Desde 1995 Habib Koité viene entregando aproximadamente cada tres años un nuevo disco.
El anterior fue un directo muy recomendable, “Fôly”, y ahora llega su cuarto disco en estudio. De nuevo sus composiciones son perlas cristalinas que brillan con luz propia. Koité es en la actualidad uno de los mejores representantes de la nueva música africana y aunque para algunos sea un “nuevo artista”, pasó doce años cantando y tocando su guitarra en clubes antes de configurar su propio estilo y editar su primer disco, “Muso Ko” (1995). Nacido en Senegal, es otro panafricano necesario y empeñado en mostrar las múltiples caras de una África real y no mediática, para lo bueno y lo malo. Sus canciones se desarrollan con una instrumentación básica, guitarras acústicas, percusión, bajo, violín, balafón (de la familia del xilofón y la marimba), y alguna armónica. Y lo hacen con pocos arreglos de excepcional factura que engrandecen su personal y sugerente voz, a menudo adornada por esos típicos coros africanos de llamada-respuesta. Nada de afrobeat ni tambores nativos, canciones intimistas enraizadas en la música tradicional del antiguo imperio mandinga y también algo de blues africano, pero con un sonido actual y moderno. Junto a Afel Bocoum y Tinariwen los embajadores de la música de hoy en Malí.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.