Crítica de 'Caribenya', el nuevo trabajo de Lido Pimienta
DiscosLido Pimienta

Crítica de 'Caribenya', el nuevo trabajo de Lido Pimienta

7 / 10
Víctor Terrazas — 22-07-2026
Empresa — Anti
Género — pop electrónico

Existe una tendencia a identificar la ambición musical con la complejidad. Como si un artista solo pudiera avanzar añadiendo nuevas capas de sonido. Después del exuberante entramado orquestal de ‘La Belleza’ (25), ‘Caribenya’, concebido inicialmente como una cara B de aquel trabajo, termina encontrando una identidad propia. En ocho canciones y poco más de media hora, desplaza el centro de gravedad hacia la cumbia y la folktrónica. Y aunque pueda parecer una simplificación de su propuesta, demuestra que el movimiento también sostiene un discurso.

La transformación queda clara desde "Arrúllame". La apertura conserva durante unos minutos la solemnidad de su anterior trabajo, antes de romperla con una percusión que marca el rumbo del álbum. A partir de ahí, encuentra su lenguaje en una electrónica folclórica, donde la tradición convive con un tratamiento sonoro contemporáneo. "Tóxica" introduce los ritmos cumbieros al partir la canción en dos, mientras que "Libélula", construida alrededor de una flauta de pan, reforzada por la voz de Ana Macho y producida por Chancha Vía Circuito, resume una cumbia de autor que nunca termina de sonar previsible.

Gran parte de las canciones comenzaron a tomar forma en la cocina de su casa, entre la cotidianidad y la conciliación familiar. Esa espontaneidad atraviesa todo el disco, que prescinde del exceso para construir un repertorio mucho más inmediato. Sus mejores momentos llegan cuando esa búsqueda formal sostiene también el discurso. "Hoy Por Ti", junto a Nelly Furtado cantando en castellano, encuentra un equilibrio natural entre una cumbia rebajada y el discurso feminista que atraviesa el álbum.

"Marea" es la que concentra su núcleo. Sobre una base articulada por steel drums y una producción futurista, Lido Pimienta confronta el imaginario turístico que durante décadas ha reducido el Caribe a un decorado exótico mientras reflexiona sobre el desplazamiento de sus comunidades. Lo hace sin convertir la canción en un manifiesto: el movimiento sigue ocupando el centro. También "No Me Quiero Ir" comparte esa capacidad para convertir la resistencia en celebración.

No todas las composiciones alcanzan el mismo nivel. "Así Nací", por ejemplo, introduce una base downtempo y un tratamiento vocal demasiado cercanos a ese pop cinematográfico que podría haber firmado cualquier película de Disney.

Sin alcanzar el impacto vanguardista de ‘Miss Colombia’ (20) ni el meticuloso trabajo de ‘La Belleza’ (25), Lido Pimienta confirma que sigue encontrando nuevas formas de repensar el folklore latinoamericano. Esta vez no desde la exuberancia orquestal, sino desde el movimiento.

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