El tropicalismo canario de Tripulante y Crucero fue el primero en zarpar del puerto en la noche de Gran Derby Records. Samba, salitre, e incluso referencias a la marinera Virgen del Carmen, en uno de los nuevos temas, sirvieron para poner en marcha los pies de los allí congregados.

Con ganas de más, ya fueran ritmos mestizos o composiciones pop, se presentaba Tórtel en el muelle de embarque, esta vez, dejando a un lado su aspecto más acústico y dejándose acompañar por una banda con solvencia ampliamente demostrada: Jordi Sapena, de La Habitación Roja y Ramírez; el propio Ramírez, “el Íñigo Errejón del indie” e insultantemente juvenil pero contundente a la guitarra, entre otros, hicieron de prácticos al ciudadano Jorge Pérez.

El amigo valenciano ha entregado hasta la fecha tres tratados pop con alta dosis de luminosidad. El que ocupa buena parte de sus últimas apariciones hasta la fecha, “La gran prueba” (El Volcán Música-Gran Derby 2014), contiene interesantes reflexiones, como “Canto oscuro, canto claro”, “El baile extraño” o “Queríamos más”: la escucha de estas canciones te han de hacer caer, de manera inevitable, en tu yo más interior. Las caras del público así lo atestiguaban. Hubo lugar, a pesar de la ya tradicional amenaza del cierre por hora en los conciertos madrileños, para presentar tema nuevo, “En defensa propia”, y recordar que “Rostro pálido” (sí, Sergio Algora estaría orgulloso) o “Entusiasmo” configuran, junto al resto de sus compañeras, un tesoro del que todavía queda por descubrir, confiemos, una gran parte. Esperaremos. Mientras tanto… Amunt Tórtel!