Los londinenses Bear’s Den saben que labrarse una sólida base de fans implica no solo editar discos que fidelicen a su clientela, sino también patearse escenarios sin desmayo. Quizá por eso, unos pocos meses después de pasar por el Mad Cool, vuelven para actuar en salas dentro del sexto aniversario de la promotora Cooncert presentando “So That You Might Hear Me” (Communion/Music As Usual, 19), su tercer disco.

(Consulta las fechas de la gira al final del artículo)

A Bear’s Den les gusta acercarse a su público. Lo demuestra que vuelvan con cierta periodicidad a nuestro país, donde no suelen actuar en recintos en los que reúnan a cerca de siete mil personas –como les ocurre en Bélgica, por ejemplo–, pero quizás solamente sea una cuestión de tiempo. En todo caso, les tenemos de nuevo por aquí en noviembre presentando su tercer larga duración, “So That You Might Hear Me, que en muchos momentos parece que busca el equilibrio entre el folk rock expansivo de sus inicios –el mismo que alentó a sus paisanos Mumford & Sons o Noah & The Whale– y las seductoras letanías sintéticas de su continuación. Esta nueva visita a España supone una buena excusa para charlar con el guitarrista y cantante Andrew Davie, mitad del tándem que forma junto a Kevin Jones (batería y también vocalista).

“Estaríamos perdidos si lo primero que tuviéramos en mente fuera incrementar nuestra base de fans a toda costa”.

¿Es cierto que este tercer álbum os llevó prácticamente un año de trabajo, cuando los anteriores os habían costado unas semanas? ¿Por qué?
Decidimos tomarnos algo más de tiempo. De algún modo nos vimos forzados financieramente a hacer dos álbumes previos extremadamente rápidos, y esta es la primera vez en que sentimos que podíamos explorar material, y el hecho de tener nuestro propio estudio tambien nos lo facilitó.

Es también la primera vez que Ian Grimble (The 1975, Simone Felice, Saint Etienne, Travis, Beth Orton, Texas) no os produce. Esta vez fue Phil Ek (The Shins, Fleet Foxes, Father John Misty) el elegido, con quien trabajásteis en Seattle. ¿A qué se debe el cambio?
Phil Ek e Ian Grimble son dos genios. Ambos. Hemos sido muy afortunados de poder trabajar con Ian (Grimble) en los dos primeros álbumes y tanto su trabajo como productor como en las mezclas es extraordinario. Los discos en los que ha trabajado al margen de nosotros también hablan por sí mismos. Pero creo que, como banda, era importante darle un nuevo impulso a nuestra carrera y trabajar con un productor diferente. Phil (Ek) estaba en lo más alto de nuestra lista. Somos fans absolutos de sus producciones para The Shins, Fleet Foxes, Built To Spill o Modest Mouse, y no podíamos desechar la oportunidad de trabajar con él.

Tu compañero, Kevin Jones, me dijo hace tres años que una gran inspiración para un disco como “Red Earth & Pouring Rain” (2016) fueron algunos relatos de Raymond Carver y su adaptación en ‘Vidas cruzadas’ (1994), de Robert Altman, además de todos los paisajes que recorrísteis de gira por Norteamérica. ¿Ha sido diferente en esta ocasión, quizá más centrados en vuestras propias experiencias que en la observación de las vidas de otra gente?
Creo que sí. Hemos sido un poco menos descriptivos.Tampoco teníamos un plan muy claro para este disco. Simplemente nos cruzamos con ideas que nos inspiraron, pero sin ir a buscarlas. Creo que delegar en nuestra propia experiencia antes que en las de los demás podría ser una descripción acertada, aunque creo también que ninguno de nuestros discos deja de ser personal. Pero esta vez tuvimos la confianza de no apoyarnos sónicamente demasiado en nuestra influencias.

A veces me parece como si fuera una reconexión con las canciones anteriores a “Red Earth & Pouring Rain” (16), como si hubiérais buscado un equilibrio entre aquel disco y el anterior. ¿Hay algo que lamentéis acerca del sonido de ese disco, que estaba muy marcado por el uso de los sintetizadores?
No. Ese disco reflejaba un momento para nosotros como banda y fue muy importante para explorar diferentes estilos y probar con una nueva producción. El trabajo de Ian (Grimble) fue increíble, y lo pasamos muy bien grabando. En cierto modo creo que siempre vamos a estar buscando nuevas vías y explorando nuevos sonidos con cada nuevo trabajo, rescatando algunas cosas de los anteriores y descartando otras que puedan ser revisitadas más tarde.

