El cuarteto madrileño Las Odio acaba de publicar su segundo disco: ‘Autoficción’. Un LP publicado el pasado 1 de marzo en el que mantienen su descontento con la sociedad y aumentan la oscuridad de su sonido.

Las Odio son esa clase de mujeres con vello en las axilas y sin pelos en la lengua. No son dulces, tampoco mal encaradas. Sonríen, pero no te bailan el agua. Pero, sobre todo, lo que mejor hacen es explicar en tiempo real qué está pasando. Y, según ellas, el panorama está así: “Ahora en lo que estamos es en aguar la fiesta. Y decir ‘oye, no flipeis, que esto no está guay’. Habla Paula JJ (Madrid 1985), vocalista del cuarteto madrileño, en uno de los bares de moda de Malasaña: La Colmada. En la charla también está presente Sonsoles Rodríguez (Zaragoza, 1986). Faltan las otras dos componentes: Ágata Ahora (Madrid, 1986) y Alicia Holgado (Madrid, 1985).

Aunque la reivindicación ya se ha convertido en un hecho tan necesario como extendido, la igualdad no ha llegado ni a los consejos de administración de las grandes empresas, tampoco a los carteles de los festivales música y, mucho menos, a los hogares.

Quizá por eso, porque la cosa “no está guay”, la banda se afanó en gritarle al mundo cómo estaba el patio en su primer disco: ‘Futuras esposas’. Un LP en el que la mala leche, la actitud contestataria y los grititos eran los ingredientes principales de cada una de las canciones. Para su segundo disco –‘Autoficción’ editado el pasado 1 de marzo– mantienen su descontento con la sociedad y aumentan la oscuridad de su sonido. Como si en vez de dar empujones prefiriesen subir una ceja y lanzar miradas desafiantes.

“Creo que se está aprovechando el feminismo como nicho capitalista de mercado de una forma acojonante y que eso no es un cambio real”.

¿Cómo está el feminismo? ¿Ha servido de algo reivindicar lo que es nuestro? ¿Hemos conseguido algo?
Paula: Se han reivindicado cosas pero no se han conseguido. No creo en el discurso de que se estén superando etapas. Creo que se está pasando un maquillaje por todo muy fuerte, pero que en realidad no se están consiguiendo cambios reales. Creo que se está aprovechando el feminismo como nicho capitalista de mercado de una forma acojonante y que eso no es un cambio real.

¿De quién hablas cuando piensas en ese oportunismo?
Paula: Pues justo subí a Instagram una foto de un libro de una autora que se llama “Feminista y de derechas”. Pues mira, ¡ahí la tienes! ¡Vendiendo libros! Con su coño.

En ‘Autoficción’ la interpretación vocal es algo más oscura que en el anterior disco. Ha bajado desde la garganta hasta el pecho, Paula.
Paula: ¡Puede ser! Igual estoy aprendiendo a cantar un poco más. Creo que estas canciones son un poco más reposadas y no son tan directas ni tan evidentes aunque seguimos diciendo cosas, haciendo activismo. Ahora, en vez de seguir una línea recta damos algo más de rodeo y de una manera más sutil.

¿Qué os ha pasado para haber decidido amainar?
Paula: Esto nos ha pasado alguna vez con medios que nos han blanqueado el discurso para que luego encaje.
Sonsoles: Nos encargaron un tema, lo hicimos, estábamos super contentas de hecho es el bonus track del disco. Nunca salió porque pidieron cambiar la letra de la canción, les parecía demasiado fuerte y a nosotras nos parecía normal. Si llamas a Las Odio, les encargas un tema y luego lo tiras para atrás porque es demasiado feminista… Pero bueno, nos hemos quedado con los dineros. No ha estado mal.

¿Cómo os ha cambiado la vida desde que empezásteis en la música de una manera más profesional?
Paula: Ya todas tocábamos; no es que de repente el rock haya entrado en nuestras vidas. Ahora es más divertido. Sí que nos ha permitido tocar en sitios distintos. También nos ha hecho aprender mucho de la convivencia. Yo nunca había tenido una convivencia tan intensa con nadie. Hemos aprendido bastante las unas de las otros.

¿Os importa la opinión de la prensa y lo que dicen los civiles en las redes sociales?
Sonsoles: La crítica gratuita como “estarían mejor desnudas” me molesta.
Paula: A mí eso me hace gracia.
Sonsoles: Me prometí no leer nada de redes sociales, porque me afecta, hasta que un día vi capturas de pantalla que había hecho Paula de todos nuestros haters y ahí se abrió un mundo nuevo de gente con el insulto gratuito.
Paula: La crítica creo que siempre nos ha tratado muy bien. Es un contraste.

Uno de los temas del disco que me ha sorprendido gratamente es ‘Fieras’, que habla de sobre el lenguaje tan agresivo que nos hemos acostumbrado a utilizar a diario.
Paula: La canción crítica al sexismo en el lenguaje. Esas palabras pierden el sentido si se las aplicas a un tío. Cuesta dejar de decir hijo de puta porque se te llena la boca, pero es complicado porque yo, además, soy mal hablada y aunque sea complicado, es conveniente. El lenguaje configura la realidad; tú pones las palabras a los conceptos.

Otro de ellos es ‘Derecho a la pereza’: una oda a la nada.
Paula: Está inspirada en el sistema neoliberal en el que tienes que ser hiper productiva para ser competitiva y para estar a la altura de las expectativas; una manera de proceder que se alimenta en el mundo en el que vivimos todas. Es como darle a la pereza todas las connotaciones políticas metiendo referencias sociológicas.
Sonsoles: ¡Incluso hay que ser productiva para Instagram!

Os dedicáis un tema en el disco que se llama como la banda. ¿A quién odian Las Odio?
Paula: Pues odiar odiar, poco odiamos…. Ahora qué, ¿vamos a ir de buenas? Esto está fatal… (risas).
Sonsoles: La última vez que nos preguntaron esto terminaron por decir que el odio podía ser productivo.
Paula: Es una canción para los haters que, pobrecitos, son unos desgraciaos que están ahí comentando en casa. El odio es un sentimiento muy intenso.