Los tiempos están cambiando y ya nada es lo que fue en el mundo del emo. Los nuevos artistas toman un camino radicalmente distinto al de ayer y los grupos más influyentes de los noventa se alejan del mundanal ruido y huyen hacia otros terrenos. Primero fueron Promise Ring y ahora The Get Up Kids. Y era de esperar atendiendo a la decepción que supuso su paso al pop de corte beatleiano.
En sus dos últimos trabajos (“On A Wire” y “Guilt Show”) los chicos de Matt Pryor intentaron mudar de piel y esta se les escamó y agrieto hasta perder su encanto. Ahora, para despedirse de sus fieles, The Get Up Kids publican un directo grabado de cabo a rabo en una única noche durante la celebración de sus diez años de carrera. El resultado subraya de nuevo su valía como compositores de canciones de pop enérgico y guitarrero, de emo, de indie rock, y lo hace a lo largo de dieciocho piezas entre las que uno encontrará sus principales clásicos (si realmente los tuvieron, “Action & Action”, “Red Letter Day” o “Mass Pike” podrían ser varios de ellos). Hasta sus últimas piezas (“Stay Gone”, “Martyr Me”, “Campfire Kansas” o “Sick In Her Skin”) funcionan dentro del repertorio al ganar en fuerza y empaque. Quizás llegaron demasiado pronto o, por no dar su brazo a torcer, tomaron un camino en el que los obstáculos no iban a poder superarse con facilidad.
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