¿Que hace un rapero canario en el territorio gélido de Pamplona en Febrero? El panorama de la música ha dejado presente que la explosión de la música urbana no entiende de diferencias geográficas. Bejo llegaba a Zentral en su primera visita a presentar las canciones de “Parafernalio” , flamante segundo álbum de confirmación de los buenos presagios de “Hipi Hapa Vacilanduki”.

Sobre las diez de la noche salió sobre el escenario, gorrito de lluvia, camiseta customizada por sus propios dibujos (o dibejos como él los llama) y chandal de leopardo. El rapero de El Hierro irrumpió en Zentral quemando directamente las naves con algunos de los temas más infecciosos de su último álbum editados con cuentagotas en youtube antes de su publicación en un claro conocimiento de cómo funciona el mercado discográfico. Aquí sonaron de seguido la revisión irónica del “work” de Rihanna que es “Tupperware”, “ Una papa pal kilo” y los aire bossa nova de “Mentecato” . Secundado por el muchas veces campeón de los torneos DMC Dj Pimp, el show es lo más eficiente que se le puede pedir a un artista que tiene el divertir y entretener entre sus objetivos. En esta línea, cada canción venía ilustrada por los respectivos imaginativos videos salidos de la propia mente del artista en los que mezcla el surrealismo, los paisajes de las islas canarias y el lenguaje internetero.

Consciente de esta faceta de entertainer, el artista canario echa mano de su cesta de mimbre para ir soltando cruasanes y caramelos durante todo el concierto. Dominando los ticks del rap más clásico, su puesta en escena en directo fue una continua apelación al público a mostrar mayor entusiasmo ( “ayer en Logroño hacían más ruído”) a la vez que repartía rimas con ritmo frenético y sin apenas tomar aire. Tal es así que se le perdona que en alguna ocasión se pierda en la velocidad vertiginosa de su rimadera canariona. Despojado del gorrito que deja ver su pelo hirsuto tan característico nos regala un tema con vocoder en unas fases intermedias de concierto que resultaron algo planas a juzgar por la desidia general del público.

Pero poco a poco el show se va acelerando con el drum&bass de “Onomatropella” y la fiesta a lo Cypress Hill de “Poco” . En “Hágale”, uno de sus mejores temas del último trabajo, la interpretación queda deslucida por un desafinado vocoder pero la fiesta remonta con el dancehall de “Hasta Abajo” y el sólo turntablism de Dj Pimp. El mismo Dj Pimp se coloca posteriormente a la batería en un inesperado pero fructífero recurso en el que suenan compases más cercanos a los ritmos latinos lo que hace que el público comience a perder la vergüenza (ay ese público norteño).

Para el final deja algunos de sus hits, “Mango” (si están buscando promocionar la fruta no veo emisor más acertado) “Mucho” y “Corazón Tripartito” con posterior asalto a la pista de una sala que ya empieza a adorarle por la demostración de versatilidad y energía que demuestra.

Con una media de edad que no supera los 23 años, el concierto de Zentral habla a las claras de que si un artista como Bejo no ha logrado permeabilizar y agradar al segmento de mayores de 30 años pocos más lo harán . Su música es 100 % accesible y su flow vacilón de cadencia tropical está más cercano al rap de la escuela californiana que a los experimentos con autotune y secuenciadores analógicos. En directo aprovecha todos los recursos maximizando los resultados de ser sólo dos sobre un escenario. Quizá no es Mucho Muchacho pero hoy en día en directo aún es mejor.