Raquel, Charlotte, Irenegarry e Irene reafirman su identidad al tiempo que consolidan su papel como una de las bandas indies imprescindibles de la escena actual. Para empezar, es Raquel quien toma la palabra. “La industria funciona de una manera muy concreta y aquí, para seguir currando de lo que queremos currar, tenemos que meternos un petardo por el culo y sacar algo para que la gente diga ‘Ah, no se han muerto’. Entonces, hemos tenido la suerte de sacar unos putos temazos”. Charlotte añade al respecto: “Llevamos unos meses ya poniéndole empeño a componer. También es porque siento que, con las cuatro, es súper fácil conectar musicalmente. Que haya vuelto Irene ha supuesto un soplo de aire fresco también. Siento que hemos hecho clic muy fácilmente. Ha ido muy rápido, pero al mismo tiempo siento que ha sido muy orgánico. Muy fácil dentro de que ha sido algo que hemos hecho por la manera en la que la industria funciona”.
“Puedo admirar muchísimo a una persona, pero no posicionarme en un escalón abajo”
“MIAU” se distingue gracias a estructuras y armonías apenas vistas en la formación, mientras conserva esa dicotomía entre sensualidad y acidez que siempre las ha definido. (Raquel) “Ha habido mucha intención detrás de las cosas. Es decir, en ‘Mala suerte’ a lo mejor no nos hace falta una guitarra porque lo que queremos es un bajo y una voz que generen una armonía más dreamy y quizás lo normal hubiera sido como guitarras pim pam. De hecho, las estructuras de las canciones son curiosas también. De repente, ‘(casi no vivo para contarlo)’ empieza con un estribillo que no tiene letra, luego aparece el estribillo con la letra… Tú no puedes querer escuchar una cosa que no has escuchado. Entonces, de repente, tienes que dar un paso adelante y enseñar una cosa que tú tampoco sabías que querías hacer, pero lo has hecho y la gente reacciona guay también porque no es un proyecto de cero”.
Balazo, sentencia y clave en este catártico EP es el verso “he sido tu amiga, tu madre y tu fan”, en el que se sintetiza la filosofía de unos temas en los que no se obvía que, la marcha de Maite Gallardo para emprender un nuevo proyecto de nombre MaiteQuiero, no ha sido lo que se podría definir como amistosa (Raquel) “Tengo mucha facilidad en encontrarme con una persona en mi vida y alejarla de mí porque la veo en otro punto, como que yo jamás seré tan buena. Con el tiempo y con los años me he dado cuenta de que puedo admirar muchísimo a una persona, pero no posicionarme en un escalón abajo. El punto está en entender que puedes admirar muchísimo, puedes querer muchísimo, puedes cuidar muchísimo, pero poniendo tus límites también y sabiendo que es una persona igual que tú”.
La voz principal de esta entrevista, Raquel, es el único miembro que se ha mantenido desde los orígenes de shego hace media década. Sobre la importancia de la continuidad de la banda comenta: “Es un ejercicio tener un grupo, tener que ponerte de acuerdo en todas las cosas. Cuando te cabreas, bajar los putos humos y decir: ‘Aquí estamos todas para lo mismo’. Es un ejercicio que creo que ojalá todo el mundo quisiera hacer y que es totalmente terapia de choque. Estamos obligadas a hacerlo bien y obligadas a aprender a hacer las cosas. Estos últimos años en shego me han enseñado cosas de las que me voy a acordar a lo largo de mi vida. Cosas que he aprendido por cojones, pero que voy a agradecer siempre”. A su respuesta, Irenegarry añade un muy importante matiz, realista y sincero. “Estamos hablando todo el rato desde lo emocional y yo voy a ser muy honesta. Yo no me he metido en shego porque me caigáis bien, me he metido en shego porque me parecéis muy buenas. Siento que hay una forma de trabajar en grupo en la que admiro y respeto lo que hacéis y por eso puedo estar muy tranquila trabajando. Porque sé que mis ideas van a mejorar siempre y que cuando venga una idea la vamos a hacer mejor”. Una declaración de lo más reveladora, que deja patente que se ha emprendido una nueva etapa dentro del seno del grupo, y que nos veremos todos en el infierno.

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