Neurosis continúan siendo unos verdaderos referentes en lo que a metal se refiere. Aprovechando que nos visitarán en julio (16 julio, Sala Apolo, acompañados por YOB), entrevistamos a Steve Von Till sobre algunos discos que han marcado su vida.

Un disco que descubrí gracias a mis padres…
Queen – “Live Killers” (1979) / Jim Croce – “You Don’t Mess Around With Jim” (1972)
Mis padres escuchaban mucha música y tenían un buen equipo estéreo cuando yo era jovencito. Mi padre escuchaba artistas como Jim Croce, John Denver, Elvis Presley, The Kingston Trio o los primeros The Beatles. Mi madre estaba más metida en los últimos The Beatles y en bandas de rock de los setenta como Electric Light Orchestra, Styx, The Rolling Stones o Queen. Así que es difícil elegir uno, atendiendo a que absorbí algunos elementos de todos ellos. Así que romperé vuestras reglas y diré dos discos: de mi madre Queen “Live Killers“; de mi padre, Jim Croce “You Don’t Mess Around With Jim“.

El primer disco que me hizo llorar…
Arvo Pärt – “Te Deum” (1984)
No sé si podré recordar la primera vez que un disco me hizo llorar, teniendo en cuenta que he tenido experiencias profundamente emocionales escuchando música durante toda mi vida. Pero me vienen a la cabeza “Te Deum” de Arvo Pärt y “Sinking Of The Titanic” (1975) de Gavin Bryars. Y “Symphony No3” (1976) de Henryk Górecki es un consistente generador de lágrimas.

El disco que más veces he escuchado en mi vida…
Motörhead – “Overkill” (1979)
Sin duda es “Overkill” de Motörhead, seguido muy de cerca por “Are You Experienced?” (1967) de Jimi Hendrix, “Unknown Pleasures” (1979) de Joy Division, “Doremi Fasol Latido” (1972) de Hawkind y “Hear Nothing See Nothing Say Nothing” (1982) de Discharge. Otra vez te diré que he pasado infinidad de horas escuchando discos de ambient en loop mientras intentaba dormir en aviones, etcétera. Así que he invertido infinidad de horas en “On Land” (1982) de Brian Eno y “Tired Sounds Of” (2001) de Stars Of The Lid. Pero Motörhead es una de las bandas a las que le he dedicado más tiempo sin que importar lo que estuviera haciendo o la música a la que le estuviera dedicando más atención en un momento determinado. El rock’n’roll crudo y auténtico corre por mis venas, lo que significa que solamente me hace falta poner “Stay Clean”, “No Class” o “Metropolis” bien altas para que se abran las puertas del infierno.

El disco del que has robado más ideas...
Public Enemy – “It Takes A Nation Of Millions To Hold Us Back” (1982)
Obviamente, su estilo musical no ha sido una influencia, pero su uso del sampler cambió la música para siempre. Habíamos escuchado sampleados en bandas industriales o experimentales, pero nada como esto. Sonaban como una auténtica guerrilla tomando las calles. Era algo supersónico. Nos enseñaron que cualquier cosa puede usarse como un instrumento. En un momento determinado queríamos sonar como el fin de los tiempos o reflejar conceptos como la psicología humana y nuestra relación con la naturaleza. No teníamos suficiente con las guitarras, así que de repente aprendimos que podíamos tomar gemas sonoras de películas, discos, máquinas rotas, sonidos del ambiente, feedbacks, explosiones, etcétera. Todo ello sirve para componer música realmente dura y pesada.

Un disco que odiaba años atrás y ahora me encanta…
La discografía entera de Led Zeppelin
Odiaba esos discos de una forma extraña y sin explicación, sobre todo por asociación. Es decir, cuando era joven escuchaba hard rock, metal y punk rock y toda la gente más mayor, quienes decían que lo que yo escuchaba era puro ruido, eran fans de Led Zeppelin. Siempre acababa en alguna fiesta en la que algunos tipos se emborrachaban y se comportaban como verdaderos idiotas, y siempre ponían “The Songs Remains The Same” (1976) en el equipo. Pensaba que la voz de Robert Plant era excesiva y tampoco me gustaban sus canciones que no eran rockeras. Pero un día tuve un momento de claridad y abrí mi mente más allá de los prejuicios estúpidos. Con ello cambió mi perspectiva completamente. Me di cuenta de que había estado activamente intentando que no me gustase, pero su poder era indiscutible. “IV” (1971) es una obra maestra. Page es un mago. Bonham sonaba como un trueno y John Paul Jones mantenía el ritmo y embellecía todo con los teclados cuando era necesario. Además, al final empezó a gustarme la voz de Plant. Ahora incluso escucho su trabajo actual, que me parece muy arriesgado, y su voz continúa funcionando perfectamente.

El último disco que te ha gustado de un grupo que acabas de descubrir…
Deafkids – “Configuração Do Lamento” (2017)
Mis sentimientos con respecto a este disco están ya bien documentados, pero me voló la cabeza. Cvlt Nation colgó este álbum, que originalmente solo podía conseguirse en cassette. El titular decía “Esta banda suena como ninguna otra en el mundo”. Cínicamente pensé “y una mierda” e hice clic en el link para demostrarme a mí mismo que tenía razón. ¡Y no podía estar más equivocado! Me senté en mi oficina y lo escuché varias veces seguido. Es un destilado único entre D-beat hardcore, industrial primitivo y una sensibilidad rítmica afrobrasileña en un contexto de espiritualidad profunda. Adoro a este grupo.

 

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martes 16/07/19BarcelonaApolo00:0035€