los funkies, demasiado funky para los raperos). Pero si de una cosa puedo estar orgulloso en todo el tiempo que llevo por aquí es de haberme creado una especie de sonido propio (aunque evidentemente no he inventado la rueda) que al menos hace que cuando la gente escucha mis canciones las reconozca, que vista la homogeneidad que siempre ha imperado en la escena, no es poca cosa.

Te preguntaré por dos canciones. “Basilea” es pura black music y has conseguido que gente como Homes Llúdriga hayan encajado a la perfección en la canción. ¿Fue complicado?
Para nada. Ellos quizás no tienen ese lado negroide tan a flor de piel, pero hay una serie de lugares comunes (al final todo se reduce a códigos no escritos) en los que sabía que podríamos encontrarnos. Les enseñé el beat y en seguida hubo quórum. A partir de ahí fue todo bastante sencillo si obviamos las mil quinientas restricciones en medio de las que ha habido que grabar todo esto.

El otro tema es “Ni se compra ni se vende”, posiblemente una de las canciones más sensuales y calmadas musicalmente que han escrito en toda tu carrera. ¿Estás orgulloso de lo que has conseguido crear en una canción tan suave?
Mucho. Porque además es un tema con el que estuve a punto de tirar la toalla. En mi cabeza molaba mucho pero no acababa de encontrarle el punto hasta que di con el estribillo y con las voces de Brigitte Emaga y Paquito Sex Machine. Mola que te parezca sensual y suave porque la letra curiosamente está llena de hachazos… Pero me encanta ese contrapunto entre el terciopelo (que es la base) y la motosierra que tengo en la garganta.

Me gustaría saber de quién es la voz de “Reflexiones de un joven aspirante a MC”. ¿Eres tú hace muchos años?
¡Sí! Concretamente en 1996. Yo quería acabar el disco con algo profundo como mis MC’s favorit@s, pero por lo que sea no encontraba las palabras. Un día Álex (Koa) me envió ese audio, que es de una entrevista que me hizo por aquel entonces para su fanzine Metropolitan Press con el grupo que yo tenía entonces (La cultura del globo) y, escuchado desde la distancia, me pareció tan tierno, tan inocente, y a la vez, tan poco alejado de muchas cosas que a día de hoy siguen ocurriendo que me pareció una perfecta autoburla con todo el cariño que me tengo. Supongo que el que viviera el hip hop de aquella época (como músico o como oyente) entenderá mejor de qué estaba hablando.

“El mundo evoluciona, la música evoluciona y el hip hop no puede ser ajeno a todo eso. Es normal que la gente más joven crezca con otras influencias y otros códigos. Otra cosa es si me gusta más o menos lo que oigo, pero celebro enormemente que los talibanes del hip hop hayan quedado reducidos a algo casi del pasado”

Y ya que estamos, ahora que han pasado tantos años desde que empezaste en esto, ¿cómo ves lo que está ocurriendo a tu alrededor?¿Qué opinas cuando escuchas nuevas sonoridades o cuando ves enfrentarse a generaciones distintas de raperos?
Pues me parece perfecto. Que cada cual haga lo que crea oportuno, yo no estoy aquí para fiscalizar a nadie. El mundo evoluciona, la música evoluciona y el hip hop no puede ser ajeno a todo eso. Es normal que la gente más joven crezca con otras influencias y otros códigos. Otra cosa es si me gusta más o menos lo que oigo, pero celebro enormemente que los talibanes del hip hop hayan quedado reducidos a algo casi del pasado. También te digo que en toda esta amalgama de “sonidos urbanos” hay muchas cosas que te intentan colar como hip hop que no tienen nada que ver con la movida y son pop, con la peculiaridad de que hoy en día, los métodos de producción del rap han impregnado prácticamente todos los géneros que están de actualidad. Y que conste que no lo digo como algo peyorativo, de hecho, yo mismo escucho mucha de la música que se hace ahora, pero en muchos casos, no somos “lo mismo”. Aunque de todos modos, somos de lo que no hay… Un montón de años pidiendo “un relevo”, “más variedad” y no-sé-cuántas cosas más, y cuando ya las tienes, tampoco te gustan. Nuestra propia incoherencia quizás es lo que menos ha evolucionado con el tiempo.

Ya pensé en ello con “Balas perdidas”. Me gustaría saber cómo trabajas toda la parte musical de tus canciones. ¿Cuánto hay sampleado?¿Cuánto creas para el tema?¿Cuántos samples puedes utilizar para una única canción?
En ambos trabajos hay muy poco sampleo, por no decir que, fuera de las programaciones en las baterías y algún detalle más, el resto está tocado por músic@s. Pero cuando me pongo a samplear puedo coger fácilmente cosas de cinco o seis muestras distintas y meterlas en la hormigonera. Normalmente mi proceso de composición suele ser un poco caótico y bastante desesperante para el resto de implicad@s en el proceso (famosos son mis mierdas de previos cuando le estoy enseñando ideas a la gente), con lo que cada canción va un poco por un camino distinto pero siempre hacia el mismo punto de llegada: el de “que mole”. A veces llego al local con una idea más clara y otras tengo más ganas de jugar. Suelo crear bastante, además de en la parte lírica, en la parte musical, pero intento dejarle todo el espacio posible al músico que participa para que me ayude a hacer crecer el tema.

¿Eres uno de esos tipos que vive constantemente buscando instrumentales en discos de funk, soul, etcétera, como un digger profesional?
Ojalá, pero no me da la vida para tanto, aunque obviamente me gusta hurgar en vinilos y muestras, pero más bien como un digger amateur. De hecho, a propósito del tema del sampleo, es probable que dentro de poco tengáis noticias mías a ese respecto. Había que canalizar las restricciones de movilidad del pasado invierno de alguna manera.

“Plan Renove” fue un disco de remixes, algo que tampoco se ha hecho tanto en el mundo del rap español. Creo que lo mejor es que conseguiste llevar las canciones hacia lugares distintos, pero sobre todo que dejaste entrever que tenías intereses muy diversos en gustos musicales. ¿Es así o la diversidad de sonidos tuvo más que ver con que les diste libertad a los remezcladores?
Supongo que tuvo un poco que ver con las dos cosas. Les di toda la libertad del mundo (como no puede ser de otra manera en un trabajo así) pero yo ya sabía a quién llamaba. Y me gusta que observes esa variedad porque trabajos así para mí son muy interesantes para mostrar toda esa paleta estilística con la que, quizás en un trabajo “estándar” me cortaría más por no atreverme con según que estilos.

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