Brown Horse Total Dive
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Brown Horse Total Dive

8 / 10
Eduardo Izquierdo — 21-04-2026
Empresa — Loose Music
Género — Folk Rock

Parece haber unanimidad en la prensa sobre la calidad del nuevo trabajo de Brown Horse y su condición de mejor disco hasta el momento de la banda de Norwich. Y, esta vez, no vamos a llevarles la contraria. Es solo su tercer disco, cierto, pero no solo confirma lo que se intuía en sus dos primeras referencias, sino que reorganiza completamente su lenguaje hasta hacerlo inconfundible. El grupo nunca ha jugado a ese mimetismo tan habitual en el americana europeo –rara la definición, ¿eh?– que mira a Estados Unidos con devoción casi arqueológica. Ya en “Reservoir” (24) había una urgencia eléctrica, un pulso entre lo campestre y lo crudo que apuntaba maneras, mientras que “At the Right Weaknesses” (25) afinaba el tiro, introduciendo una mayor ambición en los arreglos sin terminar de cerrar del todo su identidad. “Total Dive” parece la cima de un proceso rápido y mecánico en su planteamiento, a disco por año. Más integrado, más orgánico, más profundo.

Uno de los grandes aciertos del álbum está en las voces. La compenetración entre Patrick Turner y Emma Tovell roza lo hipnótico, no tanto por virtuosismo como por intuición. Cantan como si compartieran un mismo estado de ánimo, y eso refuerza una narrativa que ahora sí parece plenamente consciente de sí misma. Las referencias, por supuesto, están ahí, con la omnipresencia de Neil Young, pero nunca cruzan la línea. E incluso se hacen necesarias y juguetonas.

El arranque con “Sorrow Reigns” deja entrever ese poso de distorsión abrasiva heredado del canadiense, mientras que en la melancolía áspera de “Twisters” o en la intensidad hasta la extenuación vital de “Hares”, planea la sombra de Jason Molina y Magnolia Electric Co.. Incluso hay espacio para cierta épica contenida que remite a Bruce Springsteen en “Comeback Baby”. Pero lo interesante no es la suma de influencias, sino cómo las disuelven, cual azucarillo, hasta convertirlas en otra cosa. Con atmósferas apocalípticas (“Wreck”) o tristeza extrema (“Watching Something Burn Up”) el disco busca en la densidad su identidad. Es intenso y melancólico en muchas ocasiones, aunque cargado de matices, y rudo en otras. Volviendo a los nombres citados, neilyoungesco en los temas más sueltos y jasonmolinesco en los oscuros. Pero brillante y arriesgado, especialmente para el momento en el que está el género en cuya estantería será colocado en las tiendas de discos.

 

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