La tercera edición de Proyecto Vivero vuelve a demostrar que la nueva hornada almeriense no entiende de compartimentos estancos y que las escenas emergentes más interesantes nacen precisamente ahí, en el cruce inesperado entre géneros, sensibilidades y maneras de habitar la música.
La final del certamen reunirá esta noche en Berlín Social Club a cuatro propuestas que, desde lugares muy distintos, dibujan un mapa sonoro donde conviven el indie pop atmosférico, el neo soul, la raíz flamenca y los nuevos lenguajes urbanos. Entre ellas aparece Lia Luque, artista formada en el conservatorio y actualmente inmersa en el lanzamiento de su primer disco. Su universo sonoro se mueve entre el indie pop íntimo y las texturas ambientales, apoyándose en una sensibilidad melódica elegante y una estética contemporánea especialmente cuidada. También estará Grace Annis, conocida en Almería como Greisi, una artista nacida en Estados Unidos y afincada en España desde 2022 que convierte el soul, el neo soul, el R&B y el jazz en canciones suspendidas entre lo onírico y lo confesional. Su capacidad para construir melodías de apariencia frágil pero enorme carga emocional la sitúa como una de las propuestas más personales de esta edición. La conexión con la raíz llega de la mano de Raúl Campos, músico formado en guitarra flamenca que ha ido desplazando su lenguaje hacia el rap, el pop melódico y los sonidos urbanos contemporáneos. Tras ganar la primera edición de Proyecto Vivero junto a Nosoymery, el artista desarrolla ahora un camino propio marcado por la experimentación y una nueva serie de sencillos grabados en Tailandia. Completa la final LaMartuMind, el proyecto liderado por Martina Caballero junto a Víctor Guirado, Antonio Expósito y Juan Camilo Mejía. Su propuesta mezcla neo soul, hip hop, lo fi, R&B y ritmos latinos en canciones donde la vulnerabilidad emocional se transforma en refugio colectivo, entendiendo la música como una herramienta para resignificar los miedos y convertirlos en algo compartido.
Más allá del ganador, Proyecto Vivero vuelve a funcionar como termómetro de una escena joven que empieza a encontrar su propia identidad lejos de etiquetas rígidas y de las fórmulas rápidas impuestas por la tendencia. Tras impulsar en sus primeras ediciones a proyectos como Nosoymery y Noelia Hernández, el certamen continúa consolidándose como uno de los principales escaparates para detectar nuevas voces dentro de la música emergente almeriense. Una generación que parece más interesada en mezclar que en pertenecer.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.