En 2005, un concierto de The Wedding Present es en realidad un recital de su compositor David Gedge. Él es el único superviviente de un grupo con veinte años de historia y responsable de unas letras que conforman una lúcida autobiografía amorosa. Él ha vuelto a colocar a la banda entre las punteras del indie rock, con la ventaja de que fue uno de los principales implicados en la inseminación del género. Su inconformismo explica su concierto en Barcelona, el segundo en pocos meses. Sabedor de que en el Primavera Sound ya repasó sus hits más rotundos (“Kennedy”, “My Favourite Dress”…), Gedge se niega a ofrecer dos veces el mismo recital. De ahí que esta vez, el repaso por su abundante discografía (no hay que olvidar que en su nacimiento, el grupo se propuso sacar un single por mes y que lo consiguió hasta que empezaron las primeras divergencias entre los miembros) tuviera como resultado una noche de canciones poco masticadas. Exquisitas caras B como “Blue Eyes”, “Loveslave”, “Sucker” y una inteligente versión de la banda sonora de Twin Peaks. La única concesión de una banda que hasta pidió al público que se abstuviera de fumar fue la interpretación de dos de los singles de su último trabajo: “I´m From Further North Than You” y “Always The Quiet One”. Todos se quedaron con ganas de un bis que no llegó, pero nadie lo expresó con pitos: Gedge se lo puede permitir. Por algo contribuyó a la creación de un sonido del que aún hoy beben grupos como sus teloneros, Amarillo.