(Puedes consultar las fechas que restan de la gira de Shinova al final de este artículo).
Qué casualidad (“Volver”, 2016)
Es una canción muy luminosa, muy emblemática del disco al que pertenece. Debo reconocer que hubo una (breve) época en la que, aunque nos gustaba, no la valoramos como merecía y se cayó del repertorio de directo. Después de que mucha gente nos abroncara justificadamente, por fin volvió y fuimos entendiendo, poco a poco, que para mucha gente esta canción significa más de lo que podríamos haber imaginado nunca al escribirla. En 2017 la publicamos junto a Shuarma (Elefantes), que la reinterpretó como nadie y la hizo mágica.
Cartas de navegación (“Cartas de navegación”, 2018)
La evolución sonora de este disco está muy representada por la canción que le da nombre. Se compuso en un momento en el que vivíamos una época personal más revuelta, y esa oscuridad se palpa tanto en la música como en las letras. Para este disco, priorizamos que el desarrollo de las letras no se viera afectado por intentar encajar la canción en una duración más de “radio”, por así decirlo, y que el mensaje estuviera intacto. También empezamos a investigar, a nivel de producción, la integración de capas de percusión electrónica procesada y sonidos algo más sucios, camino que recorreríamos más a fondo más adelante.
La sonrisa intacta (“La Buena Suerte”, 2021)
Con esta canción ocurrió algo curioso, incluso más acentuado que en “Qué casualidad”, y es que nunca la vimos como single. La considerábamos un buen tema, pero la habíamos planteado de una manera muy diferente, mucho más cañera. Manuel Colmenero, con quien trabajamos por primera vez en este disco, nos propuso probar caminos diferentes hasta que dimos con la versión final. Nuestro equipo nos convenció de sacarla como single, y con el paso de los conciertos vimos que estaba conectando muy fuerte con la gente. Se ha convertido en nuestra canción más escuchada, y en la culpable de muchas cosas maravillosas que nos están pasando.
Los días que vendrán (“El Presente”, 2024)
En este caso, sin embargo, desde que Gabriel acabó de escribir la primera estrofa tuvimos claro que esta canción iba a ser tremendamente especial, porque tenía una carga emotiva que no era nada fácil de conseguir. Nina de Juan (Morgan) la cantó con nosotros y la llevó a otra dimensión. Pero es que claro, es una de las mejores voces de este país y tiene una sensibilidad que nadie más tiene. El resultado de esta colaboración aún nos saca alguna lagrimilla.
Tiempo (“La Tormenta Perfecta”, 2026)
Quizá sea la canción que mejor resuma el concepto detrás de “La Tormenta Perfecta” en cuanto a mensaje. Es la conclusión de las cuatro canciones, pero no el final, ya que la obra es cíclica. Es una canción muy reflexiva, y una de nuestras canciones favoritas de todas las que hemos escrito. Como apunte un poco freak, el acorde final y el delay de la voz en la palabra “tiempo” cierran la canción mientras se van diluyendo y desapareciendo, pero estos conectan con el inicio de “Todo gira y vuelve”.

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