Entre una masa de humo, creada por todos los tipos de hierbas que se puedan fumar y un desfile de alcohol, que comenzó con la apertura de puertas y no tuvo fin, Skepta inició ayer en Madrid al SKLevel Europe Tour y ya de paso visitó por primera vez la capital española. Citados con una apertura de puertas a las 19.00H, más que un concierto de la estrella británica este encuentro prometía ser una auténtica fiesta que nos metiera de golpe en el fin de semana con Warm Up Dj, Lancey Foux, LD y Frisco como teloneros. Sin embargo, la salida del actual rey del grime se retrasó una hora hasta las 22.00H lo que provocó alguna que otra tensión entre los asistentes. Que, por supuesto, desapareció cuando pisó el escenario y empezó a lanzar hits por la boca sin freno alguno.

Con apenas una hora de duración, Skepta logró manejar a su antojo a sus seguidores para hacer más grande el espectáculo. Cierto es que con el gran nombre que tiene en el panorama actual nos hubiese gustado verle defenderse con mayor independencia en el escenario. La nueva propuesta escénica llega a convertirse en ocasiones en un show continuo de Boy Better Know que le quita ritmo y desinfla el auge que provocan los grandes hits de Skepta en solitario. Aún así, momentos como ese Too Many Man del 2012 con Shorty y Frisco acompañándole nos levantó a todos recordándonos la fidelidad a sus raíces que tiene la estrella.

Como es habitual, Dj Maximum fue el encargado de meter caña a cada una de las piezas que forman el repertorio de esta nueva gira. El inicio con That’s not me sirvió como detonante para que la adrenalina del publico estallara y el encuentro se convirtiera en un pogo gigante e imparable que amenazaba con tirar la Joy abajo. Y es que no es de extrañar que lo que mejor funcionara de la noche fuera lo que salió del fantástico Konnichiwa. Desde la coreadísima Man, hasta la idolatrada Shutdown o una intachable It Ain’t Safe. Al margen de esto, entre los puntos más interesantes de la cita estuvo el regreso de esa versión que funciona tan bien en directo del Skepta Interlude que grabó en el More Life (Republic Records, 2017) de Drake, la presentación de un nuevo tema inédito o la apuesta por la incorporación de Pure Water, tema que lanzó en mayo de este año, al nuevo setlist.

“¡Vamos, quiero sentir vuestra energía!”. Durante toda la noche los discursos del artista se basaron en mensajes motivacionales para que el público se entregara al show, un continuo ligoteo con la parte femenina de los fans asistentes y los típicos jueguecitos de división de géneros. En gran parte los asistentes a esta cita eran internacionales, parece ser que todos los adolescentes británicos residentes en Madrid se tiraron a la calle para acoger a su ídolo sin dudarlo. Aunque, también nos encontramos con un gran volumen de jóvenes españoles que siente el grime como algo suyo, cada vez lo consumen más y ven a Skepta como una figura idealizada a la que seguir. El concierto se hizo muy corto, pero nadie le puede negar a la estrella su enorme talento y capacidad para llenar el escenario. Sin duda alguna, nos dejó con ganas de más y para ser su primera visita a Madrid más vale dejar buen sabor de boca a terminar agotando. Eso sí, cuando llegó el momento de la despedida y escuchamos ese “One more time for Skepta” de Dj Maximun pensamos que al menos un pequeño bis podría llegar a hacerse realidad. Pero nada, la caída de telón inmediata tras su desaparición nos dejó bien claro que era hora de abrir bien los ojos, dejar las copas medio llenas y volver al mundo real. Otra vez será.