Th’ Booty Hunters son una de las mejores bandas del país, y lo demuestran disco a disco, concierto a concierto. Nos han acostumbrado mal, porque nunca fallan, pero poco parece preocuparles, porque son conscientes que cuando se meten en el estudio os e suben al escenario van a dejarse la piel. Regresan con “Speaking Of The Devil” (Stash Records, 18) ¿Su mejor disco? Probablemente no. Su mejor disco será el siguiente. Aunque, de momento, vamos a hablar de esta maravilla que se han sacado de la manga y que estarán presentando el 19 de mayo en La 2 de Apolo y el 30 de junio en el Rustyc Music Fest de Getxo.

¿Dejamos ya lo del garrulograss u os sentís sintiendo cómodos con esa definición?
La vemos bastante acertada, practicar bluegrass y ser palurdos del Baix Llobregat. En esencia es lo que somos, garrulos con banjos y violines.

En un momento de vuestra carrera parecía que ibais hacia sonidos más metaleros, pero ahora parece que eso no es tan evidente, y vuestra personalidad propia lo marca todo. ¿Estáis de acuerdo?
Bueno. muchas gracias por apreciarlo, una de nuestras preocupaciones con este disco es para bien o para mal, ser reconocibles.

Seguís tirando de oscuridad, eso sí, como una de las grandes definiciones de vuestro sonido. ¿Por qué?
Lo macabro nos inspira. Lo extremo es siempre muy recurrente en nuestras letras… sodomía, asesinos, cárcel, podredumbre… toda esta mierda siempre nos sugiere este tipo de sonidos mas cavernosos.

Ahora, incluyendo a Myram Swanson la cosa se endulza un poco, ¿no? Explicadme cómo surgió esa colaboración para mí inesperada.
Ha sido un gustazo y de agradecer su colaboración. Grabando con ella se aprenden un montón de cosas, además de tener una voz country juvenil preciosa, que es lo que buscábamos. Ella tiene las ideas muy claras musicalmente y es un personaje divertidísimo.

También ha tenido una vital importancia en el disco la steel de David Soler ¿no?
¡Ya ves! Otro fuera de serie que aporta muchísimo a nuestro sonido tanto en estudio como en directo. Esta es otra: los grandes músicos nos gustan porque siempre están dispuestos. Déjame que mencione también al Quartet Brossa y a Pau Valls. Ojalá se nos pegue algo de toda esta gente.

Os habéis atrevido con cosas diferentes a las de todos vuestros otros discos. Por ejemplo ¡baladas! ¿Cómo ha sido el proceso?
Bueno siempre nos ha gustado grabar medios tiempos clásicos country con letras satíricas, pero es cierto que esta vez hemos hecho algo que no habíamos practicado nunca, que es hacer algo un poco más íntimo y más crudo.

También tengo la sensación de que Xavi ha ejercido más que nunca de predicador de masas. ¿Lo veis así?
Amén, está formando una parroquia de gente descerebrada y de mal vivir para encerrarse en una nave industrial a comer solo embutidos hasta reventar…No le sigáis

Hay temas con las atmósferas muy trabajadas, como “Sickness Of Pain”. Tampoco es algo a lo que nos tuvierais habituados.
Sí es verdad que es tema empezó mas directo y poco a poco con las aportaciones de Dani (guitarra) y David (pedal steel) se fueron recreando y cogió un punto más progresivo, pero dejamos volar la cosa. Le va bien al tema: ”Dolor y enfermedad “.

Los aromas de los setenta siguen ahí, por ejemplo en “Agonic Blues”. ¿Es vuestra década favorita en lo musical?
Hay de todo. Xavi por ejemplo detesta todo lo editado después del 59. Sí que es verdad que en los setenta se llegó a lo más alto si hablamos de hard rock.

Vais de lo irlandés de “Last Drink For The Dead Man” a los pantanos de Lousiana en “Rotten Shamp”. ¿Cómo entendemos esos viajes sonoros?
Está ligado directamente. El bluegrass nace de la música irlandesa y el blues en su mayor parte. Creemos en un proceso de aprendizaje visitando géneros que, sin estar muy lejos, sean nuevos para nosotros. Ese mismo tema en su parte final se convierte en algo muy fronterizo.

Vuestro punto fuerte es el directo, sin que eso reste valor a vuestros discos. ¿Cómo encajarán estas nuevas canciones en vuestro repertorio?
Carne fresca para la parrilla, temas nuevos, nuevas sensaciones eso siempre lo enriquece todo. Tenemos ganas locas de tocarlos con la gente, esperemos acertar con la receta, así que nos vemos en el fregao.