Dean WarehamLuna/Ex Galaxie 500­– y Chris Porpora –aka Cheval Sombre– unen fuerzas para filtrar temas clásicos del western (y similares) por su particular prisma, en una aventura que tiene como resultado un interesante disco homónimo. La invención bien podría ser haber sido un capricho, pero lo cierto es que las originales son guiadas hacia un aspecto inédito, tras pasar por un tamiz de pop elegante, sugestivo y arreglado. Contactamos con ambos firmantes para conocer más detalles acerca del álbum “Dean Wareham vs Cheval Sombre” (Double Feature/Popstock!, 18).

¿Cuándo os conocisteis y cómo habíais colaborado previamente a este disco?
Chris: Nos conocimos en 2007, creo. Fue en Nueva York, en el SOHO, en una representación. Yo estaba grabando mi primer álbum con Sonic Boom en la ciudad de Jersey, y Nick Kramer (que era el ingeniero de las sesiones) actuaba en una obra, así que una noche salimos del estudio para ir a verlo. Después de conocernos, Dean puso algunas hermosas líneas de guitarra en ese primer álbum. Desde entonces, hemos tocado bastantes conciertos en Estados Unidos y en el extranjero, y Dean & Britta tocaron en los dos primeros LPs de Cheval Sombre.

“Para cantar la canción de otro solo tienes que tener el estado de ánimo adecuado”

Esta pregunta es evidente, pero también obligada… ¿Cómo surgió la idea de hacer un disco de temática western/country? ¿Habéis tenido siempre debilidad por las películas del Oeste?
Dean: Ciertamente solía ver esas películas cuando era niño, y obviamente era una forma dominante de hacer cine hasta finales de la década de los 60. Luego tuvimos los espectaculares westerns italianos y las películas que hacía Peckinpah. Mi profesor de cine los llamaría “Super-Western” y, musicalmente, esas películas italianas son geniales.
Chris: Dean me mandaba un video de “My Rifle, My Pony And Me” para animarme cuando hace muchos años estaba deprimido. La verdad es que siempre hemos tenido una conversación paralela sobre ciertos tipos de música estadounidense. En mi primer álbum incluí “I’ve Been All Around This World”, que tiene cierto sentimiento e historia, y sobre la que ya habíamos hablado en algún momento, probablemente durante las sesiones de mezcla. Creo que ambos nos sentimos atraídos por sensibilidades similares, y cualquiera de nosotros puede haber sugerido, en cualquier día, que deberíamos hacer un “cowboy album”. Este tipo de conversaciones son peligrosas cuando se trata de tipos como somos nosotros dos, porque solemos terminar haciendo aquello que hemos dicho que vamos a hacer. Entonces hicimos una lista… dos listas… las ideas de las canciones se intercambiaron durante algunos años, y al final llegó el momento de hacer el disco.

Creo que este es un disco muy perfeccionista… con las canciones tornándose en pop elegante, sugestivo y siempre rematado con cuidados arreglos ¿Qué aspecto queríais que tuviese el disco?
Chris: Me gusta vivir completamente en las canciones durante un tiempo -solo con la voz y la guitarra- y luego dejar que se manifiesten, que se graben como quieran y renunciar al control. Me tomo el lujo de darme esa libertad porque estoy en el estudio con personas cuyo trabajo admiro, por lo que hay mucha confianza. No estoy preocupado cuando le entrego una canción a Dean. Sus instintos y elecciones siempre me han hablado, me han elevado, y han adornado la canción. Los arreglos tienden a revelarse cuando las estructuras básicas de una canción están llenas de energía, con intención e integridad. Uno puede escuchar donde un ademán tiene más sentido cuando llega el momento de reproducirlas y hay una fe que emerge, colectivamente, y alguien dice: “¡Aquí están las cuerdas!”. Y todos en la sala saben que será lo correcto.

¿Qué técnica utilizasteis para mezclar los sonidos del western con vuestro estilo habitual de indie-pop de guitarras y el dream-pop? ¿Cómo conseguisteis ese equilibrio entre todos los estilos?
Dean: Realmente es algo instintivo como músico, tomamos ese concepto de “canciones del Oeste” pero no intentamos copiar la música country o el sonido del spaghetti-western. No llevamos un pedal-steel ni hicimos el disco en Nashville.
Chris: No hay técnicas, en realidad. No pensamos en estilos o géneros. Solo en qué canciones encajaban en esta idea suelta que cocinamos aquí, vivimos en ellas, grabamos y vemos cómo se desarrolla todo. Vas viendo hacia dónde te pide la música que vayas.

En cualquier caso, diría que el álbum tiene la inconfundible impronta de Dean Wareham, entre otras cosas porque su voz destaca en el disco ¿Qué ha habéis aportado cada uno de vosotros al resultado final?
Dean: Es interesante… en realidad cada uno de nosotros canta en cinco canciones, y Chris también agrega una voz de acompañamiento a todas mis canciones. Toqué un poco más la guitarra que Chris, pero solo porque hicimos más overdubs en Los Ángeles.

