Tronco son Conxita y Fermí, del Prat de Llobregat. Los conocimos en 2017 con “Abducida por formar una pareja” (Elefant, 17) y el año pasado lanzaron su segundo disco “Tralará”, también de la mano de Elefant, en el que han vuelto a hacer una ristra de canciones sobre hacerse mayor, enamorarse, salir de fiesta, procrastinar, traspasar fronteras, trabajar y demás miserias y alegrías de esta vida contándolo como solo ellos saben, haciéndolo todo más soportable. Esta vez, además de con Eloy Bernal, han contado con Elisa Bernal (Hibernales), Laura Antolín (Gúdar, Doble Pletina), Anna Fredrikson (Die Katapult), Alberto Rodríguez (Tirana, Gúdar) y Javi G. Lerín y Marc Ribera (Doble Pletina) como colaboradores especiales.

Repetís con Elefant en la edición del disco, ¿qué vivisteis con Luis y Montse para querer volver a trabajar con ellos?
Repetimos con Luis y Mon porque nos encanta la ilusión y el amor que le ponen a las cosas que hacen (son de las personas más realmente apasionadas que conocemos), además del cariño con el que siempre nos han tratado y la paciencia infinita que tienen con nosotros: Luis y Mon son los mejores.

Siguiendo con vuestro entorno, habéis vuelto a contar con Eloy Bernal (Hibernales, Neleonard, Gúdar, Pobre Chaval) en la producción, pero no sorprende viendo la propuesta que le hacéis en “Tirando a mal”. ¿Qué tiene Eloy para enamorar a cada artista que trabaja con él?
Queremos al Eloy como si fuera de nuestra familia y lo que más nos gusta de Tronco es que gracias a él hemos dado con el Eloy. Lo mejor de grabar las canciones es pasar días con el Eloy y lo mejor de dar conciertos es que venga a vernos el Eloy. Nos gustaría mandarle desde aquí nuestra más sincera enhorabuena a la madre del Eloy: señora tiene usted un hijo listo, guapo, divertido, creativo, le gusta cantar, lo tiene todo.

“Tralará” tiene más arreglos que las canciones de “Abducida por formar una pareja”. La evolución es natural teniendo en cuenta que era vuestro debut, pero ¿ha sido consciente esta evolución?
Tal vez haber grabado ya las canciones del anterior disco ha hecho que tuviéramos un poco más de experiencia que la primera vez, aunque en realidad para nosotros ha sido bastante inconsciente; de hecho ni si quiera creemos que se trate de una evolución, ni tampoco de una involución, sino más bien de una manera más de seguir probando y pasándolo bien al hacer las canciones.

En vuestras canciones habláis de la cotidianidad de una manera en la que acaba resultando entrañable cualquier fracaso. ¿Cuales son vuestras influencias, para acabar con esa lírica?
No sabemos mucho de música pero disfrutamos mucho oyendo canciones de todo tipo, desde Violeta Parra hasta Alfred Garcia pasando por La Oreja de Van Gogh, Manu Chao, Juan Luis Guerra, La Bien Querida. Unas veces nos da por la cumbia y otras por las habaneras. También oímos mucho los grupos de nuestros amigos; nos encantan Pobre Chaval (Edita La Servidumbre), Lester y Eliza (Autoeditado), VULK (Meyo Records), Gonzalo García o El Coro de La Incli. Nuestra abuela, por ejemplo, nos descubre mogollón de temazos de la música que le gusta a ella.

“Sabemos que nuestra propuesta en directo es cero pomposa, pero es que así es como hacemos las canciones en realidad”

Siguiendo a las letras, os habéis definido como “una banda de punk y canción protesta”. ¿Qué diríais a quien no ve relación entre esos géneros y la música que hacéis?
Que en los géneros “música experimental”, “rumba catalana”, “trova”, “copla”, “trance”, o “psychobilly” también nos sentimos cómodos.

