Echar de menos
Conciertos / Hinds

Echar de menos

8 / 10
Gemma Puig Bru — 01-12-2020
Fecha — 28 noviembre, 2020
Fotógrafo — Archivo

Un concierto de Hinds siempre es una buena opción para reunirse con algunos amigos, tomar unas cervezas, bailar y disfrutar de la energía de Ana Perrote, Carlotta Cosials, Ade Martin y Amber Grimbergen encima del escenario. Y en esta ocasión, aunque fue a distancia, no fue una excepción. El pasado sábado 28 de noviembre tuvo lugar el primer concierto a distancia de Hinds a las siete de la tarde para presentar el nuevo álbum, “The Prettiest Curse”.

Así pues nos juntamos un par de amigos en mi casa, compramos cerveza y pusimos el ordenador conectado en la tele. Nos sentamos en el sofá delante de la televisión y unos minutos después empezó el bolo. En esta ocasión el concierto no era en riguroso directo, ya que lo grabaron unos días antes en la Sala Sol de Madrid. Aun así, sin público y sin recibir ningún feedback, las madrileñas lo dieron todo encima del escenario y entre ellas mismas se animaron y no dejaron de saltar y bailar entre miradas cómplices, esas que hay entre la gente que hace muchos años que se conoce y que habla sin palabras.

El escenario estaba cubierto por una especie de lona pintada de azul y rosa, y acompañado por un juego de luces que teñía de azul y naranja a las madrileñas, dando lugar a planos muy vintage, una de sus “marcas de la casa”.
El principio fue un poco raro, pero, poco a poco, se fueron animando más y se las veía muy cómodas cantando. Aunque no tanto cuando tenían que hablar a un público que no estaba allí ni podía responderles, y es normal.

Empezaron con “Riding Solo” y le siguieron muchas otras, como “Come Back And Love Me <3”, “Garden”, “New For You”, “Spanish Bombs” de The Clash y “Linda”. De pronto, anuncian que ya solo les quedan tres canciones más y, en ese momento, hablan de lo raro que es todo esto, para ellas que están allí “solas” y cantando “a nadie” y para nosotros, que las estamos viendo a través de una pantalla y en diferido. Dan paso a la siguiente canción, “The Moment Forever” y yo pienso en lo irónico que es, ya que seguro que en “este momento” no quieren vivir para siempre, y me río.

Durante el concierto, entre canción y canción, iban explicando historias; que si “Good Bad Times” la escribieron en un día; que si “Waiting For You” la escribieron con la productora del álbum, Jennifer Decilveo; que si “Boy” va sobre tener algo y tener miedo de perderlo… y sin que nos pudiésemos dar cuenta, ya habían cantado más de quince canciones y había pasado más de una hora. Y terminan, y en mi casa aplaudimos, y salen ellas saludando y los créditos, y apagamos el ordenador, y nos quedamos con esas ganas de salir de fiesta que hay siempre después de un concierto así, y mis amigos se van a su casa, y yo, con una sonrisa, lo recojo todo. Hinds no decepcionaron, y aunque el concierto fue a distancia, no pudimos dejar de bailar en el comedor, claro.

Ahora, si lo pienso, del concierto eché de menos muchas cosas, como el calor de la gente, las luces aquellas que siempre te dan justo en la cara y molestan, molestan mucho. Eché de menos que personas que no conozco de nada están a mi alrededor bailando y disfrutando, igual que lo hago yo.

Eché de menos muchas cosas, pero no eché de menos unas Hinds disfrutando encima del escenario, bailando, saltando y siendo ellas. Ahora, tan solo espero que la próxima vez que la vea pueda ser en una sala llena y con una cerveza bien fría en la mano.

Lo siento, debes estar para publicar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.