Amparo Llanos (ex Dover) junto a Samuel y Jota Armijos lidera esta banda en la que el espíritu de Peter Pan, la frescura y la ilusión planean sobre cada una de las canciones de su nuevo disco, Fever (Mushroom Pillow, 2019).

Resulta curioso cómo la fama es capaz de convertir en personas tremendamente familiares a absolutos desconocidos. Sucedió con Dover: esa banda en la que Cristina y Amparo Llanos facturaron hits tan underground y tan mainstream que consiguieron poner de acuerdo a más crítica y a más público del que jamás hubieran pensado.

Tras la disolución de una banda de éxito, hay un par de opciones: desaparecer una temporada para alejarse de la música o desaparecer el tiempo justo mientras se pone en marcha otro proyecto. Este último camino es el que tomó Amparo Llanos (Madrid, 1965) para montar New Day. Un powerpop trío en el que ha contado con Samuel Titos (también ex Dover) y Jota Armijos: uno de los baterías más contundentes y enérgicos del panorama nacional. Los tres aseguran ser “una piña desde hace tres años”.

New Day ha estrenado recientemente su segundo LP: Fever. Un trabajo de diez canciones grabado en otros tantos días, en el que han contado con un clásico de la producción como es Carlos Hernández para dotar de aún más fuerza a sus composiciones.


¿Pensabas en esta banda como una distracción o tenías claro que este nuevo proyecto era lo que realmente querías?
(Amparo Llanos) Lo que he aprendido es que nunca sabes lo que te depara el futuro y lo que vas a ser capaz de hacer jamás. El primer día de local pensé que íbamos a por todas, a darlo todo otra vez. Y resulta que eso se nota. Estamos haciendo música que quizá haría alguien de veinte años, pero la estamos haciendo nosotros.

Facturáis un power pop bastante enérgico. ¿Habéis perdido miedo a pronunciar la palabra pop?
(Amparo Llanos) Nunca tuvimos miedo de pronunciar la palabra pop. En Dover, por ejemplo, hicimos canciones dentro de ese género como Dj, que era mucha caña. O también el estribillo de Devil Came To Me.

La frescura y la ilusión son los ingredientes principales del disco.
(Amparo Llanos) Por eso lo hacemos. Creo que estamos como hemos estado siempre en la música: como si fuéramos adolescentes.

¿Cómo ha sido el proceso de composición de este segundo trabajo?
(Amparo Llanos) Si llegaba a casa del local, me ponía ver algo en Youtube y se me ocurría algo, lo grababa. O de madrugada, si me despertaba y se me ocurría una idea la grababa. Al día siguiente iba al local y se lo enseñaba a Samu. Si le gustaba comenzábamos a trabajar en él.

“Carlos Hernández es súper entusiasta. Tiene casi la misma energía que nosotros”

Habéis contado en la producción con Carlos Hernández; habitual de bandas como Triángulo de Amor Bizarro, Los Planetas o Viva Suecia.
(Samuel Titos) Fue una decisión del sello, Mushroom Pillow. Ellos confiaban mucho en su trabajo. Vino al local a escuchar las canciones, nos cayó genial. Desde el primer minuto supimos que nos íbamos a llevar bien.
(Amparo Llanos) Lo hicimos en diez días. Trabajamos a tope y nos lo pasamos genial. Es muy buen productor.
(Jota Armijos) El primer día que llegamos al estudio estábamos con dudas sobre cómo resultaría trabajar con él. Pero al minuto todo funcionó. Hace muy poco le enviamos un mensaje diciendo que le echábamos de menos.
(Amparo Llanos): Carlos es una persona súper entusiasta. Tiene casi la misma energía que nosotros. En Dover escogíamos nosotros al productor. Recuerdo experiencias muy buenas pero otras que han sido…

¿Arrastras alguna tara de tu época con Dover?
(Amparo Llanos) En Dover todo lo que fue, fue genial. Absolutamente todo. Si miro atrás, los recuerdos son siempre maravillosos gracias a un montón de cosas a las que nos atrevimos a hacer. Todo fue estupendo. Y ahora estamos en New Day con la misma ilusión que cuando empezamos Dover. A veces lo pienso y digo ¡joder!

¿Con Carlos Hernández habéis aprendido a trabajar de otra manera?
(Amparo Llanos) Yo no usaría esa palabra. Hay algo en la música con la que me resisto a aprender nada. Es una cuestión de piel, de química, de pasión.

El aprendizaje te lo da el oficio…
(Amparo Llanos) Sí, pero no me interesa.

¿Aprender es como crecer y por eso te niegas?
(Amparo Llanos) Estoy poco interesada en crecer…

Cuando tu terminas en Dover, ¿cómo miras al futuro? ¿Te imaginaste que seguirías en la música de esta manera?
(Amparo Llanos) El final de Dover fue triste para todos los que estábamos en el grupo. Un par de semanas antes de que terminara yo pensé “quiero seguir haciendo música”. Y se conoce que Saul pensó lo mismo porque le llamé y le pregunté “¿Hacemos un grupo?” y me dijo que sí. He aprendido que nunca sabes lo que te depara el futuro y lo que vas a ser capaz de hacer jamás. El primer día de local pensé que íbamos a por todas, a darlo todo otra vez. Y resulta que eso se nota. Estamos haciendo música que quizá haría alguien de veinte años pero la estamos haciendo nosotros.

¿Qué significa formar parte de un grupo?
(Amparo Llanos) Estar en un grupo significa que crees que tú y la gente con la que tocas sois el centro del universo. Por eso, es difícil saber cómo funciona el resto de la galaxia. Pero, a la vez, tener muy claro que eres una gota en el océano.