El cantante, uno de los letristas mejor valorados dentro del rap español, culmina una importante etapa con “Cierre” (Autoeditado,18), un trabajo en el que Juancho Marqués  amplía todavía un poco más su paleta estilística, y nos cuenta cómo será el disco que presentará el próximo año.

Corren nuevos (y buenos) tiempos para la lírica de Juancho Marqués. Tras una exitosa carrera con Suite Soprano y tres discos en solitario (“The Blues, Blue Sundays” y “Cierre”), el cantante comenzará en 2019 una nueva etapa. Cerrará una puerta, un capítulo, que el madrileño reconoce ha sido muy importante en su evolución musical. “Estos tres últimos años han sido una época muy positiva, un tiempo de búsqueda y de conocerme en nuevos espacios, de salir de mi zona de confort y buscar mi propio sonido”. Y el resultado de este trienio ha sido realmente provechoso para él, con un gran éxito en cuanto a repercusión musical y conciertos se refiere. Pero todo tiene un principio y un final, y Juancho abrirá pronto otra puerta, otro capítulo, con el que pretende dar un paso más en crecimiento. “Durante estos años, en vez de gastarme el dinero que he ganado con la música, que tampoco es que haya sido demasiado, lo he guardado para invertirlo en este nuevo disco. Pero gracias a ello voy a poder crear un álbum bajo unas condiciones que nunca hubiese imaginado, grabándolo en el conocido Estudio Uno y colaborando con músicos importantes como Adrián Saavedra, el saxofonista Vic Mirallas, Ángel Paz, Miguel Lamas (batería) o Carlos Sosa (batería de Fuel Fandango), músicos que le van a dar mi música un toque diferente a lo que hemos hecho hasta ahora”, desvela Juancho. Y es que su intención es crear un disco que rompa con lo anterior, alejado de los estatutos propios del rap y que abra nuevas vías a su creatividad e imaginación. “Va a ser diferente en muchos aspectos. Ya con la canción “Nos vamos a comer el mundo”, que grabamos junto a La M.O.D.A., empezamos a dar pistas: queremos hacer un disco más analógico. Ya llevamos una buena parte grabado gracias a mi productor habitual Gabriel Fernández, y estamos creando un disco que se desmarca un poco del rap clásico que siempre he hecho para meterme en nuevos terrenos, porque necesito buscar nuevas fórmulas, estímulos, para no estancarme. Necesito recuperar la esencia del porqué de la música que hago, el saber expresarme sobre distintos campos y no hacer siempre lo mismo”. Para ello, el cantante presentará un nuevo trabajo “en el primer trimestre de 2019, aunque antes pretendemos publicar un adelanto en diciembre de este año” y seguirá con la misma fórmula de autogestión y humildad que le ha llevado hasta el lugar en el que está. “Los sellos no nos ofrecen nada que nos interese, pero tampoco es algo que nos preocupe. Nuestro principal objetivo es que el disco tenga la mayor calidad posible. Mi idea en la música no es ser el más mainstream ni el más famoso, no aspiro a ser el que más vende, sino que la gente disfrute de verdad de nuestra música. Evidentemente, como todo músico, quiero vivir de esto. No soy un hipócrita, pero no quiero que el dinero se convierta en el objetivo y no voy a cambiar mi música para conseguirlo. No quiero convertirme en un artista al que sólo le importen los números, no me interesa la música al estilo McDonald’s que te gusta al principio pero que si la consumes demasiado acabas enfermando, sino que me gustaría que mi música transcienda y llegue de verdad a la gente, aunque sea a poca”.

Como despedida de esta importante capítulo de su carrera, Marqués publicó este verano “Cierre”, un recopilatorio en el que reúne algunos de los singles que ha ido publicando durante este año. Una serie de canciones que llevan el sello que diferencia la música de Juancho Marqués. “Para mí la lírica es muy importante. Creo que una de las claves de la música es tratar de lograr empatía con el público, ser capaz de transmitir y emocionar, aunque hay varios caminos para ello. Nunca sabes cómo va a interpretar cada persona una canción, pero cuando alguien me dice que se ha emocionado o ha llorado con una canción mía, mi trabajo cobra sentido. Por eso intento no ponerme límites a la hora de escribir. Soy una persona bastante tímida y la música me da una vía perfecta para expresarme y desahogarme, aunque sea en forma de metáforas. Pero, como todo, ha llevado una evolución: he escrito cosas con las que ya no coincido, vaciles de niñato con los ya no me siento identificado, cosas que ya no comparto, aunque supongo que será algo que le ocurra a muchos cantantes. Pero esas cosas también te hacen aprender, evolucionar y saber cuáles son los caminos que no quieres tomar”. Uno de los caminos que eligió correctamente fue el que le llevó a presentar hace un año “Espacios” (Editorial Arscesis, 17), un poemario que obtuvo un gran éxito de ventas pero que “surgió por casualidad, no tenía intención de publicarlo pero la editorial me lo propuso y me pareció buena idea ya que siempre había querido publicar un libro. En mi casa nunca hubo videoconsola, así que soy un gran aficionado a los libros desde pequeño. Y en este reúno algunos poemas que he ido escribiendo, ilustrados con fotografías de mi amigo Fernando Taranco”. Otro éxito. Porque la suerte parece sonreír a Juancho Marqués, con ilusionantes proyectos como un nuevo disco y ¿el regreso de Suite Soprano? “Sí que tenemos en la cabeza retomarlo en algún momento. Además ahora van a hacer diez años desde que nació Suite Soprano y nos gustaría montar algún tipo de homenaje. Hace un año o dos estuvimos a punto de volver a trabajar juntos pero finalmente no pudimos por nuestros proyector personales. Y ahora mismo mi idea es seguir con mi propio proyecto, pero creo que en un futuro sí que lo recuperaremos”.