León tiene, desde hace casi un siglo, el mejor nombre de equipo deportivo jamás conocido: la Cultural Leonesa. Eso marca. Como la propia ciudad. Por eso, porque León lo es todo para Fabián, el músico nunca se ha planteado la posibilidad de abandonar sus orígenes. Sus visitas a otras ciudades, para las grandes ocasiones.Y la de Madrid fue una de esas.

Siroco, con las entradas agotadas desde hacía días, recibía la presentación de “La fe remota” (La Viejita, 2015) con ganas de ver al renovado pero establecido Fabián. En su quinto trabajo, Fabián parece dejar de lado la sombra de su inseparable Manolo Tarancón. O de Quique González. En el escenario, convenientemente protegido por La Banda del Norte, se engrandece ante el rock de “Gorriones”, el country de “Los relámpagos”, o el pop de “Turista”. Y para “Herida y cicatriz” echa mano de la voz de Txetxu Altube, otrora líder de Los Madison. Pero también sabe plegarse, cuando toca, a lo introspectivo: “Maravillas”, secundada por Nadia Álvarez, o “La tempestad, etcétera” son muestra de ello.

Este nuevo disco ha sido elegido, por varios medios, entre los trabajos del año. Fabián ha visto así reforzada su carrera, que ya pudiera considerarse de fondo. Pese a esto, no son los periodistas los que marcan su trayectoria, sino sus canciones, a la vista de todos, sentidas y certeras. Está claro: León manda.