Con “Sagrado Corazón” (Mushroom Pillow, 2016), décimo disco de estudio de los chicos de L’Eliana, el experimento tuvo éxito. Jorge Martí contaba a la muchachada partícipe que era la primera vez que hacían algo así. Tocar las canciones de su último trabajo sin que éste viera la luz oficialmente. Cosa que pasaría al día siguiente. No obstante, entre adelantos promocionales (“You Gotta Be Cool” o “L’Albufera”) y que siempre hay algún adelantado a su época y se las sabe todas, muchos de los temas nuevos ya casi “sonaban” en nuestros oídos.

Es este disco un ‘nuevo tiempo’ para el quinteto. Un tiempo nuevo pero que suena, desde el comienzo, a “Largometraje” (1999). O a “Universal” (2010). O a cualquiera de las composiciones hechas en sus ya dos décadas de historia. Es La Habitación Roja de siempre, radicada en un siglo anterior: la disco de “La deriva continental”, el intimismo de “24 de marzo”, que podría ser la banda sonora de cualquier película de Jaime de Armiñán… Es el pop con amor de “Volverá a brillar”. O el rock con intención de “El eje del mal”. Son las canciones de alguien que nunca espera llegar a nada, como reconoce Jorge, con cada cosa que hacen, pero que siempre ven recompensado su esfuerzo. Incluso con gente que se sabe su música antes de que nazca.