Si algo le sobra al cuarteto catalán Manel es oficio. “Per la bona gent” (Ceràmiques Guzmán, 19) sigue, a tramos, la propuesta de su anterior álbum y hace homenaje al hecho de escribir canciones. Pop redondo, más o menos electrónico, con un notable uso del sampleo. Un puente entre músicas en catalán de todas las épocas.

La boca duele de tararearlas. Per la bona gent es un goteo de magníficas melodías. Historias anárquicas, buenas narraciones, y arreglos que beben de lo último de la música independiente. Y con una gran novedad para su pop: uso brillante del sampler, como se puede escuchar en el adelanto homónimo del álbum, en ese trocito de “Alenar” (77) de Maria del Mar Bonet. Una cirugía precisa junto a Jake Aron, productor que ya trabajó en “Jo competeixo” (16).

Solo el homenaje al oficio, que se intuye en el inicio (“Canvi de paradigma”; quién sabe cuánto estaremos en la picota), y sobre todo hacia el final del álbum, con una entusiasta “Boy Band”, pervive en el imaginario de la banda, que renueva disco tras disco sus inspiraciones artísticas. Y, por el momento, las ideas brotan. Cómplices, Guillem Gisbert, Martí Maymó, Roger Padilla y Arnau Vallvé, despachan sobre cualquier tema, con la tranquilidad del trabajo bien hecho.

“Los últimos cincuenta años de música en catalán es un tiempo minúsculo pero parece que las épocas vivan separadas”.

Os habéis cansado de oír que erais herederos del Rock en català pero por los samples del disco, ¿al final sois el auténtico puente con la Nova cançó?
(Guillem) No lo sé. Más que una reivindicación, queríamos evidenciar los hilos invisibles que unen las generaciones, que muchas veces parece que hagan la guerra solas. Los últimos cincuenta años de música en catalán es un tiempo minúsculo pero parece que las épocas vivan separadas.

Visto el resultado, ¿cómo es que no ha pasado más esto de los samplers?
(Arnau) No estoy seguro que no haya pasado. Seguramente, en el mundo del hip hop de aquí, sí ha pasado.
(Guillem) Mezclar dos cortes melódicos es difícil… Necesitas dos melodías muy casables. Hay una dificultad en el sample si vienes desde el pop.

Más allá de las melodías, “Per la bona gent” es tremendamente variado. Eso puede dar un disco muy bueno o…
(Martí) Lo sufrimos, claro.
(Roger) Es una forma de trabajar las canciones. Independientemente del global, trabajamos en canciones. Todo toma coherencia porque están hechas en un periodo concreto de tiempo.
(Arnau) Al final nos intentamos acercar de forma prudente a lo que nos gusta. Pero cogemos ingredientes de aquí y de allí, sin aburrirnos a nosotros mismos.
(Guillem) A medio camino siempre viene vértigo de pastiche. De ‘¿qué coño es esto que estamos haciendo?’.

¿Aquí entra el trabajo de producción?
(Roger) No, cada canción nos tiene que mover y tenemos que llevarla al máximo con letra, melodía y arreglo. No hay nunca un ejercicio final de coherencia.
(Guillem) Nunca hemos cambiado el arreglo de una canción para que funcione en el disco. Ni siguiera Jake, el productor, lo busca. No entiende ni las letras… [ríen]

Jake Aron es un monstruo (productor o ingeniero de artistas como Snail Mail, Solange, Grizzly Bear o Empress Of), ¿no?
(Guillem) Le mandamos un mail para grabar juntos igual en septiembre. Hace un año. Tiene la agenda…
(Roger) Primero nos dijo que no Pep Sala [ríe].
(Guillem) ¿No dejarás de hacer bromas sobre Pep Sala? Jake nos ayuda a interpretar bien nuestros instrumentos, pero nunca nos saca guitarras y mete sintetizadores.
(Arnau) Él vacía, básicamente. Mezcla mucho.
(Guillem) A veces nos dice que los temas no pueden ser muy largos, pero no le hacemos ni puto caso. Es muy de su industria eso de entender la música como algo distraído donde siempre pasan cosas. Pero nosotros ya lo hacemos así de normal.

Vuestras historias siempre son muy abiertas.
(Guillem) Hay un concepto de montaje en el cine, el de cortar el plano cuando toca, que nos mola. Hay que ser misteriosos, es nuestra forma de entender el arte. En nuestra música y en una serie de Netflix. No hay que ser crípticos y decir cosas por decir. Pero queremos ser sugerentes.

“Jake (Aron, productor del disco) nos dijo en broma que pillaría un avión para ver a ver cómo nos lo montábamos para tocar el disco en directo”.

Lo único que se mantiene es esa autoreferencia sobre el oficio.
(Guillem) Sí. Está en diferentes partes del disco. Sin que fuese buscado. Nunca hemos intentado hacer discos conceptuales, pero nos da la sensación que de forma azarosa, ha pasado. Las últimas tres hablan de oficio. Y si sumas lo de los samples, que también habla de oficio… Incluso “Canvi de paradigma” lo hace: todos estamos abocados a ese cambio de paradigma que nos arrincone.

¿Por qué os habéis autoproducido?
(Roger) Nos fueron caducando los contratos y ya probamos con la reedición en vinilo de “Els millors professors europeus“. Es más trabajo, pero puede que compense.
(Guillem) Para mí, como lo hace Martí, no ha cambiado nada… [ríen]

¿Sabréis traducir todo este álbum al directo?
(Guillem) Espero. [Ríen]
(Martí) Jake nos dijo en broma que pillaría un avión para ver a ver cómo nos lo montábamos para tocar el disco en directo. Seremos, como siempre los cuatro.
(Guillem) Siempre pensamos que cambiaremos los arreglos y luego bastante tenemos con aprendernos las del último disco.

La influencia de… Kanye West

“¿Los samplers? Se nos ocurrió de improviso, en un bolo de Jo competeixo”, dicen. “En el mundo del hip hop es normalísimo; hay un sampler de Ray Charles, otro de Nina Simone…”, acompaña Martí. El sampler de Nina Simone al que hace referencia es “Do What You Gotta Do” y está incluído en “Famous”, del álbum de “The Life Of Pablo” (16) de Kanye West. “¿Quién sería nuestra Nina Simone?”, se preguntó la banda. La casualidad, el tema sonó en la radio mientras Guillem Gisbert fregaba los platos, quiso que “Alenar” de Maria del Mar Bonet se mezclara con una neonata “Per la bona gent”, con resultado pluscuamperfecto. Eso abrió un motor creativo: el quinto disco de Manel es el de los samplers, un puente con músicas en catalán de todas las épocas. Desde la Nova Cançó (Maria Cinta) hasta el Rock en català (Els Pets). ¿Habrán abierto la veda con el largo? Dicen que a la cantante catalana, a la que contactaron vía carta, le ha gustado el experimento. Para no.