"Todo este periodo de pandemia ha sido muy educativo"
Entrevistas / Cabra

"Todo este periodo de pandemia ha sido muy educativo"

Yeray S. Iborra — 23-09-2021
Fotógrafo — Archivo

Productor, multipremiado y reconocido por su proyecto con sus hermanísimos Calle 13, Visitante es ahora Cabra, una auténtica coctelera –no podía ser de otra forma– sonora. De trasfondo sereno y reflexivo, su nuevo EP en solitario, “Cabra” (La Casa del Sombrero, 21), es puro movimiento. No solo para las caderas.

Ya podemos esforzarnos en domesticarla. Pero en cuanto nos demos la vuelta, correrá hacia rocas escarpadas. Así es la cabra. Esa irrefrenable actitud puede aplicarse a las personas, y no de forma peyorativa. Inconformista e idealista, la auténtica naturaleza de Eduardo Cabra dice que, si te despistas, tirará al monte.

"Lo primordial es cómo tratar de conectar con la emoción”,  

Pese a haber formado parte de los míticos Calle 13 junto a sus hermanos y de ser uno de los músicos más precmiados, hombre récord con veintiocho premios y cuarenta y cuatro nominaciones entre Grammy anglo y latinos, el productor y multiinstrumentista no puede –ni quiere– quedarse anclado en un sonido, en una idea.

Pese a haber debutado con “Cabraton, Vol. 1” (20), el puertoriqueño considera su disco homónimo su auténtica primera referencia como solista. Una referencia basada en el tesón. “Llevo despierto desde hace rato... Me gusta mucho trabajar, y temprano. Recuerdo con Calle 13 muchas sesiones a altas horas de la noche... Acababa destrozado”, dice risueño vía Zoom desde su acogedor estudio de luces tenues rojizas. Y prosigue: “Es muy fácil: pongo un micrófono aquí al lado, la compu... Pero hago una interpretación y no me fio de ella al momento. Me acuesto y a la mañana siguiente lo primero que hago es escuchar lo que hice. Machete en la mano”.

“Cabra” son las diferentes facetas de Eduardo: Visitante, claro, pero también el productor (son ya seis años en segundo plano desde el fin de Calle 13 y ha contribuido en treinta discos) o el que hace música para películas (la última referencia, el “Somos” junto a Guaynaa para “El Cuartito”). “Es la consolidación del trabajo de una vida en un solo lugar”, dicta. De ese segundo debut, el EP “Cabra”, conocemos las seis primeras canciones. En principio vendrán otras seis. Pero como el mundo cambia a golpe de TikTok, quién sabe.

Por el momento, el presente discográfico de Eduardo Cabra está marcado por una espectacular coctelera –no podía ser de otra forma– a la producción, entre lo orgánico y lo electrónico, y con una pátina de saturación: la misma que arrastramos todos, probablemente, tras estos duros meses. El EP respira un trasfondo sereno y reflexivo, que remueve. No solo las caderas. “Trato de que la música sea emotiva, que vaya arriba, y que siempre haya un contraste entre lo sonoro y lo que estoy tratando de comunicar. Y eso es lo que he intentado hacer aquí”. “Pero sí, lo primordial es cómo tratar de conectar con la emoción”, atiza.

“Cabra” es un EP pandémico. En todos los sentidos. Se realizó durante los meses de encierro más duros, pero además contiene el tipo de búsqueda que fomentó generalmente el encierro. “Lingote” y su cruzada contra la industria o “Quisiera ser un meme”, junto a la dulce voz de Azul, una reflexión sobre las pantallas. Azul es la hija del propio productor. “Ha sido un bello trabajo. Desayuno con ella y después trabajo. Todo este periodo de pandemia ha sido muy educativo. Ver cómo tratamos de buscar cierta normalidad como especie... Recuerdo al principio todo el mundo haciendo lives, y como aquello murió”, ríe.

“La canción habla sobre cómo confrontar las emociones, cómo confrontar los miedos. Quería abrir ese melón. Creo que es una canción súper pertinente para un momento como el que estamos viviendo. Es aplicable a cualquier momento, con o sin pandemia”, apunta sobre “Gris”, siempre preciso y amable, con alguna mueca aniñada en la cara cuando duda.

¿Qué hacemos aquí y para qué? ¿Cómo nos relacionamos con la realidad? Son esas las preguntas a las que alude la citada “Gris”, el tema más inspirado del disco y que habla de la necesidad de una paleta más amplia a la hora de relacionarnos. También habla de la propia torpeza del artista a la hora de hacerlo. Inseguridad y miedos de un multipremiado, sí. De alguien que también vive en la niebla. Pero que juega con ello, incluso al salir de gira. “Expongo mis incomodidades, pero al final quiero que cuando la gente vaya a un recital de Cabra, baile y se mueva sobre toda esta mierda mía”, comenta. Bien, eso será así si sus proyectos le dejan: Hermes Croatto prepara un disco con el puerturriqueño a la producción y el cantante Sie7e. Aunque para qué engañarnos, si tiene que salir, saldrá. La cabra, ya se sabe.

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