La formación más estable de Throwing Muses, aquella que forman Hersh, Narcizo y Georges desde 1992, volvía a reunirse para celebrar la publicación de “Anthology”. Lleva pues veinte años engañado el notas de turno, ese que durante la práctica totalidad del concierto empleó toda su energía en aguarle la fiesta a todo el mundo reclamando la presencia de Tanya Donelly. En fin… Comportamientos lamentables al margen, la cita se suponía que iba a servir para elevar definitivamente a los altares a una de las primeras bandas en definir el sonido indie-rock. Por el contrario, el concierto se convirtió en una suerte de reunión de antiguos compañeros de instituto en la que las arrugas se nos habían hecho demasiado pronunciadas desde la última vez… Y eso a pesar de que Narcizo sigue siendo el titán que le mostró el camino a David Lovering y los Pixies -reconoció que enfrentarse a “Mexican Women”, de su segundo disco “House Tornado”, le daba algo de miedo, pero a la hora de la verdad cumplió con nota-, que Kristin demostró a voz en grito por qué el movimiento Riot Grrrl le debe su existencia, que el repertorio fue efectivamente ese grandes éxitos al que nada pudimos reprochar (“Bright Yellow Gun”, “Tar Kisses” “Limbo”, “Shimmer, “Furious”,…) o incluso que Teitur, encantador, cumplió sobradamente con su función de telonero.