“Somos fans absolutos de las producciones de Phil Ek para The Shins, Fleet Foxes, Built To Spill o Modest Mouse, y no podíamos desechar la oportunidad de trabajar con él”.

Hay una combinación de canciones acústicas y minimalistas con otras que suenan mucho más grandes, con arreglos lustrosos. Lo decía, sobre todo, por eso.
Sí, supongo que eso viene también del hecho de no tener un plan predeterminado. El tipo de canciones que estábamos haciendo era muy variado, y creo que nos divertía el desafío de traducir todos esos estilos diferentes y hacerlos trabajar en un mismo álbum.

¿Crees también que el tercer álbum, como se dice habitualmente, suele ser especialmente difícil por aquello de que puedes alienar a tu base de fans si haces algo distinto, pero al mismo tiempo necesitas mover ficha para no quedarte estancado en la misma fórmula?
Creo que nos hemos topado con diferentes dificultades en todos nuestros álbumes, pero no puedes hacerte responsable de lo que la gente espere de tu música. Solo tienes control sobre la música que haces y las canciones que escribes. Obviamente, te gustaría que las cosas evolucionasen: llegar a más gente y desarrollar una relación más profunda con tu público, pero lo más importante es creer en lo que has hecho y ser capaz de entenderlo. Por suerte, todo lo demás llega luego.

¿Sentíais presión?
¡Por supuesto! ¡Siempre! Creo que nos ponemos mucha presión sobre nosotros mismos para asegurarnos de que podemos hacer la mejor música de la que somos capaces. Pero siento que estaríamos perdidos si lo primero que tuviéramos en mente fuera incrementar nuestra base de fans a toda costa. No puedes pensar en eso cuando compones. Tienes que hacer la música en la que crees, y con suerte la gente la aceptará.

Dime algo acerca de tu forma de componer con Kevin: ¿es una relación fluída? ¿Trabajáis al cincuenta por cien todos los sentidos?
Musicalmente, cambia según la canción. Siempre escribo yo las letras y luego le añadimos los coros y las melodías. Siempre pruebo las demos por mi cuenta y luego lo juntamos todo, y a veces de ahí salen cambios muy grandes; a veces Kev (Jones) añade un montón de ideas a las canciones y otras veces las mantenemos muy similares a las tomas originales. Es un trabajo muy fluido y colaborativo, y cada canción pasa por un proceso de probar un montón de diferentes ideas y luego ver cuál de ellas funciona.

¿Hay alguna música que hayáis escuchado últimamente que os haya resultado influyente?
Creo que lo nuevo de The National es increíble, muy inspirador. Me llevó un par de escuchas cogerle el punto, pero ahora estoy bastante obsesionado con él. “Where Is Her Head” me vuela la cabeza. El nuevo de Big Thief, “U.F.O.F.” (19) es también asombroso. También me encanta el nuevo álbum de Wovoka Gentle. Es muy loco e interesante, y tengo muchas ganas de verles en directo. También estuvimos de gira con Vera Sola y con Wilderado y su música me resulta profundamente inspiradora en este momento.

¿Os sentís cómodos cuando la gente siempre dice de vosotros que sonáis muy americanos para ser ingleses, en la misma línea de otras bandas de vuestro país como Mumford & Sons o Noah & The Whale? ¿Os es algo que no os preocupa en absoluto?
Les conocemos a todos bien y creo que todos nos sentíamos muy inspirados por los mismos músicos americanos y canadienses con los que crecimos. Muchas de nuestras influencias vienen de allí, y eso sale de forma natural en la música que hacemos. No nos supone un problema.

¿Te resulta fácil escribir y cantar sobre asuntos íntimos cuando luego llega el momento de exponerlos en un gran festival, delante de miles de personas? ¿Te preocupa que en esos casos el mensaje se pueda diluir?
Creo que la mejor forma de lidiar con eso es reconocer que algunas canciones funcionan mejor en según qué recintos. Tocamos hace poco una canción nuestra que se llama “Breaker/Keeper”, que es extremadamente íntima, en una sala de conciertos de Hamburgo, llamada Elbphilharmonie, con una orquesta, y fue increíble. Pero tocarla en un festival es pedirle demasiado al público. Siempre intentamos tocar un montón de canciones distintas en los conciertos, ya sea en lugares íntimos, en iglesias o en recintos más grandes. Así que todas nuestras canciones tienen ocasión de ser abordadas. Lo único que ocurre es que algunas se acoplan mejor a unas situaciones que a otras.

AGENDA
FechaCiudadRecintoHoraPrecio
jueves 14/11/19MadridTeatro Barceló21:0027,95€
viernes 15/11/19BarcelonaApolo Sala [2]21:0027,95€