Carla Serrat acumula un gran bagaje musical a sus espaldas. Tres años después de su primer álbum “Night Thoughts” (Sones, 16), regresa con “Kill A Feeling” (Great Canyon, 19), un disco que demuestra el progreso de la vigatana en la industria musical. Hablamos con ella para saber un poco más sobre su momento actual y sobre cuál es el camino estilístico que ha escogido para plasmar sus pensamientos. Sin duda, se trata de un disco más luminoso, más bailable y pop que el anterior.

Para empezar, me gustaría que me contaras cuáles son tus sensaciones después de grabar “Kill A Feeling”.
Siento que este disco es un poco diferente. Ha ido todo distinto al primero, no de una manera consciente o del todo provocada. En el otro disco, de alguna manera, tuve muy claras las etapas. En este caso, lo he hecho bastante diferente porque estuve haciendo todo el tema de las demos, preparé las canciones por mi cuenta y una vez tuve todo esto busqué un productor. Esta vez dejé las canciones a manos de Àlex Ferrer (Dorian, Vitalic). Evidentemente, marcas unos parámetros, un sonido, unas referencias… Además, nos entendimos muy rápido, pero no estaba día a día en el estudio, así que fuimos quedando e hicimos también las mezclas. Me gustó este ejercicio diferente de que no sabes del todo qué es lo que puede pasar, aunque confíes en esa persona. Estoy super contenta porque siento que las canciones me las ha respetado muchísimo, son mis canciones, pero al mismo tiempo las ha hecho crecer mucho y hasta las ha explotado de una manera que tampoco pensaba que pudiera ser. El típico tema que piensas que no tiene tanta chispa, va él y lo gira, es muy agradable trabajar así y me ha gustado mucho. En este sentido, ha sido diferente porque no he estado tanto encima y en este parte hemos tenido un poco más de distancia.

“Escucho mucho a Hot Chip o Little Dragon, grupos más de synth pop”

Por lo que me cuentas, todo el proceso de tu primer disco “Night Thoughts” fue distinto.
Lo que pasó con el primer disco es que eran canciones que me acompañaban desde tanto tiempo atrás que tal vez cuando las estábamos grabando ya no nos definían tanto o que las sentimos como más lejos. Y en “Night Thoughts”, viéndolo con perspectiva, acabaron siendo canciones que hacía cuatro años ya que tocaba. En el momento en el que las grabé ya había pasado mucho tiempo. En cambio, en “Kill A Feeling” ha sido diferente porque siento que todo ha pasado en un mismo momento. De alguna manera, yo buscaba las canciones o las he concebido, más o menos, en el mismo tiempo y con una intención sabiendo que irían a parar en un mismo disco. En “Night Thoughts”, en mi caso, estaba comenzando, todo era un poco más incierto y lo fui haciendo sobre la marcha. Ahora, lo siento todo mucho más fresco, más reciente y las canciones no las siento tan lejanas, al contrario, las siento muy vivas.

¿Eres de las que prefiere trabajar primero la composición e ir por partes?
Cuando empecé a trabajar con Àlex Ferrer las canciones ya las tenía hechas. Por ejemplo, cuando estoy en casa y escribo también hago una parte de producción, hay muchos sintetizadores que hago yo, el ritmo también lo busco, aunque después las cosas se puedan transformar. Pero, hay una pequeña parte de producción que inconscientemente hago porque me sale hacerlo así. Normalmente hasta ahora sí que suelo (no sé si después cambiará o no) dejarme llevar por la melodía, por lo que son los teclados o sintetizadores. Me marca bastante el punto de partida porque a partir de ahí seguramente siempre me sale la letra y no al revés.

Hablemos de algunas de las canciones que forman parte de tu nuevo disco. En “It’s A Race” reflexionas a través de una metáfora sobre una relación que se acaba convirtiendo en una carrera.
Sí, esa es la idea de la canción. Tenía ganas de hacer una canción un poco más luminosa e intentar mirarla desde el punto de vista como más de lucidez, no tanto como una cosa dramática, ni tan mala. También es verdad que al ser el primer single también tenía ganas de que fuese más luminoso. El primer disco, ya con el título, abocaba a una idea más melancólica y directamente más nocturna. Tampoco buscaba un concepto, pero sí que tenía una intención de que las canciones fueran un poco más bailables y con un poco más de punch. Creo que es la única premisa que me puse a mi misma. Inevitablemente, esto ha llevado a hacer un disco más luminoso.

En el segundo single, “Remember Me”, también has optado por algo más bailable, en la onda de “Turned Into” del primer disco. ¿Este sonido te ha ayudado a poder expresar mejor lo que querías transmitir con la canción?
La gracia de este tema es que hay una guitarra que es bastante característica, básicamente es la que va haciendo el ritmo en todo el tema. Como yo no toco la guitarra, eso fue una cosa del productor, Àlex, que por mi propio pie probablemente es un elemento que no sé si hubiera utilizado. Justamente, creo que el hecho de que haya otra persona, en un proyecto en el que yo hago las canciones y las trabajo, es importante. Gracias a él he utilizado un elemento que probablemente yo no hubiera utilizado. Por eso, este tema tiene un color tan concreto y es como todavía más melancólico. Tal vez, no me hubiera quedado tan melancólico sin la guitarra (risas).

