El músico bilbaíno Txufo Wilson nos presenta los diez discos que han sido imprescindibles en su vida. Es el alma mater del grupo Empty Files, proyecto que funde rock industrial y electrónica oscura, y que presentó hace un año su primer álbum, “Shadows” (entrevista), tras su debut en forma de EP en 2013.

Esta es la selección de los 10 discos vitales de su vida:

1. TEARS FOR FEARS – SONGS FROM THE BIG CHAIR (1985)
Quizá el disco que más ha sonado a mi alrededor durante toda mi vida, prácticamente crecí con él. Sonaba en mi casa a todas horas, en el coche de mis tíos y hasta en el radiocasete de mi abuelo. Para mí, es extremadamente familiar el estilo y la paleta sonora que ofrece, hasta el punto de que a día de hoy me sigue influenciando indirectamente desde el subconsciente.

2. NINE INCH NAILS – THE FRAGILE (1999)
Puro sentimiento. Obra maestra. Un doble CD que nunca me cansaré de escuchar de principio a fin, algo poco habitual hoy en día. Consiguió atraparme de tal manera que cambió mi percepción de la música por completo. La atmósfera oscura que lo recubre no es fría; es misteriosa y desgarradora. Simplemente brillante.

3. MASSIVE ATTACK – MEZZANINE (1998)
Otro punto de inflexión en mi experiencia musical, una amiga del instituto me lo descubrió. Venía de un momento en el que escuchaba mucho “metal” y este hallazgo consiguió sacarme de ahí casi por completo. Nunca antes un disco había conseguido hipnotizarme y abstraerme tanto como lo hizo el Mezzanine. Durante meses fue la única banda sonora de mi vida. Lo pude disfrutar en directo cuando Massive Attack pasó por Bilbao en 2007 y recientemente, en su XXI aniversario, en Londres.

4. DEPECHE MODE – ULTRA (1997)
Dentro de la década de los 90s, que es la que más me gusta de Depeche Mode, me quedo claramente con “Ultra”. “Barrel of a Gun” me parece la manera más elegante de comenzar un disco de este género. Siempre me ha encantado la forma en la que consiguen hacer canciones de auténtico Pop, sonando totalmente “Techno” “Electrónicos” e incluso “Industriales” y este disco es el apogeo de todo ello. “It’s No Good”, “Home” y “Uselink” en destacadas, sin menospreciar ningún tema de todo el álbum.

5. MARILYN MANSON – MECHANICAL ANIMALS (1998)
Matrix se acababa de estrenar y “Rock is Dead” sonaba como single de la banda sonora; anunciando algo que ha acabo por ocurrir. Esta película nos marcó a toda una generación y a muchos este álbum también. Llegó a mis oídos en un momento crucial, acompañando y dando refugio a un maremagnun de nuevas y extrañas sensaciones durante mi adolescencia. Este disco no se queda anclado en el momento, sigue sonando fresco y necesario.

6. PETER GABRIEL – SO (1986)
“Sledgehammer” es sin duda el hit de este disco, a través del cual di con él. Pero no puedo dejar de lado “Red Rain”, “We Do What We’re Told (Milgram’s 37)” o “This Is the Picture (Excellent Birds)”. Ya había tenido contacto con Peter Gabriel anteriormente (desde Genesis) pero fue a raíz de este disco cuando me empece a fijar en su trabajo personal. Otra obra maestra en cuanto a composición y sonoridad.

7. DEFTONES – WHITE PONY (2000)
Hipnótico, furioso, melancólico, sensual e incluso sexual. Este álbum fue una ruptura total con el nu-metal de la época adquiriendo una nueva forma a base de post-hardcore, trip hop, electronica ambiental y rock. Se elevó como uno de los pilares de muchas bandas que surgieron a posteriori y para mí marcó un antes y un después en la trayectoria de Deftones así como en el propio género.

8. NIRVANA – NEVERMIND (1991)
Tuve el casete original y recuerdo que lo rebobinaba con un Bic para ahorrar pila del walkman, terminé rayándolo de escucharlo una y otra vez. Ahora tengo impoluta en la estantería la versión Deluxe en CD y lo sigo escuchando en digital. Lo que más me gusta de él es la limpieza con la puede sonar algo tan sucio y distorsionado. Cuando lo descubrí me pareció bestialmente duro y rabioso.

9. JIMI HENDRIX – ARE YOU EXPERIENCED (1967)
“Purple Haze” arranca, y me engancha desde el segundo uno. Siguen temas como “Hey Joe”, “Fire”, “Love or Confusion” o “Foxey Lady”. Este disco es el culpable de que decidiera empezar a tocar la guitarra. Me lo pasó un compañero del colegio a finales de los 90s. Estaba cansado del punk californiano y de oír siempre las mismas estructuras, así que fue un golpe de aire fresco que me abrió la mente para seguir descubriendo música de otros estilos y diferentes épocas.

10. PINK FLOYD – WISH YOU WHERE HERE (1974)
Pink Floyd también ha sonado múltiples veces en mi casa. Lo teníamos en vinilo y me da verdadera pena no saber dónde ha acabado. Su ambiente y sonoridad son mágicos. Me marcó sobre todo el uso de los efectos, el espacio de los instrumentos, cadencias y desarrollos estructurales poco habituales.