En el anterior disco, Conxita, te alejaste de tu faceta de dibujante. En “Tralará” el diseño es completamente tuyo. ¿Qué ha hecho que quieras unir estos dos talentos?
La portada del anterior disco es de nuestra amiga María El Problema (Cosmo K, Ajuar), que además de ser collagista, videoartista, poeta, compositora y cantante, es la mejor autora viva. Le pedimos que nos hiciera la portada porque, gracias a que ella me escribió una canción a mi (Conxita), yo decidí que yo también podía empezar a hacer canciones. Aquello fue un poco como el gérmen del Tronco, por eso decidimos pedirle a ella que nos hiciera de portadista.

En paralelo también, lo que ha pasado, es que yo me he ido quitando la vergüenza y he ido aceptando que a la Conxita dibujante no tiene por qué gustarle únicamente dibujar, sino que también le puede gustar escribir canciones y cantarlas. Al haber entendido esto es como que se han reconciliado en forma de discómic.

Esta vez hay unos cuantos artistas colaborando en vuestro disco, mientras que en el anterior, el único intruso era Eloy, algo que igual os pega más, por eso de que preferís manteneros en dúo por las facilidades que conlleva. ¿Qué os ha llevado a contar con más gente esta vez?
Hablando con nuestro jefe de contenidos (Eloy Bernal) decidimos que sólo aceptábamos colaboraciones de consanguineidad (Elisa Bernal) y/o amigos íntimos: el resultado confirma de que somos gente de palabra.

Viendo que la producción en el disco incluye más instrumentos de los que lleváis en concierto, ¿cómo los articularéis? ¿Incluiréis algunos de los arreglos en directo?
A veces fantaseamos con cosas como pinchar bases y cantar encima de ellas, preparar un soporte audiovisual con animaciones o ampliar el grupo y que alguien nos ayude con un teclado o alguna batería, pero luego por otro lado es que nos gusta mucho ir ligeros, probar sonido en 5 minutos y que no haya riesgo de que nuestro ordenador sufra ningún daño.

Sabemos que nuestra propuesta en directo es cero pomposa, pero es que así es como hacemos las canciones en realidad, así es como las componemos, las ensayamos y las aprendemos; salta a la vista que la técnica no es nuestro fuerte, pero nuestro método nos es cómodo y no nos da complejo.

Tenéis una historia de amor con un hater vuestro de YouTube que sé que habéis explicado en algunos de vuestros conciertos y me encantaría que contárais a quien no la conozca.
La historia es que resulta que una vez vimos que alguien nos hateaba por comentarios de youtube; ponía comentarios del tipo “si esto es música yo soy astrofísico” o “abducidos por los aliens, porque si esto es música yo de verdad que nosequé”. O sea, una persona descubrió que no éramos Vivaldi (nuestro secreto más inconfesable) y no podía permitir ser el único ser humano vivo en saberlo. Entonces, cuando yo leí los comentarios (Conxita) lo busqué en Facebook, y al dar con él me di cuenta de que no solo era un tipo del Prat (nuestro pueblo) sino que encima yo lo conocía (somos de una edad y tenemos amigos en común). Pero es que a la vez lo entiendo, en el Prat somos así de personajes.

Bueno, estaba yo en casa pensando en mandarle un mensaje del tipo “¿Se puede saber qué te ocurre?”, pero luego pensé que era más divertido escribir una canción, que luego le mandamos y a la que calificó con un superlike. Otro día que coincidimos por el Prat me dijo que la canción le gustaba excepto por lo de “profunda masculinidad”, cosa que entiendo porque su comportamiento no es para nada comparable al de los señores cipotudos de Forocoches o de Twitter soltando barbaridades y quedando completamente impunes en la vida real de todas las barbaridades que puedan llegar a decir en internet, lo cual no tiene nada que ver con Miguel, que, además de haber sido escarmentado, seguro que es un aliado feminista convencido y se sabe de memoria la intro de la “Teoría King Kong” porque se responsabiliza de su propio aprendizaje en vez de esperar a que las mujeres sean didácticas con él o se lo sugieran, lo cual es de agradecer.

Contadnos qué planes tenéis para un futuro no muy lejano.
Tocamos en en el Almodobar de Barcelona el día 16 de marzo con los Hibernales; en abril tocamos en Bilbao, queremos ir a tocar a Manresa y a Santander y nos gustaría volver a Madrid en algún momento. También queremos hacer camisetas nuevas y nos encantaría volver a grabar otro disco.