Si la Loft tiene el privilegio de ser la sala de Razzmatazz que acoge y representa la música electrónica, ayer hizo honor a sus once años de existencia. En un set mas propio de la escena berlinesa, con pantallas situadas de forma desordenada entre numerosos cables recorriendo el escenario, el dúo compuesto por Gernot Bronsert y Sebastian Szary, empezó fuerte con Grillwalker, tema de su último trabajo “Monkeytown”. Tras la puesta en escena, Sebastian aprovechó el segundo tema para saludar a sus fieles a través de su vocoder, ampliamente utilizado por otros grupos tan míticos como Kraftwerk, y empezó a incorporar a fondo sus voces modificadas y en una afinación más que correcta en “Pretencious Friends”. Para entonces la conexión con el público ya era total y todo ello sin un gran despliegue tecnológico ni audiovisual.

Con “Black Bloc” la autentica fiesta había empezado. Partiendo de bases sencillas y pegadizas, fueron superponiendo capas cada vez menos descriptibles, que dotaban los temas de cierta desestructuración melódica, y donde confluían estilos como el Bebop, Reggae, Hip Hop o el House, mostrando un dominio total del contratiempo y los giros polirítmicos. Cabe destacar la capacidad del dúo para generar sorpresa con arriesgados cambios dentro del mismo tema, que desembocaban en clímax que, en ocasiones, quizás pecaron de excesivo efectismo.

Asimismo se mostraron igual de cómodos en momentos más introspectivos con temas como “Let Your Love Grow” o la atmosférica “Blue Clouds”, dando un ligero respiro al acelerado tempo que primaba desde prácticamente el inicio. No es de extrañar que Modeselektor tenga seguidores de la talla de Thom Yorke, quien además interpreta con su voz el tema Shipwreck, que fue utilizado como giro previo a la traca final.
El bis era obligado y para entonces aún tenían reservado el tema “Berlin”, donde Sebastian se atrevió a interpretar la complicada melodía de Miss Platinum.
En su hora y media de show, Modeselektor mostraron un dominio total de la tecnología analógica propia del Berlín más auténtico y no defraudaron a un público totalmente entregado a sus melodías eclécticas.
Definitivamente con “Monkeytown”, Modeselektor no solo sólo han conseguido un gran disco, tanbien han afianzado su sonido con un contundente y elaborado directo.