Sin embargo, diría que los dos álbumes tienen algo en común. Tus temas se caracterizan por la introspección. Mediante la música permites que te conozcamos un poco más.
Sí, totalmente. De momento sí, de hecho, hablaba de que al menos a mí me sale así, son cosas que me pasan o que les pasa a otros a través de mí. Es una necesidad vital mía para encontrar el momento de creación. De momento, no me ha cogido nunca (que no quiere decir que no pase) hacer una canción de crítica social, por poner un ejemplo. Sí que es verdad que no han sido las ocasiones en las que yo me haya expresado o puesto a hacer música, son momentos más bien de introspección. Me parece que Bon Iver también lo decía, que ayudaba a sanar, a dejarle pasar según qué procesos. Sí que siento que no es tan heavy en este disco, tal vez no es tan introspectivo u oscuro, pero es verdad que me sirve para sacar muchas cosas. De hecho, el nombre del disco parte de esta idea de a partir de hacer las canciones, la música mata sentimientos, de aquí el “Kill A Feeling” que es un poco como me siento cuando hago música.

En “Discover” te has acercado a los sonidos balearic. Por lo tanto, has decidido dar un paso más allá en tu propuesta.
Este tema tiene una etiqueta más clara. Quería ir a un paso más electrónico y por eso justamente fui a buscar a una persona como Àlex para que me ayudara. Él entendió muy bien lo que tenía pensado para la canción, aunque tampoco es que imaginase que acabaría siendo más bien balearic

He leído que te fijas en Chromatics, Everything But The Girl, James Blake o Sade como referentes. Supongo que eso también te ha influido a la hora de escribir música en inglés.
Sí, me gustan mucho. La música que he escuchado desde adolescente en casa siempre ha sido prácticamente en inglés, la que escuchaba de mi padre, y de mis hermanos también. El ochenta por ciento de la música lo era. Siempre que me lo preguntan lo digo, lo de la lengua no es por una cosa estilística sino que creo que es porque es lo que he escuchado toda la vida y me sale así, de manera natural. Sin embargo, no cierro puertas, ¿Por qué no hacer alguna vez una canción en catalán o en castellano? Si me siento cómoda no lo veo imposible. Sí que es verdad que con el inglés me siento cómoda sobre todo por todos los referentes y porque como he escuchado ese tipo de música es como me sale. Además de los referentes que decías sí que tengo algunos muy claros como Sade o Everything But The Girl o Portishead que sí que son grupos que creo que me influencian bastante, pero en cambio ahora escucho muchos actuales. Es como que se quedaron allí al principio, pero no los estoy escuchando en el día a día. Por ejemplo, escucho mucho a Hot Chip o Little Dragon, grupos más de synth pop y bueno voy haciendo como un mix de los dos tiempos.

¿De ahí tu evolución?
Yo creo que sí. Tengo ganas de ir a una cosa más synth pop. En el primer disco se veía un estilo, pero esta vez quería dar un paso más hacia la electrónica, hacia algo más pop y de sintetizadores.

Para este disco has colaborado con tu hermana Joana. ¿Por qué escogiste trabajar con ella?
Hay dos temas en los que Joana ha puesto la guitarra y un tema en el que cantamos juntas. Me gusta mucho y creo que ha quedado super bien. Ella de hecho tenía muchas ganas de colaborar y estar en el disco, me decía: “me gustaría poner la guitarra en alguno de tus temas”. Después fue todo como muy natural. “¿Te gusta este? Pues fantástico vamos a grabarlo”. Como en el primer disco no pudo ser, se quedó pendiente. Me gusta mucho que pueda estar y también porque el disco se publica en el sello de Joana y David Giménez, Great Canyon Records. Me encanta sacarlo con ellos.

También has contado con tu hermano Toni. ¿Es casualidad que todos os dediquéis a lo mismo?
De hecho, mi hermano Toni es el batería que nos acompaña a las dos y lo compartimos (risas). Es un tema que yo también me pregunto a veces y la verdad es que no sé bien cómo ha sido. Sí que es verdad que, en casa, desde siempre ha habido una base de música. Fuimos a la escuela de música, aunque nos desapuntamos, pero creo que ha habido una base muy fuerte. Yo como la más pequeña de todos, si ellos no hubieran abierto un camino, no hubiera visto desde tan cerca lo que hacían. Probablemente me hubiera costado, no digo que no lo hiciera, sino que seguramente me hubiera costado más tirarme a la piscina. El hecho de ver a mis hermanos tocar y acompañarlos, porque desde los quince años ya los acompañaba a conciertos, eso también me ha hecho sentir más cómoda y verlos desde una manera más natural haciendo música. A parte, ellos también me han animado desde siempre. Entonces, tenerlos a ellos ha sido un peso bastante importante. Probablemente que me hayan animado me ha hecho introducirme en el mundo de la música.

¿Y qué ha significado para ti trabajar con John Davis que ha masterizado temas para The xx, Blur, FKA Twigs, Haim o Lana del Rey?
Tenía muchas ganas de volver a hacerlo con él porque ya en el primero me quedé supercontenta. Cuando le pasé las canciones para el segundo le gustaron mucho y es eso, a pesar de ser un hombre que ha trabajado o que está trabajando con gente tan top, aun así, que tenga un momento para ponerse en contacto conmigo encuentro que es muy significativo. Es una persona muy humilde también. Como me gustaba mucho lo que hacía, sobre todo por un disco que masterizó en 2018, fue definitivamente cuando supe que lo quería hacer con él y dije: “quiero sonar así”. Sí que pensé en otras opciones, pero tenía muchas ganas de que fuera John Davis. Además, a Àlex le enseñé las diversas opciones y tenía muchas ganas de decantarse hacia aquí también. Fue mi decisión, pero también hablada y consensuada con el productor.

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De 04/07 hasta 06/07/19Vilanova i la Geltrú (Barcelona)Festival: VIDA FESTIVAL