Dean, en realidad tú llevas años probando tu capacidad para llevar canciones ajenas a terrenos propios (incluyendo “A Sentimental Education”, el último disco de Luna) ¿Por qué te gusta tanto “apropiarte” de canciones ajenas? ¿Cuál es el secreto para hacer una buena versión?
Dean: Creo que estamos ‘interpretando’ en lugar de ‘apropiarnos’. Apropiarse sería tomar elementos de la canción de alguien y luego escribir tu propia canción. Esa es la elección que tienes que hacer cuando escuchas una canción que te gusta: hacer una versión o, tal vez, robar la progresión de acordes para escribir tu propia canción. De todos modos siempre es divertido cantar la canción de otra persona, no tienes que preocuparte de si las letras son buenas, solo tienes que tener el estado de ánimo adecuado para cantar. Hay algunos artistas que creo que son expertos en la interpretación de canciones de otras personas, como por ejemplo Nina Simone, Cat Power o Noel Harrison. Y creo que Cheval Sombre también es muy bueno en eso, en tomar una canción y alterarla radicalmente para que casi no la reconozcas.

¿Qué criterios elegisteis para seleccionar los temas a versionar e incluir en el disco?
Dean: Creo que tuvimos diferentes criterios. Yo en su mayoría escogí canciones de la década de los 50, algunas de películas del Oeste (excepto “Mountains Of The Moon”, que es una canción contemporánea de mi amigo Michael Holland).
Chris: Después de que empezáramos a hablar sobre la posibilidad de hacer el disco, guardé en mi bolsillo una lista de canciones que me parecieron correctas. Pensaba en agregar algo a la lista cada vez que se escuchaba una canción: ¿era una canción que evocaba al Oeste de alguna manera? Quizás. Simplemente permitiría que el pensamiento viniera, pero nunca lo escudriñaba.

Sorprende un poco la inclusión del “Grand Canyon” de una banda más vanguardista y contemporánea como son The Magnetic Fields… ¿Por qué elegisteis esta canción en concreto?
Chris: Tengo que decir que el “Grand Canyon” (y gran parte del trabajo de Merritt) para mí siempre ha evocado un sentimiento del Oeste. Esa canción se agregó a la lista después de muchas de las otras, y quedó claro al instante lo bien que quedaría al lado de las otras canciones. Resulta inspirador resistirse a ser dominado por un período de tiempo o un género concreto. Mucha de la música apunta a la unidad de las cosas. Hay una universalidad brillante.

El elepé ha sido producido por Jason Quever (de Papercuts) –con quién ya habéis trabajado en los últimos años– ¿Por qué lo elegisteis como productor?
Dean: Jason es genial. Él mismo toca muchos instrumentos: guitarra, teclados, bajo, incluso algunas baterías, así que siempre tiene ideas de buen gusto y nunca le he escuchado tocar algo que no me guste. Tiene un estudio realmente genial en el centro de Los Ángeles, así que tenía todo el sentido.

El disco se ha grabado, además, con Britta Phillips (Luna), Anthony LaMarca (The War On Drugs) y Will Halsey (Sugarcandy Mountain) ¿Cómo surgió la posibilidad de trabajar con cada uno de ellos?
Dean: Bueno, obviamente estoy casado con la bajista, Britta, y ella estuvo muy involucrada: tocando el bajo en la mayoría de los casos, agregando voces armónicas y ayudando en los arreglos de cuerdas. Anthony LaMarca ahora toca enThe War On Drugs pero, bueno, fue el baterista de la banda Dean & Britta por un tiempo y es uno de esos músicos que toca todo mejor que nosotros. En este disco toca la batería y un poco el lap-steel. Y Will Halsey toca la batería en Papercuts algunas veces, por lo que Jason lo llamó durante las sesiones originales.

¿Tendrá continuidad el proyecto?
Dean: Hummm, esa es una buena idea.
Chris: Estaría más que feliz de hacer otro disco.

¿Vais a presentar las canciones en directo? En tal caso… ¿Cómo serán esos conciertos?
Dean: Tocaremos en Nueva York, Los Ángeles y San Francisco, y montaremos una pequeña banda para hacer eso, pero no habrá una gira mundial.

Dean, me gustaría preguntarte por la reciente gira de Luna por España ¿Qué tal ha funcionado? Yo estuve en el concierto de Madrid y (una vez más) fue grandioso (aunque también muy corto)…
Dean: Ha sido una gira muy divertida: estuvimos en España, Francia, Alemania, Escandinavia y Reino Unido. Vamos mucho a España, pero no habíamos ido a Escandinavia en 16 años, así que la gente había estado esperando mucho tiempo. Como sabes, la gira terminó con ese festival en Madrid: teníamos 60 minutos, esas eran las reglas. Fue una gran noche: Spectrum (Sonic Boom) hizo un hermoso concierto.

Hace poco más de un año te entrevisté para este mismo medio y me dijiste que la reunión de Luna quizá ya había durado demasiado… ¿En qué momento están Luna?
Dean: Seguiremos haciendo conciertos, pero ahora mismo nos estamos tomando un pequeño descanso.